Ante todo un millon de besos a los compañeros de crucero que han hecho que todos los problemas pierdan importancia y la experiencia sea inmejorable. No quiero dejarme a nadie, Nieves, Tereixa, Jolumi, Vianca, Bilbi, brujimoon, fanta, Mymo, Lucia, Monika y sobre todo minuestros compañeros de aventuras, Fran y Mª Jose y Fátima y David. ¡Os echamos de menos!
St. Petersburgo: Preciosa, procurad si vais con Irina evitar a un guia calvo que se llama teodoro. No tenia mucha idea y ademas un poco de mal caracter. Olga y Elena las mejores.Merece la pena el crucero por los canales, es bonito y te lo pasas fenomenal con folklore, aunque acabamos cantando el Asturias patria querida.
Tallin : Divina, un cuento de hadas. La hicimos por nuestra cuenta, se patea divinamente. Visitad el Ayuntamiento, y no dejeis de probar la cerveza con canela,y unas tablas de carne y pescado que estaban muy buenas. La taberna era the Old Hansa (no dejeis de entrar en los baños????)
Estocolmo: Una ciudad bonita y acogedora. Fuimos de los valientes que fuimos andando con el grupo de Vianca, y fue un agradable paseo. Comenzamos por el Vasa y el Skansen y luego fuimos en barco al centro , andamos muchisimo pero valio la pena. No perdais tiempo en el cambio de guardia no es nada del otro mundo.
Gdanks: Tambien muy bonita, es muy pequeña y se recorre muy bien. Encontramos un poco de tráfico hasta llegar. No os recomiento la excursión Sensaciones de Gdanks,hay poco tiempo y te llevan a una tienda a comprar ambar (por cierto carisimo) y se pierde un monton de tiempo, al final pasamos y nos fuimos por nuestra cuenta, quedando a una hora para volver. La guia que se llama Isabel un poema, ademas de parecerse a la Bruja averia, hablaba fatal español. Eso si vimos la casa de Lech Vallesa y cuando no tenia tema nos felicitaba por ganar la eurocopa.Al menos nos divertimos un monton.
Copenhague: Maravillosa ciudad, cogimos el primer dia la excursion de Copenhague y el pueblo de Dragor.El pueblecito es precioso como de cuento y luego hicimos una visita panoramica a la ciudad. La guia Sari era muy buena y aunque no hablaba perfectamente lo compensaba con conocimientos y simpatia. Al volver nos quedamos en el palacio de Amalienborg y comenzamos nuestra visita a pie, vimos la torre redonda (es superchula y tiene unas vistas inmejorables de la ciudad), andamos por la calle Stroget, vimos varias iglesia luteranas y llegamos a la plaza del Ayuntamiento. Fuimos al bar de hielo que fue una experiencia inolvidable, no habia mucha gente y nos pudimos hacer buenas fotos.De aqui nos fuimos al Tivoli,compramos entradas con derecho a montar en las atracciones (tres de nosotros),y nos lo pasamos como enanos. La montaña rusa es "pa cagarte" y en la caida libre ni os cuento.Para volver ya eran mas de las 12 y el autobus 26 no llega a la terminal.Le dijimos al conductor que nos llevara lo mas cerca posible, al llegar a la parada habia 1.5 km al barco y debimos de dar tanta pena que al bajarnos y pasar por la puerta , el hombre nos dijo que subieramos que nos iba a acercar todo lo que pudiera, (hay buena gente en todos los sitios).
Destacar la noche de la final de la Eurocopa, volveria a repetir solo por esa experiencia,nos sentimos orgullosos de ser españoles, y se sentia en el ambiente. Al otro dia en San Petersburgo tuve la osadia junto con Juan Carlos de llevar la bandera española por toda la ciudad, los rusos nos dieron un ejemplo de deportividad y nos felicitaban por todos los lados.
En resumen, he conocido gente inmejorable, lugares maravillosos y creo que hemos hecho 4 amigos para toda la vida, que han hecho que no dejaramos de reirnos a pesar de las adversidades.
GRACIAS POR TODO!!!!!!!!!!!!!!!!!!