Nosotros paramos en Bergen y Geiranger, no sé si será la misma ruta...las dos paradas las hicimos por libre y muy bien. En Bergen fue bajar del barco, que por cierto llovia, como casi siempre allí, andar unos minutos y ya estabamos practicamente dentro de la ciudad. Estaba todo cerrado, incluso el mercado del pescado, porque fuimos los primeros en bajar del barco, pero valió la pena, porque nos fuimos directamente al funicular Fløibanen y aún no había nadie (se va perfectamente andando, está dentro de la ciudad). Llegamos a la entrada para subir y en lugar de coger viaje de ida y vuelta, solo cogimos ida, arriesgándonos un poco porque como he dicho antes llovia. Subimos con el funicular la montaña, vimos las vistas, preciosas por cierto, y empezamos a bajar por la senda que hay la montaña. En su momento dudamos si habiamos hecho bien de no coger viaje de vuelta con el funicular, pero fue lo que más valió la pena. Era una senda entre bosque, con cascaditas, naturaleza y era super bonito, y como casi nadie lo hace (por no decir nadie) aún lo hacia mejor.
Cuando llegamos bajo de la montaña fuimos a información (cerca del mercado del pescado) y allí nos vendieron unos tickets para un bus que te daba una vueltecita por la ciudad y te dejaba a los pies de un telesferico que te subia a una montaña. Estuvo bien lo del telesferico y la vueltecita, pero sólo aconsejo hacer esta excursión si hace más o menos buen tiempo, si veis nubes no lo hagais, porque nosotros subimos y solo habia niebla. Eso sí, si hace buen día vale la pena.
Nos devolvió el bus a información de nuevo y de allí fuimos al mercado del pescado y a conocer el resto de la ciudad. Da tiempo de todo.