La mañana del domingo 23/2 ponemos rumbo a Puerto Everglades. A la llegada, lo de siempre, los gritos y las malas caras, accedimos a la terminal. Por suerte se encontraba de turno el supervisor de embarque de la RCI para Miami, lo demás fue coser y cantar ni colas, nada de gritos, todo sonrisas y amabilidades, claro el que tiene padrino, se bautiza. A partir de aquí el resto transcurrió sin mayor inconveniente.
Fuimos a nuestros camarotes que ya estaban abiertos, nos instalamos, raudos y veloces a pasar revista a nuestra mesa, para nuestra grata sorpresa, perfectamente localizada, aunque era para seis la arreglaron solo para nosotros tres.
Después de cambiarnos de ropa nos dirigimos al Concierge, pero como es interior, decidimos subir hasta la cubierta 14 donde se encuentra el Diamond Club, para poder disfrutar de las vistas durante la salida. Hacíamoss el número ocho en la larga fila de hermosos barcos que zarpaban a la misma hora.
Al dia siguiente nos invitaron a un "brunch" (breakfast/lunch) en el Chops, con la presencia de toso los oficiales de mayor rango y la figura estelar, el super Mario.
Por la tarde la famosa trivia de Crown & Anchor, Claro tambien con la misma figura estelar, aunque no ganamos (exclusividad de Mario) lo pasamos muy bien.
A partir de la 17:00 y después de una buena siesta, nos alterabamos de copas entre el Consierge Lounge y el Diamond Club, este último atendido por un tunesino muy agradable.
La cena en el Romeo y Julita, mesa para seis convertida en mesa para tres. La comida, aunque para el gusto norte américano, pero muy buena, cien veces mucho mejor que en el Liberty. trás la cena, nuestro habitual paseo por la cubierta Promenade, con una temperatura tropical de maravilla.
los camarotes identicos a los del Liberty, pero muchisimos mas cuidados al igual que el resto del barco.
Emocionante episodio con el Staff Captain, pero eso se lo dejo a Patrick o Jey Pi, que cuenten con lujo de detalles (digo si quieren).
Las escalas: Gran Cayman, muy bonita vista desde el barco, claro yo no baje, demasido calor, sol y playa que tanto me disgustan.
Jamaica al dia siguiente y bajamos al Mall, en la misma terminal y a poco nos dejamos allí hasta la ropita interior.
La siguiente y última Labadee, también muy bonita vista desde el barco. Es un parque temático, donde tienes que pagar hasta por los suspiros y eso que estabamos invitados a la Barefoot Beach playa exclusiva VIP para huespedes en Suite o tcon tarjeta dorada, aún así no fuimos.
Noche de Gala y cumpleaños de Patrick, nos vestimos para la ocasión, una cena encargada especialmente por nuestro amigo Croata y regada con el mejor de la Champaña abordo. La tarta y mas de una docena de camareros le cantaron H.B. Regalos a cual mas precioso como él bien se lo merece. Como fin de fiesta a tomar unos night caps, al Schooner bar, tambien invitados por le mismo señor de los Balcanes.