¡¡Llegamos a
SANTORINI!!
Ya estabamos en esta preciosa pero temida escala... ¿Cuantos barcos habrá?
Voilà!!!
Barco nº 1
Barco nº 2
Barco nº 3
Horreur... las colas aseguradas! Jesús y yo llevamaos en la cabeza la idea de pillar una de esa goletitas y evitarnos la subida a Fira y to el can can. Al ver que estamos acompañados por dos cruceros más y con una cola para subir de tres pares de narices... decidimos probar a hacernos la visita por mar y dejarnos de agobios. Los chicos permanecían en la cola ya que no les apeteció la vueltecita marino/playera. ¡Menos mal! Cuando ya estábamos pagando los tickets...sirena y el barco zarpando a 3 metros de nosotors. ¿¿¿???. El siguiente ya regresaba demasiado justo para pillar el ultimo tender, con lo que nuestro gozo en un pozo, devulta de tickets y nos unímos a Patrick & JP again... y a aguantar mecha en la cola del teleférico.

. Divertida espera... ¡TREMENDA COLADERA CON LOS PASAJEROS DEL COSTA! ¡¡QUE JETA DIOS MIO! Broncas, malos rollos pero por fin llegamos a la esperada deseada cestita.
Una vez arriba, los chicos comentaron que podríamos ir a Oia, nosotros no la conocíamos, y ya de paso comer allí. ¡Perfecto! A buscar el bus, abordaje de bus y llegada al destino tras tragarnos una caravana en la que el chofer no tenía ningunas ganas de superar y tan pancho sacando su almuerdo y a mover los bigotes tranquilamente durante unos 20 minutos mientras dejaba pasar a to cristo en un cruce de doble sentido imposible de franquear si no se le echaba algo de morro a la intención. ¡Alucinados pero aguantando mecha!
Por fin Oia...
Almuerzo en un restaurante precioso, con magnificas vistas...aunque caro carito.
Terminamos de comer y un corto paseito ya que vistas las desventuras para llegar intuíamos nos esperaba más de lo mismo o peor para la vuelta.
Peor........... pero muuuuuuuuucho peor!! En la parada de bus de Oia colas y coladeras por lo que JP & mi nos fuimos a ver si encontrabamos algún que otro medio de transporte hasta Fira. ¡Eureka! Un establecimiento de alquiler de shutles y transfers... ¡Pallá que vamos! Un bellezón de chica nos atendió y nos llamó un taxi que por 20 eurines, en un plis plas, nos llevó a la estación del Cable Car.
SOS... la cola era interminable... Ostras, aquí nos dan las uvas... calor achicharrante,... Ufffffff

Total, los chicos deciden bajar a pie... ¡Nena ya se lo ha hecho en otra ocasión, así que nones! Se dispersa el equipo y los chicos a darle a las escaleras interminables y nosotros a armarnos de paciencia y verlas venir.

¡Como todo llega, tarde o temprano, está claro que todos regresamos al barco! Los chicos ya os contaran su experiencia por la Dunky way;)
Otra barco más, Louis Majestic, llegaba y o bien hacia noche o salían muy tarde, pero desde luego no tendrían que soportar lo que los diurnos sufridores nos habíamos tragado.
El Strar Clipper tambien aprecia fondeado.
Pero bueno, ya en el barco teníamos que prepararnos para la fista del Capitan Club (Selec y Elites) siendo además esa la noche del Egeo Blanca y azul. ¡Menda agenda tras la paliza!
Ah!!!! Un escolta en la despedida metido de esta guisa en la estela del barco...