Buenas tardes,que tal ya casi terminado este miercoles,espero haya ido de lujo y de buen rollo

vamos a subir hilo ji,ji,ji
El León y El Burro
Érase un león y un burro que, por esas cosas de la vida
estaban solos en la selva... sin compañeras... y ya bastante necesitados.
Entonces el león le propone al burro que hagan el amor entre ellos.
El burro le responde que no tiene problema...
Por supuesto, el león pide ser el primero porque es el rey de la selva...
Entonces el burro ve que el león saca un frasco y se empieza a untar algo en el pirrin...
y le pregunta qué es, y el león le dice: vaselina... para que no te produzca ardor en la coliflor....
Hacen el amor... todo bien...
Ahora me toca a mí, dice el burro...
y el león se da vuelta y ve que además de vaselina,
el burro tenía otros dos frascos y se estaba poniendo vaselina en la base del pirrín...
otra pomada en el medio, y de la tercera en la punta...
El león le pregunta qué es éso que se está poniendo... y el burro le responde:
Mira, es vaselina para que no te arda la COLIFLOR,
vick vaporub para que no te arda el PECHO,
y finalmente amoxicilina de 500 mg. para la GARGANTA irritada..
ESTO ES DIPLOMACIA
Una mujer estaba sola en su casa
cuando oyó que alguien golpeó a la puerta.
Abrió y se encuentra con un tipo parado allí,
que le preguntó:
—¿Usted tiene vagina?
Ella, disgustada, le cerró la puerta en la cara sin decir palabra.
A la mañana siguiente tocaron de
nuevo a su puerta y era el mismo tipo que
volvió a hacerle la misma pregunta:
—¿Usted tiene vagina?
Y ella volvió a darle con la puerta en las narices.
Cuando esa noche llegó el marido a la casa,
ella le contó lo ocurrido en los dos últimos días,
y el marido, en tono cariñoso, le dijo:
—Mi amor, mañana me tomaré el día para
estar en casa, por si este tipo se presenta otra vez.
Y así lo hizo. Esa mañana, cuando
oyeron golpear a la puerta, ambos corrieron
hacia ella y el marido le dijo a su mujer:
—Amor, yo voy a esconderme detrás
de la puerta para escuchar, y si es el
mismo tipo quiero que contestes 'Sí'
a su pregunta, porque quiero saber adónde quiere llegar.
Ella asintió con la cabeza y abrió la puerta.
Por supuesto, allí estaba, parado frente a la puerta,
el mismo tipo, que,
al igual que en los dos días anteriores,
le hizo la misma pregunta:
—¿Usted tiene vagina?
—Sí—, contestó ella.
Y el tipo respondió:
—Bien, ¿le importaría decirle a su marido que
deje tranquila la de mi mujer y empiece a usar la suya?