Una vez contrataron a una cuadrilla de trabajadores de Bilbao para pintar la línea blanca en la autopista de dos carriles, el primer día hicieron 10 Km., el segundo día 5 Km., el tercero 3Km., el cuarto 1Km., entonces el encargado de la obra no aguantó más y les preguntó:
- ¿Qué es lo que está pasando?, habían empezado muy bien y bajaron muchísimo su rendimiento.
- Pues claro!, cada día nos queda más lejos el bote de pintura.
Un famoso concertista de piano bilbaíno se va a Madrid a dar un concierto, al terminar todos aplauden y gritan:
- Viva el bilbaíno!!
Intrigado el bilbaíno de cómo habían reconocido su procedencia le pregunta a un asistente:
- Oye ¿cómo supieron que yo era bilbaíno?, si ni he hablado y el nombre no dice nada.
- Ah, muy fácil, lo notaron cuando al sentarse en lugar de arrimar el banquito, arrimó el piano.
Un bilbaíno va al doctor y le dice:
- Doctor, doctor, quiero que me extirpe los testículos porque me molestan mucho las rodillas.
Y el doctor le dice:
- Pero hombre, si le extirpo los testículos usted no podrá tener hijos!
- Lo se, doctor, pero ya tengo la opinión de mi hermano que también es medico y el me recomendó la operación.
- Pues bien hombre, será así pues.
A los 2 meses se encuentra el bilbaíno con su hermano, el que era doctor y le pregunta:
- ¿Como andas?... ¿ya te extirpaste los meniscos?
Va un viejecito bilbaíno al médico:
- Doctor, vera usted... me duelen mucho los huevos!
- Muy bien, vamos a ver.
El médico comienza la revisión de los testículos del paciente, palpa, toca, aprieta, vuelve a tocar después de veinte minutos de inspección pregunta:
- ¿Está seguro que le hacen daño?, porque la verdad yo no les encuentro nada extraño.
- No doctor... no me hacen nada de daño.
El médico extrañadísimo le pregunta:
- ¿Y para qué ha venido?
- Verá, como estaba yo muy solo en mi casa, me dije, vamos a ver si encontramos a alguien que nos toque un rato los cojones y aquí me tiene.