fin del relato. hong kong – dia 13
todos los cañones estaban apuntados a hong kong y bien apuntados estaban.
nada tan fantástico como cierre de viaje.
al igual que a la llegada a halong bay, a las 13 horas estaba previsto el arribo a puerto y consiguientemente, no había que perderse la panorámica desde lo mas alto del costa munido de todo elemento electrónico que hiciera historia.
creo que sobran palabras y basta solo ver las fotos para darse cuenta lo que nos esperaba en esta magnífica ciudad.
con virginia teníamos pergeniado igualar el récord de singapur, o sea matarnos para ver todo lo posible en 36 horas, total, nos esperaba un largo viaje de regreso a buenos aires.
y el plan salió perfecto desde que pusimos un pie en tierra hongkonesa.
al lado del puerto en ocean terminal, en kowloon, se encuentra el muelle del star ferry y hacia allí fuimos mirando atónitos el paisaje de la isla de hong kong que se nos venía encima. el proceso de ticket es rápido y facilísimo y aprovechamos previamente que allí, también hay casas de cambio para adquirir la moneda hongkonesa.
el cruce dura apenas 10 minutos y sirve de guía la torre del reloj de 44 metros de altura que es la única parte de la estación de tren de kowloon que aún sobrevive.
lo segundo una vez llegados a la isla de hong kong, era dirigirnos hacia aberdeen para ver la vieja y tradicional zona de pescadores con sus típicas casas flotantes.
el taxi (rojos y blancos) no es costoso, pero decidimos ir en busca del ómnibus n* 70 tomándolo desde central, para lo cual allí nos desayunamos que en hong kong, los peatones circulan mejor por arriba entrando en edificios que se comunican entre sí y a través de puentes y/o pasarelas que los unen. así vimos el two international financial centre que es el segundo edificio más alto de hong hong con 420 metros y 90 pisos y está al lado de su hermano menor de 210 metros el one international finance center. también la clásica torre del banco de china con sus 369 metros y 70 pisos de aluminio y cristal construida en 1989 que constituye uno de los edificios más bonitos del mundo.
en 20 minutos y con un costo de 4,70 hongkonenses cada uno (pagamos con 10 porque no te dan cambio) llegamos a aberdeen que mucho no nos impresionó y menos aún luego de recorrido.
es que según nos contaron personas que conocieron el viejo hong kong hace ya mas de 10 años, cambió mucho su fisonomía y los pobres, ya no son tan pobres y no viven sobre sus barcas, sino que están en edificios torre aledaños, quedando muy pocos habitantes a la vieja usanza sobre sus sampanes.
la realidad es que si uno lo piensa dos veces, resulta obvio debido al estándar de vida floreciente que ha alcanzado esta gente estos últimos años.
pero resultó divertido regatear junto a unos italianos que encontramos de casualidad, con la anciana capitana a cargo del sampán que nos pedía 60 dólares hongkonenes a cada uno y terminamos en 25 c/u por un recorrido de media hora que lo mejor que tuvo, fue ver el famoso y célebre restaurante flotante jumbo.
desde la bahía de aberdeen teníamos planeado como tercer mojón, el pico victoria tomando un taxi para subir la montaña y bajar con el funicular por la otra vista que ofrece esta atracción.
con el matrimonio italiano, y ya saliendo el sol por la tarde, nos montamos a uno que compartido entre 4, resultó muy barato, 90 honkonenses.
trayecto interesante de 20 minutos subiendo el pico en el taxi viendo residencias de lujo y categoría. el acceso cuesta 25 honkonenses y desde el mirador, se obtienen panorámicas estupendas a espaldas de la isla de hong kong.
para el descenso, tomamos el funicular como habíamos previsto y al llegar abajo, cayendo el sol, vimos extensas colas de gente que se aprestaba a subir al pico, por lo que recomiendo esta alternativa del taxi para el ascenso y no perder tiempo y bajar con el funicular.
luego nos pusimos a recorrer el centro de la isla de hong kong y huelgan palabras para poder describir el frenético ir y venir de un mundo de gente a cualquier hora y por todo lugar existente entre hoteles de lujo, comercios exclusivos, transportes multicolor, luces de neón, en fin……………….un falshhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!! alucinante!!!!!!!!!!!!!!!!!
como me dijo alguien, hong kong es todo times square de new york. que gran verdad!!!
seguimos el recorrido por los famosos escalators mid level desde el distrito central hacia la zona oeste.
es algo fabuloso. son 135 metros de altura de desniveles con unas escaleras mecánicas de 800 metros de longitud que parecen nunca acabar, cubiertas algunas por cristales y pasan entre edificios de todo tipo, viejos y modernos, siendo lo más característico que a sus laterales uno va surfeando diferentes zonas, como la del soho por ejemplo, con el barrio de los artesanos y anticuarios con sus negocios de antiguedades, la de los bares y confiterías, de oficinas, de tiendas, etc,
de mañana hasta las 10 am corren en dirección descendente y a partir de esa hora hasta las 20, hacia arriba.
aunque no lo puedan creer, nosotros la subimos toda y después volvimos bajando por las escaleras laterales todo de vuelta. ayyy nuestros pies, ya empezaban a dar señales de alerta!!!
nos tenìa preocupados encontrar el lugar (fortress o toysrus) para comprar la play station 3 para mis hijos, una netbook para mí y lo que interesara, porque no queríamos demorarnos en la carrera contra reloj que teníamos iniciada hacía ya varias horas y porque era nuestra última oportunidad.
no hubo obstáculos para ello, compramos todo a un precio inimaginable para lo que es el mercado de argentina y ya casi sobre la hora de inicio del symphony of lights del skyline (a las 20 horas a diario) y cronómetro en mano, abordamos el star ferry que partía a las 19,54 o sea que lo pudimos ver cruzando la bahía en su comienzo y los últimos 5 minutos desde la avenida de las estrellas. mejor, imposible.
de todas formas no es guauuu. supongo que si fuera con fuegos artificiales sería mejor, digamos que el láser ya todos lo tenemos visto.
tomamos aire profundamente y a caminar por nathan road, pero que hicimos antes????
fuimos a paso rápido al barco a las 20,30, dejamos los bártulos que pesaban una tonelada, sobre todo la play station 3, nos refrescamos, fuimos al buffet a cenar algo rapidito, y ante la mirada atónita del personal de desembarque, les dijimos chauuuu y nos sumergimos de lleno en la noche hongkonesa.
como dije, arrancamos caminando la larga nathan road que está más iluminada que times square y con multitudes de chinos que entran y salen de los negocios y aparecen repentinamente por cualquier lado. obviamente hicimos alguna comprilla, había buenos precios en tiendas oficiales, nosotros dejamos algunos ahorros en la deportiva fila y caminando caminando, mas o menos 20 minutos, llegamos al mercado nocturno mas famoso que es el de temple street.
está abierto hasta pasada la medianoche pero no nos gustó nada, nos pareció de baja calidad la mercadería exhibida, aunque claro que siempre alguna cosa se puede comprar aunque no fue nuestro caso, pero no se pierde nada si uno pasa de él ya que ladies market es mejor en todo sentido.
volvimos por nathan road (numeración descendente) hasta la costa, pasando por los mejores hoteles como el sheraton,
llegamos al barco y nos esperaba una tarea que a esta altura era un castigo de dios: hacer las maletas y dejarlas fuera de la habitación antes de la 01,00 porque a partir de las 03,00 las recogerían.
por suerte, para matizar tan ingrato momento, nos encontramos de casualidad con la compañía barcelonesa y quedamos en despedirnos del costa classica minutos después degustando unas pizzas en la tavernetta y contando las mutuas andanzas por la ciudad de hong kong.
nuestros restos extenuados, aterrizaron en el confortable colchón de la cama dándole la despedida que se merecía.
ya no nos preocupaba siquiera el hecho de tener que dejar la habitación a las 08,30 del día siguiente, ni todo el proceso de desembarque, ni que hacer con cuatro valijas, bolsos y bolsas para llegar al aeropuerto, ni que hacer con ellos durante toda la jornada ni la programación que habíamos ideado para el día final.
no nos importaba nada, solo dormir.