Es mi experiencia personal, no algo general. Espero que a alguien le sirva.
Salimos con el NCL Jade del 29 agosto.
Hicimos la reserva y nos confirmaron (muchas veces) que no había ningún problema con la comida de mi hijo de 7 años, celiaco.
La compañía nos mandó una lista de alimentos para que seleccionáramos los que nos interesaban.
Unos días antes del embarque nos llega un mail (en inglés) diciendo que están al corriente y que no tenemos de que preocuparnos, pero que tenemos que entender que igual algún alimento no está disponible (ningún problema, lo entendemos!!!)
Embarcamos. Hablamos en recepción, todo OK. Nos indican que nos pongamos en contacto con el Maître en el comedor (en cualquier comedor) y que nos traerán la comida del niño.
DOMINGO: El Maître nos indica que del buffet puede comer hamburguesas y francfur, con patatas y kepchup. Mi hijo encantado. A la noche, el Maître del Alizar (Adonis) nos atiende de mil amores y nos preparan algo rápido (pollo con patatas) Nos pregunta que queremos para el día siguiente sobre la carta. Pedimos pescado.
LUNES: En el buffet encontramos a Adonis y le pedimos el desayuno. Nos lo traen en seguida (al niño no le hace mucha gracia, pero no decimos nada, esperamos q al día siguiente le traigan algo mejor...) A la noche, tb con Adonis, nos traen la cena y nos piden lo del día siguiente, espaguetis con tomate. Mi hijo sigue encantado.
MARTES: O EMPIEZAN LOS PROBLEMAS. En el buffet pedimos el desayuno a otro Maître que no quiero nombrar. No llega. El Maître, desaparece. Seguimos reclamando. No llega. 45 minutos después, el desayuno sigue sin llegar y nos tenemos q ir de excursión. Después de mucho reclamar, monto un "pollo" a la única persona medianamente autorizada y q me entiende y me voy. Reclamo en recepción muy enfadada. Mi hijo puede comer gracias a que desoyendo las normas de la compañía, he embarcado con comida para el niño.
Volvemos de la excursión a la tarde y tenemos un recado en el contestador del Maître en cuestión pidiéndonos disculpas, y diciéndonos que si vamos esa noche a cenar al restaurante donde él está encargado, nos invitarán a una botella de vino. Vamos a cenar. Le traen al niño la cena. Se entiende por salsa de tomate, lo que nosotros llamaríamos un "pisto de verduras" y mi hijo se niega. Tenemos bronca con el niño. La botella de vino no viene, nos enfadamos mas, el maître sigue desaparecido, pedimos otra cosa para el niño, la botella sigue sin llegar, nos traen otra cosa (pollo) y poco mas y se lo tira encima con cara de ofendido, la botella sigue sin llegar, mi hijo hecho polvo pensando que estamos enfadados con él, nos dicen que para desayunar al día siguiente volvemos a tener el mismo desayuno, cuando en la lista que me han mandado hay de todo... la botella sigue sin llegar y el Maître desaparecido... Monto el “pollo”.
Como el susodicho no está, se come el “marrón” otra chica, que como no entiende español, tiene q pedir ayuda a una camarera... Nos piden disculpas, nos traen la maldita botella de vino. Nos “sugieren” que igual el problema es que no hay alimentos disponibles, y que si puedo demostrar lo contrario, es decir, con los mails y la lista de marras, que lo reclame, y como no lo tengo encima, me invitan a entrar en mi correo e imprimirlo. Acepto y me sorprendo cuando lo que tengo q hacer es conectarme a Internet con mi cuenta del barco, y con cargo a mi habitación, como si me apeteciera navegar por gusto... Me pregunto... Me están tomando el pelo... Hasta la camarera de habla hispana y la otra pobre a la que le he montado el “pollo” me dan la razón.
Voy a recepción, lo cuento de nuevo. Tengo la suerte de que una chica majísima (no m acuerdo el nombre) de habla hispana me da la razón, me deja entrar en recepción y un ordenador para imprimir los documentos, se encarga de pedir al servicio de habitaciones el desayuno del niño para el día siguiente, y me comenta que va a intentar una reunión con el director de restauración para solucionar el problema. Me voy a la cama a las 1,30 de la mañana.
MIÉRCOLES: El desayuno llega puntualmente a la habitación. A la vuelta de la excursión tenemos un montón de llamadas para reunirnos con el DIRECTOR DE RESTAURACIÓN. Nos llama tb Adonis, para ver si vamos a ir al restaurante donde él está, y para ver que queremos para el niño. Nos reunimos con el Dire (Kaya) y su segunda (Loredana) y una chica que hace de intérprete. Le contamos todo. Le enseñamos la lista de marras... El hombre no sabe donde meterse. Nos pide mil veces disculpas. Nos dice que hay mucho mas de lo que está en la lista y que ha sido un cúmulo de despropósitos...
ESA NOCHE, Y EL RESTO DE LOS DÍAS: No tenemos que hacer cola para cenar (a nosotros nos llaman, nos preguntan cuantos vamos a ser, y nos reservan mesa), cenamos todas las noches en el Alizar, y nos atiende Adonis, estamos todas las noches invitados a una botella de vino, y para desayunar y para comer, tenemos un número al que llamar, y con decir q en diez minutos estamos en tal restaurante, o bien Adonis, o Loredana o George (otro Maître) nos están esperando con la comida del niño. No volvemos a tener problemas de variedad, ni con la comida ni con el desayuno. Se desviven. Nos mandan a la habitación un pastel PRECIOSO en forma de cerdito, que a mi hijo no le han hecho una cosa así en la vida, con una nota de disculpa y dándonos las gracias de Kaya (el Dire)...
Y lo “mejor” de todo, que cada vez que nos cruzamos con el Maître en cuestión (q se cuidan bien de que no nos vuelva a atender) nos mira con sonrisa irónica como si estuviera ofendido por que le habían echado la bronca (q m imagino le echaron).
Es una buena compañía, un buen barco, y por lo menos hicieron todo lo posible por solucionar el problema. Repetiré. Espero que las broncas que he tenido sirvan para algo.
Tanto Kaya (el dire) Loredana (la 2ª), y los demás con los que tratamos después de las broncas se esmeraron. Y sobre todo Adonis (el Maître del Alizar), que no hizo falta decirle nada. Desde el primer momento (no desde las broncas) nos trato genial.
Si a alguien le interesa saber algo mas, mi mail: yoyoxoxe@hotmail