Segundo día (28/11)
Este día tiene poco relato ya que es de navegación, es más bien aburrido, no sabes dónde poner el huevo, poco entretenimiento por parte de la tripulación, conocimos al que sería nuestro cabinista, un chico al que vimos durante los siete días en muy pocas ocasiones, muy tímido, y que habla español a duras penas, creo que era filipino y que se llamaba Denny o algo así, pero como casi no le entendía no estoy seguro, eso si el camarote impecable, así que ninguna queja de él.
Ese día es el de la noche de gala, joder con la noche de gala, una vez y nunca más. Traje, corbata, en fin lo mejor que te has llevado y que no hace más que molestar en la maleta, todo para el paripé de la noche de gala que empieza con sesión de fotos con fondo Titanic, o sea el negocio que tienen montado en el barco, después la foto con el capitán, un señor que no has visto en tu vida, que no sabes ni quien es, ni habla español ni volverás a ver nunca más, la foto tanto si te gusta como si no, y 6,95 euros que te clavan cuando la vas a buscar, un atraco.
La cena no tiene nada especial, solo mas fotos que por supuesto si las quieres te soplan 6,95€ por cada una, ya digo el negocio que tienen montado en el barco.
El próximo crucero el día de la noche de gala me voy al buffet y me evito tener que pasear el traje todo el viaje y de paso evito el negocio de las fotos.
Ese día también es el día que conocemos a los que serán nuestros camareros durante todo el crucero, como teníamos asignada la mensa 79, resulto ser una mesa de cuatro, nosotros éramos dos matrimonios, por tanto mesa solo para nosotros. En cuanto a los camareros, Denis un colombiano simpatiquísimo nos reímos mucho con él y Maria Constanza una chiquita argentina maravillosa que además era su primera semana en el barco, nuestra felicitación a ambos por su amabilidad para con nosotros.
En cuanto a la comida solo me refiere en esta ocasión para no ser reiterativo, regular tirando a menos regular por no utilizar la palabra mal, si tuviera que puntuarla del 1 al 10, un 3 pelado, eso sí bastante o suficiente variedad, cantidad la que quisiéramos, mucha presentación, pero poca calidad. En los buffet mas de lo mismo con el agravante de que te lo tienes que servir tu evidentemente, algunas veces no encuentras mesa para cuatro personas y tienes que esperar, a destacar el servicio de camareros quitaescombros o platos sucios que es impecable, si se me permite una sugerencia a Pullmantur, menos camareros que algunas veces se estorban entre ellos y más calidad en la comida.
Otra cosa que solamente comentare hoy, es que con la retirada de todo el personal cubano, lo han sustituido por brasileños y portugueses mayoritariamente, que es lo que más se ve, muchos de ellos con dificultades con el español, por lo menos con lo que tuve ocasión de hablar yo, supongo que irán mejorando.
saludos,
vpp
Holiday Dream (Noviembre 2006)