Recomendación por la noche en Atenas:
Nosotros cogimos 2 taxis en la avenida que hay saliendo del puerto (NO LOS DE DENTRO, que nos pedían 120 euros por taxi por el recorrido nocturno) y les dijimos que nos llevaran a Plaka. Nos costó lo nuestro conseguirlo, pues TODOS los taxis intentan convencerte para llevarte a un restaurante del puerto que se llama Microlimano donde se come pescado. De hecho varios grupos que iban delante de nosotros acabaron sucumbiendo ante tanta insistencia y allá que se fueron.
Como nosotros somos maños tozudos de quinta generación (por lo menos) les dijimos que queríamos ir a Plaka y, tras comprobar nuestra firme convicción, allí nos llevaron tan amablemente. Nos dejaron en la calle Adrianou, que es peatonal, muy agradable de pasear, con un gran ambiente y todas las tiendas abiertas (eran ya pasadas las 21,30 h.).
Ibamos buscando un restaurante que tuviera espectáculo griego cuando pasamos por una joyería que hace esquina, de donde salió el dueño, un tío simpatiquísimo que hablaba español perfectamente (su madre y su hija son españolas y él tiene la nacionalidad), la joyería se llama Olympico.
Le comentamos lo que buscábamos y nos dijo que justo al lado, en la bocacalle, estaba "nuestro restaurante ideal", cosa que efectivamente así fue. El restaurante se llama Kalokerinos, C./ Kekropos, 10 (Plaka), ésta es una bocacalle de la citada Adrianou. El restaurante tiene web:
www.kalokerinos.gr
La velada fue fantástica, delirante, divertidísima. Después de los sinsabores del día con la avería del Sky esto fue una "catarsis" que incluso nos hizo agradecer aquella avería, pues fue lo que propició que bajáramos a tierra por la noche en Atenas, ya que de haber llegado el barco a su hora (las 7 de la mañana) habríamos pasado todo el día en la ciudad, cenando en el barco y perdiéndonos este auténtico festival de folklore y diversión griegos.
Hubo de todo: sirtaki (entre otros el famosísimo Zorba el Griego), muchos bailes griegos, algunos acrobáticos, otros con candelas, cuchillos, cedazos, bailes de romper platos, canciones, solistas, tambores, bastones, grupo musical... Al final acabamos todos haciendo la cadeneta bailando entre las mesas mezclados con los danzantes y después subiendo a la tarima a bailar... (yo no, que no paraba de hacer fotos como un poseso ante semejante despliegue de autenticidad griega "para turistas"). Comimos moussaka, entremeses griegos fríos y calientes, pastelillos de postre... bebimos vino griego... ¡Qué coño, todo era griego! ¿qué más se puede pedir?
Os dejo algunas fotos de la velada intentando que así os podáis hacer una idea de lo que fue:
LOS DANZANTES ENTREGADOS EN SU PAPEL
AMBIENTAZO EN TODA LA SALA
BAILE CON CUCHILLOS
BAILE CON CANDELAS