Hola:
Empezare a contaros “mi crucero” desde el principio:
-El embarque.- Llegamos a Málaga procedentes de Almería en un autobús. Nada más llegar los chicos de las maletas se acercaron para cogérnoslas. Éramos un grupo de 22 y estaban al quite con eso de los grupos y autobuses.
Su disponibilidad y amabilidad eran estupendas pero para la mayoría era su primer día de trabajo y casi tenían menos información que nosotros.
Llegamos sobre las 12 y algo. Royal nos había dicho que se podía embarcar desde las 11.
Ya había colas para entrar en la terminal (solo para entrar).
En la puerta de la terminal había un único mostrador de Royal con una cola muy larga y un letrero que decía para Pasajeros sin Cabina asignada (o algo así). Como no teníamos las etiquetas (la agencia nos proporciono las etiquetas en papel/folio no eran adhesivas así que no valían) me acerque por un lateral al mostrador de Royal y sin hacer cola le pedí un buen puñado de etiquetas. Al parecer lo habitual es que algún “encargadillo” se acerque con las etiquetas y te ayude a rellenarlas y pegarlas, pero ya digo que había algo de “descontrol primerizo”. Las etiquetas se rellenan con vuestro nombre, numero de camarote, fecha de salida del barco y creo que nada más. Son adhesivas en su totalidad pero lo normal es quitarles solo una pequeña parte de la parte trasera y pegarlas (quitar el trozo más pequeño). Yo se lo quito todo y las pego entera, creo que así es más difícil de que se caiga.
Ellos montan las maletas en carros y tú con tu billete te pones en la cola para entrar en la terminal (no la cola de Royal sino la que se forma para cruzar las puertas ya que para poder entrar tienes que tener billete de embarque y mientras que la gente lo saca y se lo comprueban se pierde algo de tiempo).
Al entrar a mano izquierda había un montón de mostradores para embarque de la cubierta 1 a la 8. Unas chicas iban organizando las colas. En la planta superior estaba en el embarque para la cubierta 9, allí hay un mostrador con limonada, agua y te por si queréis refrescaros antes de entrar (gratis por supuesto).
Después de una larga cola tardamos casi una hora en hacer todos los trámites. La agencia había realizado el chek-in pero tuvimos problemas con un cambio de camarote que hicimos con anterioridad y con un dni que daba duplicado. Tienes que entregarles los pasaportes y la documentación de embarque que te da la agencia. Además nosotros tuvimos que rellenar el formulario de pago con tarjeta. En ese formulario indicamos un titular de la tarjeta, un número de tarjeta, dos camarotes con cargo a ella y solo autorizamos a dos adultos para hacer cargos (vamos que en la lista de personas autorizadas puso mi marido mi nombre, el ya aparecía al ser el titular, y al no poner el nombre de los niños ellos no podían hacer ningún cargo). Nos dieron una tarjeta para cada persona (sin foto), con nuestro nombre, numero de habitación (le quitan el primer número que es el de la cubierta), comedor y mesa asignada. La de los niños van taladradas: 2 agujeros para los más pequeños y uno y medio para los más grandes (lo del medio agujero no sé si era un error o es que son así).
Antes de subir al barco compramos en la terminal un paquete de 6 botellas de litro y medio de agua por 8 euros. Ya sé que en el barco hay agua pero yo la prefiero embotellada. Hay alguna tienda para comprar cosas que se os hayan olvidado, eso sí caro y sin poder escoger.
Para subir al barco hay que ir a la primera planta y en nuestro caso al fondo estaba el personal de Royal con una mesita vendiendo los packs de bebidas y al otro lado el fotógrafo por si quieres inmortalizar el momento.
Cruzamos una pasarela cubierta del puerto y de nuevo cola. Cuando subes al barco para entrar te pasan la tarjeta y te hacen una foto. Lo de la foto es lento pero es que además algunas tarjetas daban problemas.
Cuando por fin subimos al barco eran cerca de las dos de la tarde así que fuimos directos al buffet.
Desde que subes al barco puedes ir al camarote (claro te echan antes de las 9 el ultimo día).
Para mí fue demasiado lento y con cierta descoordinación. Mi peor embarque este quinto crucero.
Antes de subir pasas por un escáner muy meticuloso. Nada de alcohol, objetos punzantes, …. Por desmontar a mi cuñada le desmontaron una bolsa en la que llevaba comida para el niño :potitos, zumos, … Con las maletas se ve que son menos meticulosos. Yo llevaba en la maleta de la ropa eso que te hace ir impecable sin arrugas…. y en la bolsa con los zapatos metí las medicinas junto con “el jarabe nocturno de los mayores” ya sabéis ese que se toma acompañado de algún refresco.
Ya sabéis que lo que os retiren os lo devuelven el ultimo día antes de bajar.
Las maletas poco a poco van apareciendo en las puertas de los camarotes. Una pareja nos conto que les falto una maleta y al preguntar por ella los mandaron no sé si a la cubierta 3 o 5 y en mitad del pasillo estaban todas allí arrumbadas sin ningún control. Ellos cogieron la suya y como no había a nadie a quien decírselo se marcharon sin más. Importante pegar bien las etiquetas. (Más adelante os cuento el robo de un bolso dentro del barco así que mejor no fiarse de las buenas intenciones).
-Pack de Bebidas.- Antes de entrar al barco compramos dos packs de refrescos. Los de niños son hasta los 17 años. Cuando los compran te regalan un vaso termo con el logo de coca-cola (hay varios modelos y dos colores azul y rojo) y una pegatina en la tarjeta. Incluye solo coca-cola regular(le dicen ellos a la normal), light y sin cafeína y sprite o seven-up (no recuerdo cual es el de coca-cola), este es lo que le dicen ellos refresco de limón. Todo de grifo. A parte en los bares nocturnos puedes pedir un coctel que es de sprite con granadina llamado Shirley Temple (creo que se escribe así).
Gratis en el barco incluye la limonada, agua, té y café. Todas estas bebidas puedes cogerlas en los dispensadores que hay por el barco o pedírsela a un camarero incluso en el restaurante. La limonada esta buena dependiendo de la mezcla, me explico debe ser de polvos y a veces está demasiado aguada. Toda la bebida la sirven con cubitos pequeños que se deshacen rápidamente y aguan las bebidas. No os toméis los zumos de naranja con cubitos.
Nos costó 86,10 dólares un pack de niños (28$) y un pack de adulto (42$) incluidos tasas y propinas. Acostumbraros que cuando veáis un precio tenéis que sumarle las tasas y las propinas porque si no os llevareis un buen fiasco. Me parece caro para lo que lleva, nada de fanta de naranja ni de limón.
Podéis ir a cualquier bar con el vaso y pedir que os lo rellenen o pedir la bebida y enseñar la tarjeta.
Los camareros cuando pides algo lo primero que hacen es pedirte la tarjeta, si pides un refresco y llevas pegatina se la enseñan y listo. Si pides algo a pagar se llevan la tarjeta y cuando vuelven con la bebida te traen el recibo para que firmes. Si la tarjeta se estropea y no pueden leerla o el lector lo tienen roto No Problem lo cobran en Cash, es decir, te hacen el recibo a mano copiando los datos.
En el bar de la piscina se puede comprar pack de 5 cervezas por unos 16 dólares precio final. Nosotros no lo compramos pero lo vimos. En el comedor no se podía pedir pero no sé si en los bares de dentro del barco también lo servían. Creo que si por que en Royal Promenade vi varias cubiteras de las que te dan con esos pack.
No compre el pack de vinos así que no sé nada de él. Mi cuñado se pidió una botella pequeñita de vino un día en el comedor, dos copas, y le costó unos 6 dólares precio final.
Mi marido solía pedir para cenar una cerveza de barril grande (20oc), 7,32 dólares precio final y si pides una pequeña o de botella 5,84 $ precio final.
Vi en la carta que un coctel estaba a partir de unos 7 $ mas propinas mas tasas, un cuba libre 4,5 $ mas propinas mas tasas, un tequila 9,75 $ mas propinas mas tasas, … pero no pedí nada de eso.
Cuando “salíamos de copas” pasábamos primero por algún bar y pedíamos con mi tarjeta un refresco por el camino lo “completábamos” y luego con mi misma tarjeta en otro sitio yo pedía otro refresco para “completar”. En el comedor podías pedir los refrescos de uno en uno aunque eso dependía mucho del camarero. Un día llegamos acalorados de una escala y le pedí dos coca-colas de una vez por qué me la iba a beber del tirón y me la trajo sin más. Por las noches cuando llegábamos a nuestra mesa sin pedir nada ya nos traiga nuestro camarero la bebida. No tuvimos problemas para usar los dos una sola tarjeta, eso sí con cierto disimulo.
Con un pack de refrescos hubiésemos pasado los tres si no hubiese sido porque mi hijo fue todo el barco por libre (no le veíamos el pelo).
Mañana más,