Hola de nuevo,
Gracias por la bienvenida que me habéis dispensado. Intentaré contestar a todo:
Anécdotas: La sorpresa que nos deparó el comandante ante la costa de Sorrento. No se si lo hará siempre o sólo ha sido en este viaje, porque la información no figuraba impresa en el programa del día y nos la entregaron en una hoja aparte. Se desvió de la ruta habitual en el trayecto Nápoles-Palermo para pasar ante la costa de Sorrento y saludar a sus vecinos, dado que él es de allí. El barco zarpó una hora más tarde que el Costa Fortuna del puerto de Nápoles, y a pesar de ello, llego a Palermo una hora antes. Tomó el atajo entre islas y fue precioso el saludo del barco a los otros barcos anclados en el puerto, así como el de la población, encendiendo y apagando luces. Con prismáticos o con el zoom de la cámara de vídeo se veían montones de gente contemplando y saludando a nuestro barco desde tierra. Fue un espectáculo precioso y muy emotivo.
Excursiones: Hicimos tres organizadas y de las tres quedamos satisfechos. Su precio me parece muy correcto, si lo comparamos con los que al parecer cobran otras navieras y en nuestro caso la organización fue muy buena y todas con asistencia en español. Normalmente nos agrupaban a españoles y portugueses en el mismo autocar, pero los portugueses no tenían guía en su idioma y se tenían que conformar con el guía en español. A pesar de que pagan los niños entre 2 y 14 años, por el peque, que está al inicio de la franja no nos cobraron nada. Me consta que hubo una pareja de valencianos en luna de miel, que no tuvieron mucha suerte en la de Túnez (Compras), porque los colocaron en un autocar equivocado, sólo con italianos y no se enteraron de nada de lo que explicaba el guía, pero sólo hemos tenido noticias de este fallo en materia de excursiones.
Nosotros hicimos en Nápoles la excursión a Capri, en Sicilia la de Palermo y Monreale y en Túnez la de Cartago y Sidi Bou Said. Así que como algunos estaréis comprobando al leer esto nos desviamos del programa que inicialmente habíamos trazado. Nuestra intención era visitar Pompeya, pero la visita se hacía entre las 14 y las 17 horas, y tanto la azafata como una responsable de la oficina de excursiones nos desaconsejaron hacerla, al ir con el chiquitín y coincidir con esa franja horaria. En cambio, nos recomendaron Capri, y hemos quedado encantados. Visitamos Anacapri, y después el centro de Capri. Tuvimos un guia excelente (Héctor), que a mi especialmente, al ir con el "bimbo" me reservaba siempre el mejor asiento en el autocar y fue muy cariñoso con el niño. Así que Pompeya, la tendremos que dejar para alguna futura escala de otro crucero. Nos hemos quedado con las ganas de ir, pero bueno, otra vez será. Por nuestra cuenta, en Capri, fuimos a pie a ver los "farallones" desde el mirador de Augusto. Mientras la gente hacía compras, le pusimos la "quinta" al carrito del niño y conseguimos ver los famosos farallones. Sólo vimos a tres o cuatro personas más que hiciesen lo mismo que nosotros.
En Palermo, el guía (Orlando) también era un hombre muy simpático, que hacía broma de casi todo y nos hizo pasar un rato muy ameno. La ciudad la visitamos desde el autocar y sólo pararon para hacer unas fotos ante el magnífico teatro de la Opera, y luego en la Catedral. Posteriormente nos dirigimos a Monreal, para visitar su impresionante catedral.
Por último Túnez: En esta escala yo estaba decidida a quedarme en el barco, porque los comentarios de otros foristas me habían hecho coger un poco de miedo, pero Sergi apostó por hacerla y la verdad es que me alegro de ello, porque ahora tenemos nuestra propia visión del tema. Nos dimos el gran madrugon, porque a las 7'15 ya teníamos que pasar el control de pasaportes que se hace dentro del propio barco y automaticamente iniciar la visita programada. La primera parada fue en la explanada de los autocares de Sidi Bou Said. Llegamos los primeros, e hicimos algunas compras con el clásico regateo. Muy poquita cosa, porque 15 minutos no daban para mucho. Los vendedores se acercan a los turistas con su mercancía e intentan que les compres sus productos, pero nada más. No hubo tocones y en ningún momento tuvimos sensación de inseguridad. Luego iniciamos la subida por la calle principal y visitamos la casa que visita todo el mundo. Estuvimos un buen rato dentro, haciendo fotos por doquier y tomando el típico té de menta.
Luego de vuelta rápidamente al autocar para ir a Carthago. En esta excursión me faltó poder visitar más a fondo Sidi Bou Said, porque he vuelto con la sensación de haber visto sólo media calle y una casa. Pero la breve escala no daba para mucho. De aquí pasamos a visitar las termas de Antonino (a los tres mayores nos gustaron mucho) y por último visitamos el Museo de la ciudad, que alberga una buena colección de mosaicos.
Volveré más tarde que ahora el peque me requiere.
Hasta luego!!
Editado por - annais el 23/07/2004 22:44:10