Si esa persona era su primer crucero, o no ha probado cruceros con otras compañías es normal que Costa le gustara. Si tampoco has viajado mucho o conocido otras mejores posibilidades por menos dinero, también es normal.
Mientras tomaba el sol en mi balcón tuve que escuchar la conversación telefónica de un vecino de camarote que decía estar encantado con las gigantescas instalaciones del barco, bares, tragaperras.... También decía el hombre, "el dichoso S. Petersburgo, que agotamiento", toda la tarde en el palacio "Petronor". El hombre se hizo un gazpacho entre Peterhoff y Petrodvorets, claro. También le escuché decir que al día sigiente íbamos a Helsinki. Helsinki lo habíamos visto hacía 2 días y nuestro siguiente destino era Tallín. Ya deduje lo que le importaban las escalas. Según él, el único defecto del barco es que lo estaba pasando fatal sin tomar cubatas una semana entera, porque claro, si él pedía, la mujer y los niños también, y aquello era una ruina. La señora también se puso y dijo textualmente "hay que ahorrar, para venir aquí, esto es tan grande como Móstoles". Es un barco para masas, no para viajeros. Cada uno tiene sus gustos y prioridades. Para mi, el servicio, cierta intimidad, ver las escalas con suficiente tiempo, libertad e información y la comida. Para ellos, quedarse embobados con los ascensores panorámicos, los espectáculos nocturnos, su gran casino con cientos de máquinas y la dorada y recargada decoración. Cada uno es como es.