El tema de verse absorvido por la gente de paises que piden o que presionan de una forma u otra para que les des cosas, es muy común en muchos destinos turísticos. Si han estado en los paises árabes o en el Sudeste asiático, sabrán que puede llegar a ser agobiante y hacerte sentir mal e incluso arruinar tus vacaciones. Si no deseas que eso ocurra, debes tener en cuanta varias cosas.
Primero saber como se vive y las necesidades del lugar. En el caso de Cuba, ya sabemos la falta que tienen de todo. A veces, incluso teniendo algo de dinero ahorrado, no pueden adquirir el producto por no haber existencias. Pero por ejjemplo, si vas a Egipto o Marrueco, u otro país por el estilo, la gente te va a pedir por todo: desde indicarte el mejor lugar para una mejor foto (que a veces es una excusa), hasta llevarte una maleta. O simplemente, como me pasó a mí, por mirarlo a la cara.
Segundo, saber distinguir que vas de viaje de placer y no de ONG. Vale dar cosas si te apetece, o como contrapartida por algún favor, comentario y simplemente un gesto amable. Pero no debes jamás, dejarte llevar por lo que veas. No vayas con la mentalidad de que tu eres rico y ellos pobre y por su puesto no te sientas mal por tener un mayor recurso económico. Tu has puesto tu granito de arena, al ir allí y hacer los gastos pertinentes. Lo demás que quieras dejar es puramente como muestra de solidaridad y no como una obligación.
Vayan al viaje con la mente libre de prejuicios, conociendo la situación, pero controlando lo más posible esos agobios que se te presentan. Si lo haces lograrás un equilibrio entre la ayuda y la diversión.