Hola, Bartolomé-Bartmai.
Yo iré preparando cada semana uno o dos destinos. Para nosotros, Mykonos y Corfú, no tienen en principio atractivo histórico-artísitico. La duda principal es cómo organizarnos en Santorini. Este fin de semana, nos enclaustraremos en la montaña, examinaremos toda la información práctica que hemos recopilado y decidiremos.
De momento, te cuento lo que hemos pensado para Estambul, el martes. Bajar a tierra lo más pronto posible, sobre las 8 de la mañana. Como ya hemos estado dos veces, intentaremos ir andando hasta la zona donde están Santa Sofía y la Mezquita Azul. No es muy grande la distancia y así damos tiempo a que abran los monumentos y de paso nos volvemos a imbuir del espíritu de la ciudad, ver a la gente, el tráfico, los puestos callejeros, etc. En esa zona, sólo iremos a Santa Sofía, la Mezquita Azul y la Cisterna de Yerebatán. Como ya filmamos y fotografiamos en las otras ocasiones, podremos emplear todo el tiempo en ver con más detalle sobre todo Santa Sofía. Después nos tomaremos un superpastel en la pastelería que te dije y luego iremos de compras al Gran Bazar. Depende de a qué hora terminemos, de vuelta iríamos andando o en tranvía hasta el Bazar de las Especias para ver de nuevo la mezquita de Rustén Pachá, (casi enfrente del puente Gálata) decorada con una cerámica preciosa, merece la pena. Si vamos mal de tiempo, taxi desde el Gran Bazar hasta el barco. Pero creo que con un poco de suerte nos sobrará. No creo que vayamos a comer al barco. Por las calles, puedes comprar bocadillos de Kebab
Si alguien no ha ido nunca a una mezquita, un consejo: las mujeres, pañuelo en la cabeza. En según qué mezquitas, si no lo llevan les obligan a ponerse uno en la entrada, pero ese mismo se lo dejan a un montón más de mujeres, con lo apestan y están necesitados de lavado, mejor que no te lo tengan que prestar. Como te tiene que quitar los zapatos para poder pasar al inaterior, nosotros, para no entrar en contacto con la alfombra que cubre todo el suelo, nos ponemos unos calcetines de deporte encima de los calcetines que ya llevamos puestos al salir del barco.
Bueno, un cordial saludo. Hasta otra.