buenas tardes ,vaya diita tenemos de lluvia y fresquete,no ha parado en todo el dia,esperemos que mañana por lo menos no llueva ,pero que aguante el fresquito ji,ji,ji,hoy de nuevo apetece un cafelito ,porque aqui con las calores pasadas cualquiera se metia mas calorias ji,ji,ji ,os invito a uno compañeros

a seguir pasando este dia
algo para amenizar el cafelito ji,ji,ji
Una mujer enana se presenta a una consulta ginecológica. El doctor le pregunta:
- S, señora, ¿en qué puedo ayudarla?
- Bueno, doctor, en realidad no sé como decírselo... Cada vez que llueve me duele ahí abajo, en la pochola.
- Usted se refiere a la vagina.
- Sí, doctor, la pochola.
- Bueno, veamos, súbase a la camilla que la reviso. Luego de observar atentamente, el doctor le dice:
- No encuentro nada. Digame, ¿cómo es el dolor?
- Es un dolor muy intenso. Lo raro es que lo siento sólo cada vez que llueve.
- Bueno - dice el doctor - entonces le recomendaría que venga un día de lluvia, así puedo hacerle un diagnóstico más acertado.
Pasan 15 días y una tarde lluviosa se hace nuevamente presente en el consultorio la enana.
- ¡Ay, doctor! No puedo más del dolor. ¿Hoy que llueve me duele todo nuevamente!
El doctor la mira y le pide que se ponga en la camilla, en posición ginecológica. Coloca una sábana entre las piernas, agarra una tijera y empieza a trabajar. A los cinco minutos termina y le pregunta:
- ¿Y cómo se siente ahora?
La enana camina un poco y exclama
- ¡Es increíble, estoy bárbara! Doctor, no siento nada, ¿qué me hizo?
- Nada, le recorté un poco las botas de goma.
En una playa nudista, un niño pequeño le dice a su mamá:
- Mami, yo vi a una señora con pechos más grandes que los tuyos.
- No hagas caso, tesoro. Mientras más grandes son los pechos, más estúpida es la mujer.
- Sí, mami. También vi a un hombre con un pene grande.
- No hagas caso, tesoro. Mientras más grande es el pene, más estúpido es el hombre.
- Sí, mami. Y ahora veo a mi papi. Está hablando con una señora muy, muy estúpida y mientras más habla, más estúpido se está poniendo.
Paseando por la playa, la esposa le pide al marido que le compre un bikini.
El le contesta:
- Con este cuerpo de lavarropas, de ninguna manera.
Siguen caminando y ella insiste:
- Entonces comprame un vestido.
Y el le responde:
- Con este cuerpo de lavarropas, de ninguna manera.
En la noche, ya en la cama, el marido se da vuelta hacia su mujer y le pregunta:
- ¿Qué te parece si echamos a andar este lavarropas?.
Y la mujer, con desprecio, le contesta: - ¿Para la lavar este trapito?. Lavalo a mano que da menos trabajo