Parischic, pues coméntale a tu marido que ayer acudí a un macro evento del motor, llamado Stadium Race Gran Canaria, una primera edición de una especie de mezcla de carreras y exhibición con pilotos de la talla de ex-campeones mundiales de rallyes, como Juha Kankunnen, Didier Auriol y otros, pilotos locales y nacionales de gran talla, como Luis Monzón y los hermanos Ponce, que han sido campeones de España de rallyes y creo que también de circuitos, Dani Sordo, Marc Gené (vencedor final, se nota que es probador de Ferrari F1) y otros pilotos locales y extranjeros de renombre internacional. Disculpen los que no he mencionado.
Hubo casi de todo: carreras con coches grupo N, exhibición de los míticos Grupo B, tres fórmula 1 (una fantástica reliquia de los 50, otro de los 70 y otro de los 90, los tres de la marca Lotus), y unos cochecitos que corrían como el diablo, expresamente preparados para las condiciones del circuito (el anillo exterior de un estadio de fútbol, por donde la pista de atletismo, convenientemente asfaltada y con puentes, curvas supercerradas y otras cositas) que fueron el plato competitivo más fuerte, y algo que yo no conocía, la modalidad del Driftcar, unos potentísimos vehículos superpreparados (Nissan 350 Z, 200 Z y otros que desconozco totalmente) que se dedican en exclusiva al espectáculo de ¡¡intentar mantenerse rectos!! Es tal la potencia que acumulan (sobre 600 CV) que el divertimento consiste en QUEMAR RUEDAS SOBRE EL ASFALTO, LITERALMENTE, avanzando (o intentando avanzar) prácticamente cruzados todo el tiempo, ya fuese en recta o curva, generando una humareda bestial. Casi ni se veían de tanto humo. ¡¡Impresionante!! Correr, no es que corriesen mucho, pero gana quien más espectáculo da. Saqué varios videos con la cámara digital de fotos chiquitita que tengo, pero desconozco cómo colgarla aquí, aunque ya aprendí cómo hacerlo con las fotos.
Kary, desaparecida en combate, igual estuviste ayer también en el estadio de 7 Palmas y viste el espectáculo...