Lo he pasado estupendamente y he podido ver a muchos foreros dentro y fuera del barco, lo cual ha sido siempre un gran placer para mí. Desgraciadamente, no he podido participar en las quedadas, pero el ir con mi madre y en silla de ruedas me limita mucho los movimientos. Ahi van...
...ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE EL GALAXY
Este ha sido mi tercer crucero con Celebrity. En estos tiempos he visto como ha bajado el glamour y el refinamiento de esta naviera. Ignoro las razones, pero da la sensación que RCCI no tenga la menor idea de que hacer con Celebrity, ni cual es su producto, ni cuales sus “target” como clientes. Poco a poco, Celebrity se va pareciendo cada vez más a Royal Caribbean y acabará dentro del mismo nivel.
Como muestra de ejemplo, podríamos hablar del comedor. En mi primer crucero, con el Millennium, el comedor y la cocina la llevaba el catering Apollo (el mismo que lleva Oceania) y el menú estaba firmado por Michel Roux. El año pasado, en el Costellation, había pasado de Apolo a Royal Caribbean, pero aún quedaba algo del pasado de Apollo. Este año, en el Galaxy, el servicio es idéntico al de Royal Caribbean y han desaparecido por completo los cubiertos de pescado, el quitar las migas del mantel antes de los postres, la oferta de panecillos ha sido substituida por paneras en medio de la mesa, etc. Tal como se sirve el comedor ahora, la afirmación de Celebrity de ofrecer “ribetes de lujo” (sic) es simplemente ridícula. La comida es mejor que en Royal, pero no está al nivel que tenía con Michel Roux y Apollo, a distancia sideral de la ofrecida por Oceania en el sector super-premium, y algo inferior también a la de Cunard.
Por cierto, el QM2 (en Britannia) y el Galaxy, no juegan en la misma "división". Es decir, si Cunard es “premium”, Celebrity ya no lo es. Yo, tal como veo las cosas, abriría para Celebrity una nueva categoría entre la Premium (Cunard, Oceania, etc) y los cruceros populares (Royal Caribbean, Costa, MSC, etc.) que denominaría “de baja densidad” (low density), pues nada tiene que ver la experiencia en un crucero de Celebrity a uno de los populares. En esta categoría también colocaría a Princess, P&O y otras.
El ambiente del Galaxy no tenía el glamour de antes en el Millennium. Como todas las navieras, excepto Cunard, Fred Olsen, Saga, Peter Delimann y Happag Lloyd, el glamour se va perdiendo. En las cenas formales la gente iba mayoritariamente bien arreglada, salvo un grupo de italianos que creían que estaban en Costa. Las noches “Informal” el número de hombres vestido con chaqueta era minoriatario. Creo que el problema del ambiente estaba fundamentalmente en el número de italianos incapaces de arreglarse; los españoles e hispanos éramos casi la mitad del crucero y las noches “formal” no observé ninguno haciendo el ridículo, al revés que los italianos. Creo que los italianos y el glamour son absolutamente incompatibles; en culquier caso, eran correctos, no demasiado gritones, hacían colas, y solo protestaban cuando después de abandonar la tumbona intentabas cogerla. En todo caso, si en la primera noche de gala se exigía la vestimenta, en la última, ya no y el número de patanes, sin ser significativo, no era despreciable.
El interior del barco lo encontré muy bien cuidado, a pesar de tratarse de un barco de 11 años, al revés que el exterior, donde las ventanas pasan semanas sin limpiarse (en 11 días, nadie los limpió y ya iban guarros al empezar) y con una suciedad sólo comparable a los barcos de la afortunadamente extinta Trasmediterránea, en sus peores épocas.
En la discoteca Stratosphere, que está en proa en la cubierta superior y que, teóricamente, debía haber una excelente vista, los cristales ya no eran ni transparentes y parecía que tuviesen visillos; son los cristales más sucios que he visto en mi vida en ningún medio de trasporte que no los lleve con graffitis. Reconozco humildemente, que no entiendo tal abandono de los cristales.
Finalmente, las tumbonas de las cubiertas 6 (la de botes) y 12 (la de encima de la piscina) carecían de colchonetas... Esto tampoco constituyen los "ribetes de lujo" de los que nos habla la naviera... Por cierto, en la cubierta 6 yo hubiera puesto un mayor número de tumbonas, para hacer el efecto maravilloso que tiene esta cubierta en los barcos clásicos, como el QM2.
En todo caso, aún sin demasiado glamour, la baja densidad de los barcos, unos niños que no molestan pues no están constituidos en hordas, un pasaje sin mucho glamour pero educado, un servicio correcto, una comida buena sin ser la que era (la carne, como en Royal, siempre excelente), una ruta muy interesante y unos precios ajustados, hacen que, no obstante lo expresado, considere a Celebrity una opción interesante para los que nos negamos a hacer cruceros en las navieras populares.
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El servicio de bares y camarotes se mantiene, pero no el de comedor. No es que haya bajado, es que Celebrity y Royal Caribbean han puesto en común el nivel del servicio de comedor y ya no hay diferencias de servicio, que no de comida, entre una y otra.
La comida creo que mantiene su diferencia con Royal por la carta de platos y por utilizar materias más costosas, pero no por otras razones. Es inferior a Cunard y, no digamos, a Oceania.
Yo no voy a la piscina hasta que la gente se va, es decir, a partir de las 5 de la tarde, pero alguna crucerista se quejaba de que en los inevitables conflictos por las tumbonas, especialmente con las italianas, el mayordomo de piscina no aparecía por ninguna parte. Es una queja que oí, pero no puedo dar mi experiencia. En todo caso, las toallas nunca faltaban.
Por cierto, un compañero de mesa me comentó que las toallas de los baños se habían reducido de tamaño (y de espesor de ruso), pues no había engordado y ya no se las podía enrollar bien en la cintura. Dado que mi cintura era inferior, he continuado sin tener problemas con las toallas.
Con todo esto, no quiero decir que Celebrity sea una porquería y sea una naviera a evitar, sino que no está en fase de progresivo aumento de calidad o de simple mantenimiento, sino en una fase de reducción de calidad, que si no en cosas esenciales, suficiente para que lo de las "pinceladas de lujo" empiece a resultar una frase fuera de lugar. En su tiempo Royal Caribbean fue una naviera de lujo en la que los camareros servían con guantes blancos y nadie osaba ir a cenar sin esmoquin o traje oscuro y, de esto, no hace muchos años, por lo que sabemos donde llevan las fases de reducción de calidad. Cuando Royal Caribbean compró Celebrity la diferencia entre ambas no era abismal, como lo fue tras la popularacización de Royal Caribbean, y puede que no lo vuelva a ser si la rebaja en los detalles de Celebrity continua (las toallitas heladas al llegar de la excursión, con su sensualidad de contraste entre el frío y el acaloramiento, todavía continúan pero, ¿cuánto durarán?).
He de recordar, que en la Guía Berlitz, había barcos de Celebrity que llegaron a codearse con los de lujo y estar en la lista de los mejores barcos. El año pasado, aunque estaban al principio de la lista, ya no figuraba ninguno en la lista de los mejores.
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Creo que RCCI tiene un problema de gestión de marcas. No sabe, como sabe Carnival, posicionar cada marca para un segmento de mercado, sino que las uniformiza. No creo que sea buena gestión el poner en Celebrity y Royal Caribbean un idéntico servicio de comedor. Me parece una metedura de pata enorme. Es como si NH se pusiese a gestionar los hoteles Ritz-Carlton. Creo que los gestores de Celebrity son de un incompetencia total, y que RCCI les va quitando poco a poco atribuciones y competencias, pasándoselas a Royal Caribbean. Es imposible que reciban idéntica formación y sean intercambiables los camareros de Celebrity y los de Royal. ¿Os imagináis los camareros de un restaurante del Puerto Olímpico sirviendo en el restaurante Drolma del Majestic o en el Hotel Arts? Pues esto es lo que sucede en este caso.
Son tan incompetentes que con la nueva Azamara (Azamara es una división de Celebrity, es decir, de Royal Caribbean, y no una naviera independiente; absurdo, pero así es...), los directivos de Celebrity pretenden hacer competencia a Oceania con unos barcos calcados, unas prestaciones del hardware idénticas (el software de Oceania es imposible de lograrlo con los directivos y mandos de Celebrity), pero con el servicio de comedor u cocina de Royal Caribbean. Es decir, pretenden competir planteando cómo única diferencia ofrecer una cocina digna con un servicio de naviera popular frente a la mejor cocina que hay en el mar y con un servicio que Celebrity no puede ni siquiera hoy soñar, a no ser que vuelvan a traspasar la restauración a Apollo, que es quienes la tuvieron en lo alto. Fuera de comedor, por ejemplo en las piscinas, no hay color entre Celebrity y Oceania.
De todo el mundo cruceril, no he visto gente más estúpida que los directivos de Celebrity, que acabarán hundiendo la marca.
Lo mejor que le podría suceder a Celebrity es que Royal se la vendiese a otro. Ya que el compañía de inversiones Apollo (ignoro si tiene relación con la de catering) ha comprado Oceania y la mitad de NCL, creo que comprar Celebrity sería una buena cosa. Apollo con Celebrity, Oceania y NCL se convertiría en una empresa multimarca como Carnival y, por otra parte, Royal Caribbean y Pullmantur solos estarían mejor.
Yo abogo por la venta de Celebrity a Apollo antes de que, poco a poco, se pierda la marca con su particular distinción. Una Celbrity degradada de poco sirve a Royal y de menos a los cruceristas. A mi me gustaría una Celebrity con pocos barcos y que quisiese competir en la misma liga de Cunard, como lo hacía hace unos años.
Creo que Frank del Río, el artífice de Oceania, sería la persona idónea para poner Celebrity, sino al nivel de Oceania, al menos, a un nivel justo inferior. Suerte que Royal Caribbean no acabó comprando Oceania pues hoy sería como Azamara, es decir, de Royal Caribbean a través de su marca Celebrity, y ya estaría planeando como destrozarla por completo. Azamara era el destino que tenía pensado Royal Caribbean para Oceania. es decir, su desmatelamiento total.
Con Oceania lo único que puede hacer Azamara es competir en precios. En lo demás tiene la batalla absolutamente perdida de antemano, pues no tiene personal adecuado a ningún nivel para competir con éxito.