<font color="purple"><font color="purple">Hola amigos: Hace tan solo unos días que he regresado del Costa Mediterránea, visitando las islas griegas. A lo largo de mi viaje pensé varias veces en como iba a reflejar todo lo que mis ojos estaban viendo, para que todo el mundo que visitase este foro, viviese las maravillosas experiencias y disfrutase tanto como lo estaba haciendo yo. Reconozco que al volver, he escrito muchos borradores y que me he levantado más de una vez de la silla, pero esto, lejos de decepcionarme, me ha abierto los ojos para darme cuenta de que no puedo hacerlo tan bien ni acercarme tanto a la realidad como lo hizo Josep Maria Martí. Antes de irme de viaje, leí más de 10 veces su relato, y conforme iba pasando por los lugares que previamente había narrado, me parecía haber estado ya allí. Todo me era familiar y hasta aún ahora que ya he vuelto, dándole un repaso a su historia, me parece estar viéndome cogiendo el vaporetto en Venecia o paseando por las instalaciones del barco que él tan bien nos detalló. Todo lo que está reflejado en su historia es totalmente la realidad de lo que vais a vivir, por lo que no puedo añadir nada que no haya hecho él. Por todo tu esfuerzo y por haberme ayudado a hacerme más fácil mi viaje, muchas gracias Josep Maria. El 50 % de estas líneas van dedicadas a ti.
Permíteme que el otro 50 se lo dedique a toda la gente maravillosa que he conocido a lo largo de esa travesía y que, aunque no es el primer crucero que hago, nunca voy a olvidar. He hecho innumerables amigos entre el pasaje que sé ciertamente que voy a conservar a lo largo de la vida y he conocido maravillosas personas que aunque trabajen 24 horas al día, siempre te dedican su mejor sonrisa. Por ello quiero que los conozcáis a través de estas líneas y que aunque no pueda nombrarlos a todos, vaya para ellos mi mayor reconocimiento. Yoana, azafata de habla hispana nos trató a todos de maravilla, y estoy segura que contestó preguntas con agrado y simpatía que ya le habían formulado los cerca de 800 españoles que viajábamos esa semana. Marcos, del equipo de animación, el morenito más cariñoso y atento que he conocido nunca, hizo pasar tanto a niños como mayores unos ratos de ocio y diversión, que difícilmente encontrarán en otros lugares. Teníais que verle atendiendo con dulzura y sobre todo con gran educación a todo aquel que se le acercaba. Es un encanto y junto con sus compañeros del equipo, de los que quiero destacar a Elidania, Marilena, Enricco y Manuela, unos momentos perdurables en mi recuerdo por siempre. Parece fácil su trabajo y hasta muchos de nosotros nos atrevemos a asegurar que parece más una diversión y que también a nosotros nos gustaría hacer algo así, pero Señores, estas personas, se levantan la mayor parte de los días a las 6 de la mañana, organizan los grupos de excursiones, a veces bajan a tierra para echar una mano si es necesario, están a todas horas entreteniendo al pasaje que no siempre somos considerados con ellos, montan y desmontan los decorados de las fiestas o juegos que se organizan por las noches y todavía les queda una sonrisa cuando se quedan con nosotros en la discoteca en la que a las 2 de la mañana aún están en pie. Mi mejor aplauso indudablemente es para ellos. En mí recorrido por las personas importantes en este trayecto no quiero olvidarme de Giuseppe, saxofonista de la orquesta Fuori Orario Band, simpático Napolitano al que me encantaba escuchar, no solo sus melodía que te trasladaban a los confines más recónditos que en la música puedan existir, sino porque con su dulce voz te transmitía una profunda paz de la que no quisieras regresar nunca. No quiero terminar mi relato sin darle la medalla a la atención, delicadeza, cortesía y trato inmejorable a Salvatore, maitre del restaurante Degli Argentieri y del que guardaré un grato recuerdo, no sólo por su excelente profesionalidad sino porque gracias a él y a su dulce esposa que casualmente viajaba esa semana entre nosotros, hay en el mundo una persona tan maravillosa como su hija Sonia y con la que estoy segura, mantendré una amistad, como dicen en los cuentos, por siempre jamás. Cualquiera que nos veía juntas pensaba que nos conocíamos de toda la vida, y es que con ella es fácil sentirse bien. Una preciosa morena malagueña-italiana que nunca olvidaré. Grazie per la tua amicizia bella.
Bueno amigos, este ha sido mi reconocimiento a quienes hicieron que esos 7 días de vacaciones, me sintiese como en mi casa. Como ya os decía al principio no puedo nombrar a todos pero pensad que para que nosotros tengamos unas vacaciones maravillosas hay centenares de personas que trabajan sin descanso. Que nosotros somos muchos y con diferentes formas de ser, comportarse y pensar y que es muy difícil contentarnos a todos de igual manera. Pensad en vuestros trabajos y que a veces por mucho que os esforcéis, siempre hay alguien que desmerece lo que tanto os ha costado. No seamos tan exigentes y por favor devolvedles esa sonrisa que permanentemente tienen en sus caras. Gracias a todos.
Como indicaba al principio no puedo añadir nada, en cuanto a destinos se refiere, al relato de Josep Maria, pero si alguien necesita cualquier aclaración, aquí estoy para lo que necesitéis. Estoy segura que todos los que en breve vayáis a hacer este crucero os divertiréis muchísimo y os emocionarán los momentos especiales que se viven, por ejemplo con los bailes que preparan los camareros en las cenas, la unión del pasaje en esos momentos tan emotivos, o con el espectáculo que prepara la tripulación para todos nosotros la última noche en el teatro. En definitiva, un bonito recuerdo que llevaré en mi mente hasta mi próximo viaje, y después, POR EL RESTO DE MI VIDA.</font id="purple"></font id="purple">
Sandra