Mientras se aclaran las agendas

y como ahora tengo un huequecillo en la mia, avanzamos un poquito en el relato
Disculpad que Der Spion apenas entre por aquí a compartirnos sus impresiones, pero el pobrecillo sigue todavía afanado en averias varias

incluida la de pérdida de los videos que con tanto esmero grabó durante el cruise y que ahora los aparatos informáticos se niegan a leer
Como os decía, la siguiente escala era Livorno y nosotros madrugamos para coger el primer tren disponible para Florencia.
Llegar a la estación del tren fue toda una odisea, ya que aunque el Nautica atracó en el puerto viejo, en pleno centro de la ciudad, además de ser Domingo había Maratón por el centro de Livorno, por lo que los autobuses urbanos habían sido desviados y los taxistas pretendían hacer el agosto en noviembre

pero con todas y eso lo conseguimos
El día en Florencia, cuando llegamos, estaba totalmente desapacible, frio y lluvioso, así que tras un cafelito para entrar en calor, nos encaminamos al Hotel que habiamos reservado en las inmediaciones de la Estación de Santa Maria Novella, y que pese a lo temprano de la hora, ya tenía nuestra habitación disponible
Sobre el hotel deciros que es una muy buena opción si viajais hasta Florencia.
Os pongo unas fotitos para que os hagais una idea. Durante todo el día, en la sala de desayunos, hay disponible unas máquinas de café y dulces para poder reponer fuerzas en cualquier momento del día de forma totalmente gratuita, además de disponer también de un termo de agua caliente en la habitación para prepararos un te, una infusión o un café soluble.