Voy a terminar el relato de los dos días que faltan, a ver si esto se anima un poco.
<font size="4">DÍA 21 ABRIL: ISLA PARAISO</font id="size4">
Nos levantamos temprano pero sin prisas porque no teníamo ninguna excur´sión concertada. Pasaríamos un día de relajo a la sombra de una palmera... o eso creíamos! La que tenía más prisa para bajar era yo que quería ponerme morenita. Desayunamos, como siempre, en el Buffet Panorama. Recogimos las mochilas y fuimos a buscar el ticket para el tender pero ya no estaban! Preguntamos en recepción y nos dijeron que fuéramos directamente a la cubierta 5. Allí no esperamos ni un minuto para subirnos a un tender, rumbo a Isla Paraiso.
La verdad es que la playa es muy bonita pero el último huracán le afectó mucho y las plantas no se habían recuperado todavía. La mayoría de palmeras estaban secas y rotas, daba la sensación de estar en un capítulo de perdidos. Yo hiba con la idea de alquilar un catamaran para navegar un rato y así lo hice junto con mi padre y otra pareja más. El chico nos llevó a una cueva preciosa donde hicimos un poco de esnorkel. Estuvimos con él algo más de dos horas en las que vivmos un montón de peces de colores, corales... A la vuelta la barbacoa nos esperaba... y nuestros compis!!! No comimos mucho, sobretodo porque estabámos al sol/sombra y hacía mucho calor.
Después de comer la mayor parte del grupo decidió volver al barco. En las isla sólo nos quedamos mi madre, Sonia y yo, junto con el grupo de Deme, que alquilaron el catamarán después de nosotros. Fuimos a ver la Laguna Roja, que está detrás de la playa. La vista es preciosa y se está muy fresquito. Después nos tomamos un baño, el último, en el mar caribe.
Para evitar aglomeraciones, decidimos volver al barco y encontrarnos con nuestros compis que estaban en la piscina. Nos tomamos otro baño, mientras nos tomábamos un cocktel... Imaginaros la escena: piscinita, buenas vistas y unas risas en buena compañia con un coktelito en la mano... una delicia!!!!
Después del baño nos sentamos en las hamacas y fuimos a buscar algo de comida, en la terraza Clipper había pizza y bocatas, así que fuimos en busca de comida que zampamos entre todos en un pis-pas.
Tras la merendola nos fuimos al camarote, había que ducharse para la cena y el último show, no nos lo podíamos perder! Además debíamos hacer la maleta... Era nuestra última noche a bordo!
Nos duchamos y nos vestimos para la cena, al tiempo que aprovechamos para hacer las maletas, que no se a vosotros, pero no nos cabían las cosas!!!!
Fuimos a ver el show, donde el director del crucero se depidió de nosotros. La verdad es que fue el mejor show, no se si porque de verdad lo era o porque era el último que veía, pero el caso es que nos gustó.
La cena fue espectacular, como siempre. Tras la cena Jace pidió una botella de cava para brindar por nuestro crucero. Nos despedimos de nuestros camareros, con cierta tristeza y algría al mismo tiempo. Era una sensación estraña.
Tras la cena, fuimos a terminar de hacer las maletas, a ver si terminábamos de organizar todas nuestras cosas. A la una hacían un buffet de medianoche, que no os voy a contar porque es mejor que lo descubráis por vuestra cuenta... sólo deciros que era magnífico.
<font size="4">DÍA 22 DE ABRIL: VUELTA A CASA</font id="size4">
Nos levantamos tempranísimo y con mucho sueño. Queríamos ver la llegada a La Habana, a la vez de ser de los primeros en salir del barco para no perder ni un minuto dentro del barco.
La llegada a La Habana es espectacular. Todos los munumentos que habíamos visto la semana anterior, nos daban la bienvenida. Hicimos mogollón de fotos, incluso hice uno de esos montages para que saliera toda la vista del Malecon.
Fuimos de los primeros en bajar a tierra y empezamos con nuestra maratón de compras. El sábado anterior no tuvimos tiempo para hacer compras, más que unas pocas el domingo por la tarde. Fuimos hasta el mercadillo de la catedral. De camino nos paramos en una casa para hacer las primeras compras. Nos quisieron timar. Mi madre quiso comprarse un bolso hecho con semillas. Nos lo quiso vender a 20 pesos, pero tras el regateo nos lo dejaron por 10 pesos. Nos portamos genial con ellos. Les dejamos mogollón de paquetes de chicles, galletas... El bolso, lo encontramos en el mercadillo por 10 pesos, sin regatear!!!!
En el mercadillo compramos un montón de cosas: mullequitas de tela, pulseras, figuras de barro, litografias... A la vuelta compramos postales del Ché y un par de botellas de ron. En la Plaza de Armas había unos puestos de venta de libros y compré un libro con la Historia del Ché, pero había un montón de libros intersantes.
Volviendo al barco nos encontramos con nuestros amigos. Juntos fuimos hacia el barco recordando los buenos momentos. Comimos en el buffet con todas nuestras bolsas de regalo. Tras llenar nuesta tripita, fuimos hasta el Salón Broadway, donde el Mudo Esperanza nos hacía un show de despedida. Estuvimos poco rato, al rato nos metíamos en un autocar rumbo al aeropuerto.
En el aeropuerto, un caos. Muchísima cola, desorganización... Después de casi una hora de cola conseguimos facturar, pagamos las tasas y no dirigimos a la aduana. Miles de poses para que se aseguraran que la de la foto del pasaporte eras tu. Más cola para el control de equipaje... finalmente nos subimos al avión dirección a Madrid...
Las vacaciones habían llegado a su fin. El resto es fácil, esperamo el equipaje en Madrid y facturamos para nuestro vuelo a Mallorca. Una vez en casa deshacimos el equipaje, revelamos las fotos... siempre recordando los buenos momento en el HOLIDAY DREAM.
Desde luego la experiencia valió la pena. Lo pasamos genial, conocimos a mucha gente e hicimos buenos amigos... Ahora ya sabemos que repetiremos... En diciembre nos vamos al Blue Dream, otra vez al Caribe!!!! Ya os contaremos!!!