Mayo 09, 2026
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Asesinato en el "Antillas y Granadinas"

13 Mar 2008 17:22 #640877 por isabel Y FÁ
Muy bueno tu relato JOTAEME[:0], me encanto[:)]. Gracias

Isabel Y Fá

R5 Blue Dream-Lisboa/Rouen 4/5/2005
R7 Blue Moon-Antilhas y Grenadinas 17/3/2007

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13 Mar 2008 17:59 #640902 por mci2000
Hola Jotaeme,me ha encantado tu relato.
Pero creo que no ha terminado ¿no?
Seguire a la espera
Un beso.

oceanic 2/7/07
Archivo Adjunto:

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13 Mar 2008 19:34 #641022 por JOTAEME
Sábado 1 de Marzo de 2008. 6 días después del asesinato.

Hay trabajos en los que a la vuelta de vacaciones se retoma la actividad como si nada hubiera pasado. En otros a la vuelta uno se encuentra con montones de papeles que tratar y asuntos que resolver. El nuestro era de este segundo tipo. Lo único que eso tiene de bueno es la rapidez con que pasa la jornada laboral, a no ser que se prolongue hasta ponerse al día, pero este no era nuestro caso.
Tranquilamente, en casa, fuimos siguiendo a través de la prensa el eco del accidente y gracias a la información obtenida en la red nos hicimos una composición de la historia de la pareja.
El martes los periódicos informaron de un fatal accidente, en Isla Margarita, que había acabado con la vida de Amadeo Rius Ciurana, de 45 años de edad y gerente de Riuscor S.L., empresa líder de la industria corsetera nacional y principal exportador español hacía los mercados europeo y latinoamericano. El hombre se había despeñado por un acantilado en Coche, pequeña isla situada al sur de Isla Margarita, destino turístico por excelencia en Venezuela. El accidente había tenido lugar en presencia de su esposa, doña Susana Bellpuig Conde, que nada había podido hacer por evitarlo. La declaración de varios testigos dio a la policía la certeza de que se trataba de un accidente. Afortunadamente no se mencionaba los nombres de los testigos. Seguía una breve semblanza biográfica del industrial y de su esposa. Nosotros habíamos obtenido una biografía bastante más completa navegando por Internet.
Amadeo había nacido en Mayo de 1962. El parto resultó problemático y el cerebro del niño pasó demasiado tiempo sin riego sanguíneo. Eso había provocado una afectación neuronal que le dejó en el umbral de la normalidad. Por ese motivo recibió una educación especial, la mayor parte del tiempo en internados suizos. La familia Rius Ciurana había conseguido triunfar en el negocio corsetero y Amadeo tenía que ser el encargado de heredar la empresa y la fortuna familiar. El estilo de vida de los Rius Ciurana no era ostentoso ni dado a la publicidad por lo que poco se sabía de ellos, salvo que a base de tesón y trabajo habían conseguido un admirable imperio industrial. En 1987, a los 25 años, Amadeo se estableció definitivamente en Barcelona y acompaño a su padre en la dirección de la empresa, aunque resultaba evidente que el timón seguía en manos del Sr. Rius padre. En 1992 conoció a Susana Bellpuig.
Susana nació en 1960, su familia era propietaria de una empresa textil que había vivido sus mejores momentos en la post guerra europea para ir poco a poco decayendo hasta rozar una ruina inminente. Tenía tres hermanos que a finales de los ochenta consiguieron reflotar el negocio, aunque sin llevarlo a los niveles de su máximo esplendor. Le gustaba aparecer en fiestas de la alta sociedad, la discreción no era una de sus virtudes. En 1992 conoció a Amadeo Rius.
La pareja se casó en febrero de 1993. Fue una rápida boda pactada debido al embarazo de la mujer. En abril de ese año Susana abortó, se llegó a comentar que Amadeo la pegaba y que el aborto había sido a causa de una paliza. En otro orden de cosas la boda originó una especie de fusión de las empresas familiares, aunque se mantuvo el nombre de Riuscor ahora pasó a ser una sociedad anónima. La dirección continuó en manos de Rius padre pero los hermanos de Susana pasaron a formar parte del consejo de administración. En varias ocasiones se comentó la existencia de problemas en el matrimonio, problemas que presagiaban una separación. Pera esta nunca se llegó a producir.
Susana gustaba de acudir a tantos actos públicos, benéficos o no, como podía, acompañada por su marido en un mínimo porcentaje de ocasiones. Amadeo se mantuvo en el anonimato hasta que en 2005 la muerte de su padre le catapultó a la dirección de Riuscor S.A. gracias a que la herencia le había proporcionado el control absoluto de la empresa.
En febrero de 2008 la pareja se había embarcado en un crucero para celebrar las bodas de bronce, esa por lo menos era la versión oficial.
Sin embargo había algo que me inquietaba. Desde el momento en que tuve conocimiento del nombre de la empresa, supe que no era la primera vez que me tropezaba con él. No recordaba de que me sonaba y mucho menos de cuando, pero sabía que en algún momento había ocurrido algo relacionado con esa empresa. Algo que debía haber sido insignificante pues de lo contrario a uno de los dos, a Marga o a mi, se nos habría evidenciado la coincidencia.
Desconocía si Susana se encontraba ya en Barcelona, la prensa no mencionaba su regreso y me parecía poco ético llamar a la empresa para comprobarlo. Tenía muchas preguntas que hacerle. Pasé la mañana en el despacho haciendo sudokus. A la una de la tarde convencido de que la mujer o no había regresado aún de Venezuela o no consideraba oportuno visitarme tan pronto, dejé el local y regresé a casa.

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13 Mar 2008 23:20 #641293 por pixhona
jooo k buena historia!! estoy super pica!! jejeje sigue contando jotaeme aver como acaba la señora esta si se pone en contacto contigo
tu como te sientes despues de esa experiencia??

SI PARA EL MUNDO NO ERES NADIE, PIENSA K HABRA ALGUIEN PARA EL CUAL SEAS UN MUNDO

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14 Mar 2008 07:46 #641403 por JOTAEME
Viernes 7 de Marzo de 2008. 12 días después del asesinato.

El miércoles apareció publicada en la prensa la noticia de la repatriación del cadáver del industrial Amadeo Rius, cuyo féretro viajó acompañado por su afligida esposa Susana Bellpuig. El funeral y posterior sepelio se realizaría el viernes a las 11 de la mañana en el cementerio de Collserola. El periodista destacaba, además, que había recibido, de fuentes fidedignas, la información de que se iban a iniciar los tramites para el cambio de denominación de la empresa que pasaría a llamarse Bellcon en referencia a los apellidos de la que ahora se había convertido en principal propietaria, Susana Bellpuig Conde.
Susana, la tímida y temerosa esposa iba a pasar, una vez liberada del yugo de su déspota marido, a convertirse en una de las principales mujeres de negocios del país. Aunque tuviera a sus hermanos detrás no cabe duda de que estaba asumiendo una gran responsabilidad. Solo faltaba por ver si terminaba saliendo con éxito del trance.
A las diez y media me encontraba en el tanatorio, analizando, por deformación profesional, a la gente que acudía a dar el último adiós al fallecido.
En su mayoría se trataba de hombres de negocios, bien trajeados, acompañados en algunos casos por elegantes mujeres. Me sorprendió que todos aparentaran una edad muy superior a la de Amadeo, supuse que el hombre no tenía amigos y si los tenía no se encontraban en Barcelona, supuse que los asistentes al funeral asistían más por la relación que habían tenido con Rius padre o con Riuscor que con el propio Amadeo.
Paseando por la sala iba escuchando las conversaciones de la gente. Seguro que más de un negocio se cerraría ese día en ese lugar. Algunos llevaban años sin verse, para ser más precisos desde el entierro del Sr. Rius padre. Ninguno de los comentarios que escuché hacía referencia al accidentado Amadeo.
Un grupito de tres mujeres y dos hombres llamó mi atención. Desentonaban un poco entre la multitud y desentonaban porque sus vestimentas no eran tan elegantes, sus maneras eran más chabacanas, no pertenecían a la elite industrial catalana. Me acerqué lo suficiente para escucharles.
- ... no, familia no le quedaba. Solo la madre y está ida.
- ¿Sí? Pues a mí no me lo parecía. La veía tan formal y agradable cuando nos encontrábamos en la mercería. También hace punto de cruz. Cuadros no tan elaborados como los míos, pero se defiende bastante bien. Y lo poco que hablábamos ... bueno, parecía normal ... Claro que desde que enviudó ya casi no la veía, pero la víspera de reyes hablé con ella y no noté nada raro, es más estuvimos un rato charlando de lo bien que se conservaba.
- Pues han tenido que llevársela le ha dado un ataque y no paraba de gritar que su hijo no se había caído.
- Es que ha tenido que ser un palo. ¡Un chico tan joven! ¿Cuántos años tenía?
- 40.
- ¿Solo? Le hacía mayor.- Dijo la tercera mujer.
- 45.- Interrumpió uno de los hombres.- Lo ponía el periódico.
- Pues la madre no pasa de los 65, lo tuvo con 20 añitos.
- Esa sí que aparentaba menos, nadie le echaba más de 55.
- Además bebía.
- ¿Qué dices?
- Whisky.
- No me imagino a la señora Ciurana dándole a la botella, ¿estás segura?
- La señora Ciurana, su hijo o los dos. Y eso no me lo ha contado nadie, eso lo he oído yo de su propia boca.
- ¿Qué has oído que?
- Cuando se la han llevado yo estaba en el velatorio junto a la caja y ella no paraba de gritar que su hijo no se había caído, qué ni el whisky había podido evitarlo.
- ¿Ha dicho eso? ¿Qué ni el whisky lo había podido evitar?
- Bueno ha dicho una marca.
- ¿Qué?
- Ha dicho que ni el Jb había podido evitarlo.
- No sé, el hijo tengo mis dudas pero no creo que la señora Ciurana bebiera. Una señora tan agradable y con tanto estilo.
- Bueno es sabido que la reina de Inglaterra o su madre, no recuerdo, se tomaba buenos lingotazos de vodka ¿no?
- Ginebra.- Rectificó el hombre que acostumbraba leer el periódico.- Ginebra Beefeater, lo vi por la tele, y se trataba de la reina madre.
- La que no parece muy afectada es Susana ¿verdad?
- ¿Cómo va a estar afectada? Amadeo parecía poquita cosa pero se ve que le daba buenas tundas.
El movimiento de la gente les hizo callar. Habían abierto la puerta de la capilla y la gente se dispuso a ocupar los bancos para la ceremonia. El grupito de vecinos de la señora Ciurana desapareció rápidamente entre la multitud para conseguir un buen asiento. Yo me rezagué y al final tuve que permanecer en pie al fondo de la capilla.
La ceremonia fue breve, anormalmente breve, pensé. El sacerdote hizo referencia a la bondad del finado y a que por fin se reuniría con su padre y el resto de buena gente junto al creador a la espera del juicio final. Animó a la viuda y a la ausente madre a soportar con resignación la prematura ausencia de Amadeo y al resto de presentes a seguir su ejemplo y andar por el recto camino. Personal de la funeraria repartió recordatorios entre los presentes y después los familiares más cercanos se ubicaron en la puerta para que pudiéramos darles el pésame.
- La acompaño en el sentimiento.- Dije estrechando la mano que me tendía cuando llegó mi turno. A través de las gafas oscuras de la mujer distinguí sus ojos que por un momento se encontraron con los míos para volver a bajar. Hizo un leve asentimiento con la cabeza, movió los labios en lo que intuí una palabra de agradecimiento y soltó mi mano. -¿Nos veremos mañana?- Pregunté sin moverme.
- ¿Perdón?
- ¿Pasará mañana por el despacho?
- No le entiendo.
- ¿Prefiere que pase yo por su casa cualquier otro día? Tenemos una cuenta que saldar.– Ya no había motivo para tener un encuentro clandestino, ni para ocultar nada.
- No sé de que me está hablando.
Los murmullos de la gente que me seguía y esperaba su turno denotaban inquietud. Querían cumplir el tramite lo más rápidamente posible, ya habían hecho acto de presencia, ya habían acudido a dar la última despedida al difunto. Ahora unos cuantos acompañarían al cortejo hasta el panteón de la familia y el resto reemprendería la rutina diaria.
Uno de los hermanos se acercó a mí y me tomó por el codo, suavemente pero con energía me obligó a separarme de la viuda y me acompañó unos metros más allá. Si le daba un par de rápidos golpes le dejaría fuera de combate, era bastante menos corpulento que yo, pero los otros dos hermanos estaban pendientes de nosotros y yo no soy un héroe, además tampoco quería dar un espectáculo en ese momento.
- Usted es el testigo que declaró que se trataba de un accidente, ¿verdad?
- Si.
- Y ahora ha venido en busca de su recompensa ¿no?
- No es bien bien eso, pero se aproxima bastante.
- Usted hizo lo que debía hacer declarando lo que vio y le estamos agradecidos por ello. Ahora bien, no espere nada a cambio y menos en estos momento de profundo dolor.
- ¿Profundo dolor?- sonreí irónicamente.
- Profundo dolor.- Repitió, presionando con más fuerza mi brazo y obligándome a avanzar. Por el rabillo del ojo comprobé que los hermanos seguían pendientes de nosotros.- Le agradecería que se marchara y se olvidara de nuestra familia.
- Eso va a ser imposible.
- ¿Irse u olvidarse?
- Las dos cosas.
- Entonces vamos a tener un pequeño problema.
Hizo una seña y al instante los dos hermanos estuvieran a nuestro lado. Casi en volandas me llevaron hasta el aparcamiento y no me soltaron hasta que desaparecimos de la vista de la gente. Sin el factor sorpresa y contra tres energúmenos no tenía ninguna opción así que decidí apaciguarme y dejarlo para otra ocasión.
- No queremos volver a verle cerca de Susana, ¿ha entendido estas palabras o quiere que se lo digamos de otra forma?- Dijo el más fuerte de los tres con los puños cerrados y deseando la más leve provocación por mi parte para soltarlos contra mi cuerpo.
- He entendido a la perfección.
- Muy bien, ¡hasta nunca!
Los tres regresaron junto a su hermana. Caminé unos pasos tras ellos hasta ver como recuperaban el lugar que habían ocupado unos minutos antes y como Susana seguía recibiendo las muestras de condolencia de los presentes, indiferente a lo que estaba pasando conmigo.
Busqué el lugar donde había aparcado mi coche y me metí en él. Entendía la desproporcionada actitud de los hermanos, pero lo que no podía comprender era la indiferencia de Susana. Yo no le estaba pidiendo nada más que lo que me había prometido. No creía que ahora montara ese número para ahorrarse un dinero que había ofrecido y mucho menos quedando, como quedaba, con el control total de la empresa. No entendía esa actitud desagradecida cuando yo había conseguido hacer lo que ella de forma anónima me había suplicado. Llamé a Marga por teléfono.
- Me voy a la biblioteca.- Dije cuando contestó.
- ¿A qué?
- Hay algo raro.
- ¿No te quiere soltar más pasta?
- A parte de eso. Algo no me cuadra. ¿Cómo está mi bandeja? – No quería descuidar el trabajo.
- Tienes poca cosa, si me da tiempo le echaré un vistazo.
- Bien, hasta luego.
- Hasta luego.
Encontré un terminal libre en la biblioteca y me senté frente a él. La prensa digitalizada y las opciones de búsqueda simplificaron mucho la labor. Una lectura rápida de todas las referencias que encontré sobre Amadeo y Riuscor S.L. me dio nuevos datos pero nada de relevancia. Un niño con problemas que había pasado la mayor parte de su vida en Suiza hasta que regresó, se casó y se hizo cargo de la empresa. Una empresa que el abuelo de Amadeo había creado de la nada, que el padre hizo crecer hasta limites insospechados y que el propio Amadeo había estado gestionando de forma más o menos acertada.
Sobre Susana prácticamente no encontré nada. Sobre la empresa familiar, lo más destacable, las dos veces que las disputas familiares la habían hecho rozar la ruina y la fusión con Riuscor que la había reflotado definitivamente y a la que ahora iba a quitar el nombre.
El hecho de encontrar poco o casi nada de información sobre Susana, sabiendo que había participado en muchos eventos sociales, me hizo buscar en otra dirección. Repetí la búsqueda en la prensa del corazón y entonces empecé a forjar otra historia.
Amadeo había nacido con problemas. A pesar de intentar darle la mejor educación posible, sus limitaciones le pronosticaban un futuro poco boyante como director de una gran empresa. Las complicaciones en el parto habían dejado a la madre sin posibilidad de engendrar más hijos. Amadeo tenía que ser el garante de la continuación familiar del imperio textil que había iniciado el abuelo. Se creyó que en Suiza se le iba a dar una mejor educación y en un internado de ese país pasó el chico su adolescencia. Dio muy poco que hablar hasta que se casó con Susana. A partir de ahí había dos versiones: la que le pintaba como un cero a la izquierda al que habían engañado con un embarazo para provocar una boda política y la que decía de él que era un ser débil pero violento, que había dejado embarazadas a varias chicas y mujeres hasta que sus padres le habían obligado a casarse con una de ellas para dar estabilidad a su vida en vistas a la futura sucesión en la gestión de la empresa.
Sobre Susana había mucha más información. Se trataba de la menor de cuatro hermanos cuya familia aparentaba lo que no tenía. Vivían muy por encima de sus posibilidades y eso les había generado gran cantidad de problemas. A los quince años se había fugado con un novio del colegio. El hermano mayor la encontró en una pensión de Madrid y la trajo de vuelta a casa, del novio nunca más se supo. La versión de Susana fue que planeaban irse a Brasil y que cuando su hermano la encontró el chico estaba en Lisboa buscando la manera de trasladarse a Río de Janeiro. Pasó unos años sin dar que hablar hasta que empezó a asistir a todas las fiestas y eventos sociales que se realizaban en Barcelona y alrededores. Se le conocieron varios novios, todos miembros de la alta sociedad, pero las relaciones resultaban efímeras; se decía que las familias de los chicos nunca dejaban que la cosa fructificara y terminara en boda. Hasta que Amadeo la dejó embarazada.
Sobre la boda había grandes reportajes, sobre el aborto posterior una breve nota
En este punto me tropecé con una declaración que me dejó una extraña sensación en el estómago; lo atribuí al hambre, puesto que la hora normal de mi comida ya había pasado. Pero no era simplemente hambre lo que sentía. Un periodista comentaba que había recibido de una fuente que no quería que se la identificara, la información de que el embarazo y la boda habían sido muy oportunos ya que habían salvado a la empresa de la familia de Susana de una bancarrota definitiva y habían archivado el caso de espionaje industrial que hubiera podido llevar a más de uno de los hermanos de Susana a la cárcel.
A partir de la fecha de la boda se destacaba una feroz lucha de la familia de Susana por hacerse con el control de la empresa, lucha que se acrecentó a raíz de la llegada de Amadeo a la gerencia. Pero este siempre se resistió a los deseos de su familia política, quería mantener a toda costa el nombre que su abuelo le había puesto a la fábrica y seguir con el estilo de gestión que su padre le había enseñado sin embarcarse en las veleidades que la familia de Susana le proponía realizar. La ultima información destacaba que por fin Susana se había hecho con el control de Riuscor S.A., que pronto pasaría a llamarse Bellcon y que en círculos empresariales habían empezado a hacerse apuestas sobre el tiempo que los nuevos propietarios tardarían en cargarse la empresa. También se mencionaba el ingreso de la madre de Amadeo en una residencia psiquiátrica. La mujer, se decía, hacía tiempo que había perdido la noción de la realidad y su estado se había agravado con la muerte de su hijo, no paraba de chillar que se trataba de una conspiración, de que todo el mundo quería acabar con ellos. Lo mejor que se podía hacer por la mujer era ponerla en manos de personal especializado que la trataría de la mejor manera posible y con los mejores medios al alcance de la ciencia.
Esa noche cenando tuve una intuición.
- Ya se porque no te suena Riuscor.- Le dije a Marga.
- ¿Porqué?
- Porque sería un caso que tratamos,... que traté, a finales del 92.
- ¿92? ¿Cuándo los ligamentos?
- Efectivamente.- A finales de Octubre de 1992, una mala caída había provocado la rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda de Marga. La intervención quirúrgica que solventó el problema la había dejado inmovilizada en casa unos días y la recuperación y rehabilitación posterior había durado unos meses, durante los que se había mantenido alejada de la oficina. Si había habido algo que nos relacionara con Riuscor lo había gestionado yo solo y mi memoria es buena para las caras pero no para los nombres.- Mañana miraré si hay algo guardado.
Los archivos de la agencia habían pasado años guardados en el piso. Cuando vimos que la oficina no se alquilaba, llevamos de nuevo las cajas al local vacío para recuperar algo de espacio en casa. Si en algún momento de nuestra actividad, Riuscor se había dirigido a nosotros, la evidencia estaría en una de esas cajas que la nostalgia nos había hecho guardar.

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14 Mar 2008 08:51 #641420 por jorja3
¡Qué gozada!....crónica de una muerte anunciada, caderno de bitácora de un viaje por el caribe...y ahora espionaje industrial esto se está poniendo al rojo!!!!



<font color="purple">todos somos ignorantes, lo que ocurre es que no ignoramos las mismas cosas</font id="purple">

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14 Mar 2008 20:17 #641863 por JOTAEME
Sábado 8 de Marzo de 2008. 13 días después del asesinato.

A las nueve en punto entraba en la oficina. Me había aprovisionado con un termo de café con leche y una caja de Donuts. También me traje un bate de béisbol. Nunca había tenido pistola, pero más de una vez me había movido por sitios en los que era conveniente ir armado y el bate de béisbol resulta una buena herramienta para ahuyentar indeseables. No tenía nada claro que Susana hiciera acto de presencia, pero temía que alguno de sus hermanos decidiera visitarme y quería estar preparado por si acaso.
Me tomé el primer café con leche de la mañana, me comí un donut y empecé a buscar.
Todos los expedientes de nuestros años de actividad estaban guardados en dos grandes y pesadas cajas. Arrastré una de ellas hasta la luz y la abrí. Los expedientes estaban empaquetados por años y el primer paquete que saqué correspondía a 1986. No recordaba que años había en cada caja, así que tuve que sacarlos todos para comprobar que 1992 tenía que estar en la otra caja. “Lógico” pensé, no iba a abrir la caja correcta a la primera.
Abrí la otra caja, saqué el paquete de 1992 y lo puse sobre la mesa. Desaté la cuerda que mantenía los expedientes unidos y empecé a hojearlos. Fui repasándolos con lentitud. No tenía prisa y estaba disfrutando con la nostálgica sensación que el aflorar de antiguos recuerdos me estaba provocando.
Todos los expedientes se iniciaban con una hoja manuscrita, por Marga o por mí, con el resumen del caso. Los había voluminosos, acompañados de gran cantidad de documentos, pero la mayoría estaban formados por unas pocas hojas. Algunos tenían un par de líneas en rojo que cruzaban la primera hoja en diagonal, se trataba de los casos que se habían cancelado antes de ser resueltos. Cancelados por el cliente, o por nosotros mismos cuando comprendíamos que no podíamos avanzar en la resolución o que estábamos a punto de cruzar la delgada línea que separa la legalidad de la ilegalidad. Junto a las líneas una pequeña reseña de la fecha y el motivo.
El corazón me dio un vuelco cuando llegué a Octubre: el miércoles 28 de Octubre había recibido la visita de Don Ernesto Rius, propietario de la empresa corsetera Riuscor S.L. El señor Rius estaba convencido de que algún empleado suyo estaba pasando información financiera y diseños de su nueva línea de ropa interior femenina a una empresa de la competencia, además de facilitar la entrada a las instalaciones de la fabrica a miembros de esa empresa. Sus sospechas se centraban en Bellcon. Para que nos pudiéramos mover con total libertad por la fabrica, sin levantar sospechas, nos iban a proporcionar unos carnets. Recuerdo que rebuscando en un cajón había encontrado una fotocopia de nuestros pasaportes y se la había facilitado para la elaboración de los carnets. A pesar de que no contaba con que Marga interviniera en el caso, en la fotocopia figuraban los pasaportes de ambos y no creí necesario recortar la hoja.
La nota en rojo indicaba que el 13 de Noviembre, antes de que empezáramos a trabajar de lleno en el caso, el señor Rius había desistido de nuestros servicios.
El expediente solo incluía una hoja mecanografiada mediante la que Ernesto Rius nos informaba que el asunto había quedado resuelto y nos devolvía las fotocopias que ya no eran necesarias. El escrito contenía una pequeña nota manuscrita con el deseo de que el cheque adjunto cubriera nuestros gastos. La nota estaba firmada por Amadeo Rius.
La habitación empezó a girar a mi alrededor. No me caí porque estaba sentado, pero tuve que asirme fuertemente a la mesa hasta que la sensación de vértigo fue aminorando. Necesitaba una copa, pero tuve que contentarme con tomar otro café. No hacia falta ser un experto grafólogo para determinar que la exquisita letra manuscrita era la misma que alguien había deslizado bajo la puerta casi dos meses antes. No hacia falta tener dos dedos de frente para comprender la verdad del asunto. La persona que se sentía amenazada era Amadeo, un hombre débil, acosado por una despótica mujer a la que probablemente no había dejado nunca embarazada.
Ahora entendía de donde se habían obtenido nuestros datos de identificación. Un escalofrío me recorrió la espalda cuando comprendí que la madre de Amadeo no bebía, que no era el whisky Jb el que no había podido evitar la muerte de su hijo, sino que había sido jotaeme, la persona encargada de una extraña forma, eso sí, de la seguridad de su hijo. La madre de Amadeo había acudido la segunda semana de enero a una agencia de viajes con los datos de una pareja de antiguos investigadores y había deslizado un sobre bajo la puerta del despacho con la remota esperanza de que eso permitiera el retorno ileso del hijo.
Yo no había empujado al hombre en el acantilado, pero tomando la mano de Susana había facilitado la caída de Amadeo. No solo no le había protegido sino que había contribuido a su horrendo final. Toda la vida me atormentará la imagen del brillo de sus ojos fijos en los míos en el breve instante en que empezó a caer y comprendió que ya todo había acabado.
Ahora quedaba sumido en un terrible dilema. Tenía tres opciones: intentar olvidar el asunto y dejar que las cosas quedaran tal cual colaborando así en la impunidad de un asesinato; aprovechar lo que sabía chantajeando a Susana para obtener una buena tajada del pastel que se iban a repartir o intentar hablar con la madre de Amadeo antes de que la declararan con sus facultades mentales perturbadas y denunciar lo sucedido a la policía con la remota posibilidad de que al final se pudiera demostrar algo y los culpables terminaran recibiendo su castigo, pero con el riesgo de que un hábil abogado hiciera recaer en mí tanta o más culpabilidad que la de la propia Susana.

Pero eso es otra historia y habrá que contarla en otro momento y en otro lugar.

***

El relato anterior está basado, una parte, en hechos reales y, otra, en hechos figurados. Dejo a la sagacidad del lector el ejercicio de discernir entre unos y otros. Por poner un ejemplo es cierto, aunque parezca imposible, que el equipaje llegó a Porlamar sin un rasguño y es falso que el martes 12 de Febrero desayunara churros con chocolate (en realidad lo hice el viernes 15 de Febrero).

***

Agradecimientos.
Normalmente los agradecimientos van al principio del libro, pero como esto no es un libro los pongo donde me da la gana.
Agradezco a mi sufrida y abnegada esposa, Marga, la paciencia que ha tenido cuando me he levantado de la mesa para ir corriendo a escribir algo que se me estaba ocurriendo.
A mi hija mayor, Blanca, que me miraba con cara de “¿qué le pasará a papi que hace tantas tonterías”.
A mi hija menor, Marta, que ha pedido que le imprima la historia para leerla de un tirón y no en fascículos.
Al resto de mi familia que simula muy bien que se siente orgullosa de mí.
A María Eugenia (vilocha), Mari, Eli, Jenny, Ángel, Miguel Ángel (ermiki), Fran y Juan, protagonistas semi-involuntarios de esta cosa, que los primeros días de crucero insistieron en saber de forma anticipada el final y a los que prometí contárselo el día de navegación. Como ese día no dijeron nada, me ahorré la mentira. ¿Cómo podía el 15 de Febrero saber algo que iba a suceder el día 24?
A Marivi y Manolo, con los que nos reímos un montón frente a suculentos platos en el Hesperia.
Y, sobretodo, a vosotros que con mayor o menor interés habéis ido aguantando este rollo y sin los que nada de esto hubiera tenido sentido.
¡Ah, sí! Y al Admin que ha permitido que esto llegara al final.

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15 Mar 2008 20:02 #642286 por jorja3
<blockquote id="quote"><font size="1" face="Verdana, Arial, Helvetica" id="quote">quote:<hr height="1" noshade id="quote">Originalmente enviado por JOTAEME
<br />


Pero eso es otra historia y habrá que contarla en otro momento y en otro lugar.



<hr height="1" noshade id="quote"></font id="quote"></blockquote id="quote">

NO PORFA PORFI EN OTRO LUGAR NO!!!

me gusta más leerte a tí que el periódico mientras tomo el café por la mañana.

<font color="purple">todos somos ignorantes, lo que ocurre es que no ignoramos las mismas cosas</font id="purple">

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16 Mar 2008 22:32 #642717 por PINGUI
Jotaeme, eres un "Crack", me ha encantado tu historia, tanto el relato de tu experiencia crucerística por aquellos lares, como el relato sobre el asesinato. Me has tenido en vilo hasta el final.
Felicidades y muchas gracias por esos buenos momentos que he pasado leyendo tu historia.
Un beso a Marga e hijas de mi parte y diles que tienen un marido y padre con una vena escritora buenisima.
Ya sabes, si sigues escribiendo, aqui tienes a una fan incondicional.

Saluditos para todos los que como yo han estado enganchados a esta hístoria de principio a fin y muy especialmente para ti.

PINGUI
PD. Que pena que al final no me concedieran el prestamo para poder haber ido con vosotros. Me hubiese encantado conoceros personalmente.

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16 Mar 2008 23:31 #642773 por fredy03
JOTAEME, he estado callado, en el anonimato, leyendo dia a dia tu relato (¿novela?) sin opinar ... y simplemente me parece espectacular, extraordinaria, tienes don de aventura novelesca,..., yo que tú me dedicaría más a este tipo de relatos, porque seguro que tendrías éxito si lo publicaras alguna vez, en fin sin palabras me has dejado ... cada vez que me conectaba al foro lo primero que hacia era ir directamente a ver el siguiente relato. Lo dicho JOTAEME ... GENIAL.
Saludos para todos.


2005 Octubre Gran Mistral Mediterraneo.
2006 Agosto Riviera Maya.
2006 Octubre Punta Cana.
2007 Mayo Sky Wonder Rondo Veneciano Atenas-Venecia.
2008 Marzo Empress Antillas Granadinas desde Isla Margarita.

FREDY

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