Amig@s... ya estamos de vuelta, el viaje ha terminado... [

] para arcgames y para mí, los dos matrimonios regresamos ayer a Barajas...
... Con algunos problemillas por el sobrepeso de las maletas y el estricto y meticuloso control del equipaje de mano –que nos registraron- en Ámsterdam, pero ambas cosas felizmente solventadas.
La estancia en Ámsterdam ha sido muy gratificante y agradable, muy curiosa la cultura de los canales, los tranvías y sobre todo de las bicicletas, por todos lados y a miles, al igual que sus aparcamientos. visitamos todo lo visitable -en los dos días escasos, que hemos estado-, los museos Rijksmuseum, Van Gogh y el enigmático de Ana Frank, muy curioso éste, por lo que significó para esa familia el vivir ocultos durante 25 meses durante la ocupación nazi de Holanda y su posterior apresamiento –por un chivatazo- llevándolos a los campos de concentración... Continuamos con paseos, tiendas, viajes en barco por los canales y hasta nos hemos dado una vueltecita por los escaparates del barrio rojo.
Luego embarcamos en el Costa Atlántica, donde coincidimos en la mesa de la cena, con geysel y sus dos hijos, con éstos tuvimos más relación... También coincidimos en una excursión con lolita y su hija..., también tuvimos ocasión de saludar -aunque muy de paso-, a ice66, grupo canario de dos matrimonios, a pekema62 y su marido, y a jocristan y su marido.
Sobre las instalaciones del barco, en general son muy buenas, unas mejor que otras, con decoraciones tipo rococó, basadas en el romanticismo italiano de época, con toques actuales, lo que más me gustó fue el café Florián, una copia del original en Venecia -dicen- muy conseguida, con un logrado ambiente musical y un gran servicio. También me gustó el salón restaurante Ticiano, un gran comedor con capacidad de 1300 comensales, el teatro -con decoración más moderna-, donde cogían otras tantas o más personas. Contaba con dos discotecas, una para jóvenes –La Dante´s- y otra para los carrocillas –La coralla- donde a las 12 actuaba un dueto muy bueno que hacia todos los estilos y sonaba como una orquesta. El gimnasio, con multitud de maquinas, saunas, mucho espacio para hacer ejercicio, también contaba con un yacuci. Las piscinas bastante amplias y bien dispuestas –aunque yo no tuve ocasión de probarlas-..., en fin las instalaciones eran muy adecuadas para pasar buenos ratos, para todos los gustos.
Pero con una pésima biblioteca en español, tan solo había unos 35 o 40 libritos de bolsillo, sin embargo en italiano e inglés era muy numerosa.
Sobre el servicio de camareros, en particular en nuestro caso en el Restaurante Tiziano el que nos tocó -Srini y su ayudante eran indios y no hablaban nada español-, pero nos entendimos a partir del segundo día, que tuve que darles un toque de atención, a partir de ese momento la cosa cambió radicalmente, dándonos un excelente servicio. El camarero de la habitación, también se portó bien, aunque pasó más desapercibido. Del resto de camareros en distintos salones, fueron correctos y muchos hablaban nuestro idioma.
IDIOMA: En general en el barco después del italiano el idioma más hablado en todos los sitios por megafonía y los espectáculos era el nuestro. Según comentaron éramos 950 españoles y eso se notaba. Contábamos con una azafata en español –Jaqueline- que era super eficaz, y a lo que parecía tal como se desenvolvía, era muy influyente en la tripulación. La directora del crucero Clem, una italiana cañón, que hablaba todos los idiomas, fue muy considerada en sus presentaciones, siempre después del italiano, nuestro idioma se hacía notar, vi a algunos ingleses, que parecía que no estaban muy contentos, pero es qué estos eran pocos y por una vez les ganamos la partida.
Sobre la ruta, la verdad paisajisticamente hablando, creo que es insuperable. Aunque el tiempo que nos hizo fue muy desigual, abundando la lluvia, la neblina con nubes y claros, por eso una excursiones resultaron mejor que otras.
La escala de FLAM, fue para mí, una gran sorpresa –quizá por ser la primera-, poder observar el fiordo rodeado cabañas y casitas de madera, de abundantes y altas montañas casi perpendiculares que penetran en el agua..., a pesar del mal tiempo pudimos viajar en dos trenes a Voss y Stalheim, el primero me gustó más ya que sube por la montaña, muy despacio y da tiempo a disfrutar y saborear el asombroso paisaje, haciendo una parada en una cascada, para poderla fotografiar y observar unas ninfas que aparecen y desaparecen entre los peñascos, acompañadas de una música muy apropiada. Luego llegamos a Voss y hacemos trasbordo de tren, llevándonos a otros magníficos parajes, con mas y más paisajes, montañas, lagos y cascadas.
La escala de GEIRANGER, fue muy especial, desembarcamos en lanchas he hicimos en Bus la excursión subiendo y subiendo curvas hasta un espléndido mirador, donde observábamos a lo lejos nuestro barco atracado en el fiordo. Luego continuamos a la cumbre de 1500 metros de Dalnibba, donde nos hizo un tiempo de "perros" no pudiendo aguantar más de 10 minutos, desde allí observamos unas vistas fantásticas a pesar del frío, ventisca y lluvia que tuvimos que aguantar. Bajamos y bajamos viendo lagos, valles y más valles con torrentes de agua, acantilados y nieve en las cumbres. Luego continuamos viaje hasta el maravilloso lago de Djuppvnett, continuando viaje hasta el fiordo de Hellesylt que nos esperaba nuestro barco.
La escala de HONNINGSVAG - CABO NORTE, fue muy emotiva por llegar al mítico lugar -latitud 71.10´ 21" y a 307 m. sobre el Ártico- y poderte hacer la foto en la famosa esfera, del inmenso peñón de la isla de Mageroy, pero antes de llegar pudimos observar un curioso paisaje con renos sueltos. En un punto intermedio hicimos una parada donde pudimos ver a un lapón autentico con su rebaño de renos, trineo y tienda de campaña. A la vuelta pudimos pasear y comprar en el pueblecito de Honningsvag, es pequeño, pero con encantotambién visitamos un museo del hielo de unos españoles, que con ese negocio del hielo y la tienda de Suevenir que tienen en tres meses hacen el Agosto -nunca mejor dicho- y con eso viven todo el año, pero [

] je, je, en España, pues dijeron que allí en invierno no hay quien viva, quizá por eso los noruegos tienen un índice de suicidios muy superior a la media, pues debe de ser muy depresivo vivir prácticamente aislado en su casa 9 meses, sin apenas posibilidades de poder desplazarse de su zona.
La escala de TROMSO, fue por libre visitando la ciudad, el puerto donde pudimos tomar unas buenas cervecitas, la Iglesia Tromsdalem, el Tromso museum y un mítico puente que une una isla, también dispone de un funicular, que no tuvimos ganas de visitarlo. Esta escala fue una de la que menos me gustó.
La escala de la isla de GRAVDAL (Islas Lofoten), fue muy interesante y una de las escalas que más me gustó, desembarcamos en lanchas y visitamos en Bus varias islas, conectadas con un subterráneo por debajo del mar y otras por puentes, estas islas tienen un paisaje único, con continuas montañas entre lagos, torrentes de agua y pueblecitos de pescadores de bacalao, llegamos a un Nusfjord, un pequeño fiordo en el que viven unos cuantos pescadores y que cuenta con un paraje sobrecogedor, donde pude realizar unas estupendas fotos de cabañas al borde del puerto que parecen que están suspendidas en el agua. Continuamos viaje a un pueblo llamado "O" visitamos su museo, que aparte de su inaguantable olor, es muy curioso e ilustrativo el poder ver de cerca como trabajan y explotan el bacalao, la primera fuente de ingresos para esas islas. Los paisajes y vistas del pueblo de O y de BU son de lo mejor que he visto y eso que no nos hizo el mejor tiempo para poder contemplarlo. También visitamos la isla de Flakstad, donde además de las espléndidas vistas nos encontramos con unas playas de arena blanca, llamadas “La copacabana noruega”.
Dicen que por estas islas el tiempo cambia de manera imprevisible en pocos minutos. Me quedó una gran impresión que recordaré con cariño y admiración de cómo el ser humano es capaz de abrirse camino en estos parajes hasta hace muy pocos años incomunicados, como son las inigualables Islas Lofoten.
La escala de TROMDHEIM, esta situada en un fiordo muy grande, donde se divisa una gran ciudad, esta visita la hicimos por libre, andamos mucho, pero vimos muchas cosas, en primer lugar llegamos al centro a la plaza de Torvat, donde había un mercadillo, muchas tiendas, bares y mucho ambiente. En el centro de la plaza hay un gran monumento erigido al rey vikingo Olaf. También estuvimos viendo una gran catedral gótica del siglo XII, aunque reúne varios estilos, la pena es que es muy oscura -en esa época todavía no sabían construir grandes pórticos con ventanales- según nos contó un joven monje que hablaba español, la copiaron de los ingleses, pues en noruega hasta esa fecha nunca habían construido nada tan grande en piedra. También visitamos el museo de joyas y el de armas, luego por la parte de atrás de la catedral, descubrimos un inmenso jardín, donde paseamos con un sol radiante –de 18º- pero radiante, hasta el punto de que muchas noruegas estaban “espanzurradas” tomando el sol, continuamos hasta un bonito puente, que llevaba a una fortaleza –que no subimos- donde se debe de contemplar la ciudad y el fiordo. Continuamos paseando viendo unas casas muy bonitas de colores suspendidas sobre maderos en el agua... y de vuelta al barco.
La escala de ALDALSNES, [

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sin duda fue la peor. Hizo mal tiempo y estaba muy nublado, por la mañana dimos una vuelta por el pueblo que tiene poco que ver, famosa por qué los ingleses la pusieron de moda por la pesca de la trucha y el salmón... por la tarde teníamos una excursión que nos llevaría al fiordo de Romsdals y al fiordo de Inn. En la primera parada para observar las vistas, y la observar la pared montañosa perpendicular más alta de Europa llamada Trollwall, de 915 m. Je, je, no vimos nada de nada, solo niebla y mala leche... después subimos la famosa carretera de las 11 escarbadas y peligrosas curvas, pues puedo confirmarlo es la peor carretera –por así denominarla- que he conocido, solo un carril, pero donde circulan dos direcciones, nos las vimos y deseamos para subir, con caravanas y autobuses, rozándonos y con las ruedas al borde del precipicio... y sin quita miedos, solo, cada metro había un pedrusco y si añadimos que estaba lloviendo y nublado, ya comprenderéis la dramática situación del pasaje, hubo personas que por los nervios lloraban a moco tendido... y luego subimos después de pasarlas “canutas” y no vemos nada, nada de nada, solo nubes, ventisca y lluvia. Nos dan de merendar y de vuelta al barco, no sin antes repetir la misma situación que la subida, que antes tuvimos que esperar 45´ minutos pues hubo un accidente. Estaban programadas otras dos paradas pero debido al retraso acumulado y que no se veía un “pijo” regresamos con cara de idiotas al barco, fuimos los últimos en embarcar, con una hora de retraso. Al minuto zarpamos.
Esta excursión y carretera no se la recomiendo a nadie, la naviera debería haberla suspendido o advertirnos claramente del peligro que conllevaba.
La última escala en BERGEN, nos hizo buen tiempo, fue una delicia, para poder contemplar y disfrutar de la pintoresca –segunda en población- ciudad noruega y olvidarnos del fracaso de Aldalsnes. Está situada en un valla a los pies de una gran colina, donde sube un funicular –visita obligada- de donde se contemplan unas vistas espectaculares. Lo más típico son sus casas de madera en el puerto, cada una de un color y todas inclinadas –no hay una perpendicular- . En estas están ubicdas las mejores tiendas de regalos y restaurantes, al igual que por la parte de atrás de estas casa, hay otras muy curiosa e interesantes para contemplar y fotografiar. Cuenta con el Bryggen Museum y la iglesia de St. Mary del siglo XII .
El paseo por el mercadillo del puerto es imprescindible, hay dos uno primero con puestos de venta de suevenirs, pieles y flores. Y otro para degustar cualquier tipo de pescado acompañado de un refresco o una cervecita, la verdad no hay que perdérselo es todo una delicia para degustar el paladar y la vista.
ENLACE PARA VER 53 FOTOS DEL CRUCERO EN OTRO FORO:
www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=2054&start=160
Un saludo.