Hola chicos, he estado mirando el foro que pone " Europa- Excursiones- Túnez " y he encontrado estas opiniones de unos foristas.
Esto no quiere decir que todas las excursiones contratadas por libre tengan que ser iguales [

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] pero me parecía interesante que lo leais.
Lo copio aqui:
Sé que Túnez pertenece a África, pero aquí es más fácil encontrarlo.
He decidido abrir un tema aparte por el único punto negativo de mi viaje en el Grand Mistral.
Por mediación del foro encontré el teléfono de un taxista en Túnez llamado Rachid y de su hermanao Mourad.
La excursión prevista para Túnez era el Sábado así que llamé desde Malta a Rachid. Llamé a su móvil y con un castellano muy bueno me saludó directamente diciendo Hola. Le comenté que de Internet había sacado su teléfono y que me habían dicho que él nos cuidaría muy bien. Para corroborar sus palabras me puso con una chica mexicana; ésta me dijo que no nos preocupáramos que Rachid era muy majo y de total confianza.
Quedé con Rachid a la salida del puerto, de donde atracó el Mistral tuvimos que caminar unos 800 metros. Llegamos a Túnez a las 7 de la mañana, pero habíamos quedado con Rachid a las 8:30. Salimos por la puerta número 1 y ahí habían unos 30 taxis, los taxistas estaban fuera de sus coches y se iban acercando a nosotros para ofrecer llevarnos.
A primera vista vimos a Rachid puesto que es un chico de cerca de 2 metros de altura, en su mano derecha levantaba un papel.
Fuimos directos a él y los taxistas empezaron a chillar y protestar. Rachid había dejado los 4 taxis (éramos 15 personas) un poco apartados de la zona de taxis. Me presenté y como yo había sido la que había llamado me asignó el sobrenombre de “La Jefa”.
Empezamos a negociar y ahí empezó nuestra primera desilusión: en el foro marcaban como tope 70 € por taxi y él nos pedía 25 €, nos aseguró que eso era en las temporadas bajas y que ya consideraba el 26 de mayo temporada alta.
Mientras discutíamos el precio se empezaron a acercar los otros taxistas, estaban muy enfadados, mucho, y por lo que comprendimos, se quejaban de que Rachid había de los últimos y que había sido el primero en coger pasaje. Rachid nos explicó que muchos llevaban ahí desde las 5 de la mañana, y hacían cola por orden de llegada.
Hubo un momento que incluso uno de los polcías del puerto tuvo que acercarse y separar a uno que estaba muy indignado, le preguntó algo a Rachid y cogió del barzo a ese otro taxista y lo sacó de dónde estábamos.
Nos dijo que él cobraba los 25 € porque era un todo incluído: Taxi, guía, protección, hablaba 4 idiomas y que eso se debía pagar. Y todo hasta las 18:30 que fue la hora que nosotros nos marcamos para volver al barco (a pesar de que zarpaba a las 19:30, preferíamos estar un rato antes por si las moscas)
Accedimos y nos subimos en los 4 taxis. Yo, como Jefa del grupo subí en su taxi junto con Teresa, David y mi marido.
Primero fuimos a La Medina, no vimos ningún otro monumento en el camino. Una vez en la Medina nos preguntó si queríamos comprar bambas falsificadas pero que estaban muy logradas. Nos pedían 65 € por las bambas y las sacamos por 20. Al lado de esta tienda había otra en la que eran productos artesanales (pendientes, pulseras, cuero, chilabas). Me cogí dos pulseras muy finitas, una de plata, y otra más ancha que decían estaba hecha de hueso de camello, aparté también 2 colgantes con el símbolo de la mano.
Me disponía a regatear y me pedían 145 €, no hizo falta que intentara poner cara de sorprendida y ofendida, lo estaba, le ofrecí 10 €, me dijeron que no, que 100 y yo en mis treces con los 10 €, me preguntaron que cuánto les daba y seguí con los 10 €, me dijeron que ni hablar y salí de la tienda.
Una compañera compró un bolso de piel por 22 €.
De ahí nos dirigimos a una tienda de alfombras, que a pesar de decirle que no teníamos ninguna intención de comprar dijo que subiendo a la terraza valía la pena las vistas.
Desde la terraza se apreciaban todos los techos blancos y un par de minaretes, pero poco más. Hicimos las fotos de rigor empezamos a descender. Nos hicieron entrar a un salón y nos dijeron que nos iban a hacer un exposición de alfombras, volvimos a decir que no queríamos comprar ninguna, pero como sólo fueron 3 minutos estuvismo observando.
Seguimos bajando y nos hicimos una foto con las chicas que se suponía estaban tejiendo las alfombras, digo que se suponía porque en esa media hora no avanzaron, por hacernos la foto nos pidió un euro , fuimos a pagarle con 50 céntimos y dijeron que no, que 1 euro.
Salimos fuera y un poco más bajo de la tienda habían dos policías, pregunté por Rachid y Regina me dijo que se había escondido más arriba. Fuimos en su busca y nos comentó que él no tenía la autorización para hacer de guía y que por eso se escondía, sí que vimos como a otro policía en otro momento le pasaba pasta bajo mano.
De ahí a otra tienda de artesanía en la que todos hicimos las principales compras. Nosotros buscábamos una cachimba y otras 3 aprejas también, así que empezamos el regateo por las 4 cachimbas, Tito un experto consiguió que nos dejaran las cachimbas medianas a 17,5 €. (ojo las pequeñitas, unas que son muy monas no sirven para fumar, son de decoración)
Salimos de la tienda y pasamos por una pequeña tienda en la que un señor nos rpegunta que cuánto habíamos pagado, mi marido le dijo que 15 € y el otro dijo que nos dejaba otra igual por 12 € (primer mosqueo, sin regatearle nos bajaba el precio a 12 €, eso quiere decir que la popdríamos haber comprado por 10), seguimos y vendedores de pulseras y collares, nos ofertaban plata por unos 2,5 €, cuando en la tienda no bajaban de 10 y prefirieron perder la compra)
En fin, nos dimos cuenta que Rachid nos llevaba a las tiendas más caras y que no podían bajar más el precio porque tenían que contar con la comisión que le daban a él.
Ese fue el segundo mosqueo del día: nos llevaba a las tiendas con mayor precio.
Nos preguntó si queríamos perfumes y le dijimos que no, en el foro yo había leído de laguien que comopró perfume y que a los 5 minutos ya no olía..
Nos llevaron a un sitio y ahí esperamos a que volvieran con los taxis, mientras uno de los taxistas que quedó con nosotros nos quitaba de encima a aquéllos que nos intentaban vender algo.
Una vez de vuelta en los taxis, a las afueras de la Medina, hicimos una parada a uno de los lados del lago salado, esa zona es nuestra Benidorm, han construido hoteles, discotecas y un parque de atracciones, nos faltaba un taxi, en él iban Juango, regina, Nuvia y Cleiton, Rachid se comunicó con el conductor y a los 5 minutos ya estábamos todos otra vez.
Volvimos a coger los 4 taxis y esta vez a la puerta de las Ruinas de Cartago, donde había también una Catedral (católica, parece obvio pero nos extrañó que la llamara la catedral y que tanto la estructura como el resto de la planta fuera diferente).
Fue frenar el coche y unos chicos de unos chiringuitos se abalanzaron al taxi, nos abrieron las puertas y al bajarnos nos ponían unos trajes tipo de romanos. Tenían montado un estudio fotográfico, un trono, una pequeña águila… Te pedían 5 € por foto con tu propia cámara, una de las parejas las sacó por 10 € y otra por 5 €, así que no deis más de 5 €, te saques las fotos que te saques y en las posturas y posiciones que sea. Luego yo me arrepentí de no haberme hecho esa foto, era divertida y a buen precio.
Entrar en la Catedral eran 3 € por persona, no entramos.
De ahí nos llevó a una mezquita, las mujeres nos tuvimos que tapar, cabeza, hombros y rodillas, así que como nos íbamos preparadas nos llegamos a cubrir incluso con bolsas de basura o bufandas del Milan. A la Mezquita se debe acceder con el pie derecho y una vez dentro teníamos prohibido hablar, era preciosa, tenía una plaza porticada muy bonita y pudimos incluso entrar en los lavamos que estaban ya preparados para lavarse los pies. Lógicamente el lugar del rezo estaba vetado.
De ahí a Sidi Bou Said, lo primero que hizo fue dejarnos en un restaurante. Todo muy limpio. Nos enseñó la carta y como no nos aclarábamos nos propuso una especie de menú, con ensalada, gambas, calamares, y pescado, cuscús como guarnición y unos miniplatitos con cebolla a la miel, una salsa que picaba un montón, unos trocitos de tortilla y berenjenas a dados (tocábamos a un trozo por persona).
Pedimos 16 cervezas, 4 cocacolas y 2 botellas de agua.
La broma: 450 € (sin bebidas ) a 30 euros por barba, y el pobre Tito, como era ese día su cumple, nos invitó a las bebidas que si no recuerdo más fueron 78 €.
Muy enfadados bajamos a la planta de bajo en la que estaban los 4 taxistas y que creo se pegaron un festín a nuestra costa.
Como jefa del grupo le dije que estábamos muy enfadados porque aunque estaba delicioso y limpio esos precios eran europeos. Fue a hablar con el metre ( y a que le diera la comisión) y cuando bajó nos dijo que habíamos visto la carta y que los precios estaban marcados.
Dijo que nos regalaría un paquete de dátiles a cada uno para disminuir el enfado, pero llegados a este punto nuestro mosqueo era descomunal, quizá más el mío porque fui yo la que decidió contratarlo a él y no nos planteamos otras alternativas para Túnez y el resto de mis compañeros inicialmente lo vieron bien.
En fin, nos dimos de plazo hasta las 16:30 para que cada uno compara y viera lo que quisiera del pueblo.
Volvimos al punto de encuentro y ahí sólo había uno de los taxis, subieron dos parejas (Manolo, Manolo, Pepe y Fefi) y los otros 11 esperamos a que vinieran el resto con los otros tres taxis, mientras nos dieron los dátiles y rachid nos regaló unas monedas.
De camino a un anfiteatro que habíamos quedado en ver por la tarde porque ya no se pagaba entrada, Rachid paró en un sitio desde el que se veía la mezquita, ahí nos dimos cuenta de que faltaba el primer taxi, se lo dije a Rachid y llamó a su compañero, pero qué casualidad que se había quedado sin batería, yo llamaba a Pepe, pero me daba erro de conexión, menos mal que Pepe sí que pudo contactar conmigo y nos dijo que su taxista se había ido zumbando al puerto y que estaba ahí esperándonos. Encima su taxista les pidió que le pagaran a lo que le dijeron que no, puesto que habíamos quedado que yo recogía el dinero de todos y que para que no vieran cuánto le daba a Rachid, lo tuviera todo preparado y que fuera dárselo e irse. Le dije a Pepe que ni se le ocurriera pagar que ya íbamos para allí.
A las 17:00 estábamos en el puerto. Le di el dinero acordado a Rachid y le dije que no me había gustado lo que había hecho, él dijo que había sido sin querer, pero no fue así. Cuando por la mañana le dijimos que queríamos estar hasta las 18:30 nos dijo que eran demasiadas horas.
Así que el mozo se montó el numerito y se salió con la suya.
Nos despedimos y vi que Regina se encaraba con otros dos taxistas que hablaban castellano, Regina decía que ella no sabía cuánto nos costaba, que era yo la que llevaba el control, llegué a su altura y el taxista me preguntó que cuánto había pagado, le dije que fuera él el que me dijera que nos cobraría, le marqué el recorrido y las horas que estuvimos fuera y me dijo que mínimo 25 €, le dije que eso era lo que habíamos pagado y salió corriendo hacia Rachid, me asusté porque pensaba que le iba a dar de ostias y la cagué todavía más, pensaba que su indignación era que Rachid nos había cobrado más caro, y a ver que salía como una bala, le dije: 25 € todo incluído, jeje, aquí ya fue el colmo y entonces si que fue hacia él, nosotros empezamos a caminar a paso muy ligerito y nos metimos en el puerto, desde ahí se seguía oyendo discutir y darse unos pequeños empujones, aunque claro, a ver quién tiene huevos de meterle a Rachid.
En definitiva, si contratáis con Rachid:
• Marcadle el precio y el horario final.
• Comprad en las tiendas que él no os diga, nuca en las que él os haga entrar.
• Comed cualquier cosa, no entréis dónde él os marque, nosotros nos bajamos frutas del barco, sé que está prohibido, pero pensábamos merendar a la vuelta y no comer, pero fuimos de pardillos y la cagamos.
• Contratad con otros taxistas o con la excursión del barco.
La excursión del barco con comida eran 50 € por persona, nosotros pagamos 55.
Túnez no es nada peligrosa, hay policías en casi todas las calles y esquinas, lo que son es muy pesados, pero exceptuando en el puerto, cuando los taxistas se discutían, no vi nada raro.
A una señora del Mistral, le robaron la cámara, embarcó en el barco y al rato la hicieron bajar, resulta que había un policía y un chico, el policía le devolvió la cámara y el chico era el ladrón que le pidió disculpas.
VOTS: 10-05-07