El tema de los refrescos, me parece buena idea la tuya, y no creo que tengaís ningún problema en que del paquete de tu hijo todos podais tomaros una coca.cola.
te explico, si vas con el recipiente que te dan, no te miran ni la tarjeta, te lo llenan y punto, vaya quien vaya con él, y si no lo llevas, pues te piden el indicativo que lleva la tarjeta, y lleve quien lleve la tarjeta, te ponen tu coca-cola. Creo recordar que los niños llevaban una pulserita, pero creo q solo es para que los tripulantes identifiquen de que planta o zona de camarotes es el niño para el tema de emergencias y evacuación.(lo tienen todo muy organizado). Recuerda que la limonada y el te frio es gratis y la verdad, almenos la limonada esta buenísima, (no quieren gente desidratada en el barco,jaja).
Respecto al restaurante de las cenas, bueno, nosotros ivamos solos y también temerosos de quien estuviera en la mesa o como fueran estás. Te cuento:
la mesa era para 8 personas, las había de dos, de cuatro ,de seis, de 12, pero la mayoría como la nuestra. Ellos intentan juntar a la gente se supone, pero se ven cosas raras, nos pusieron a tres parejas españolas juntas y a una pareja de recien casados americanos, y te aseguro que al final del crucero terminamos todos juntos despidiendonos, haciendonos fotoss junto con los camareros y casi alguna lagrimita, incluso con los americanos, y de la mesa solo chapurreaba yo un poquito de ingles, pero se fueron encantados creo. Durante el día cada uno hacía su vida, luego las últimas excursiones las hicimos con una de las parejas, por libre, porque la otra hacía las del barco,todas, y durante la cena nos contabamos lo que unos y otros habían visto, y luego nos ivamos al teatro a tomar la copita y ver el espectaculo y la última noche recuerdo que se alargo bastante la cosa.
En resumen, si la mesa que te ha tocado te gusta y esta bien,quizad no es necesrio pedir el cambio,ahora, si te toca con unos americanos raritos,o japoneses o no te gusta la gente, se puede ver el tema de pedir el cambio, pero eso se puede hacer y no hay otro modo, despues de la primera cena, es cuando se le podría proponer al jefe de camareros y seguro que no habría ningún problema.