71 día de crucero. Phuket. Tailandia 19 de marzo 2013.
Hoy nos toca excursión prepagada, así que del punto de reunión salimos todos hacia las lanchas para desembarcar en la arena. Aquí en la playa de Kamala sobre una mesa han improvisado un pequeño altar con ofrendas a vete tu a saber qué dios. El guía no habla español pero tenemos con nosotros a nuestra embajadora que va haciendo la traducción. Como ya va siendo típico en estas excursiones nos llevan primero a un mirador, en este caso se trata de un faro sobre un cabo al sur de la isla, el calor es tan sofocante que nuestro mayor anhelo es encontrar una sombrita para observar el paisaje sin derretirnos, pero el bochorno es tal que impide la visibilidad, así que la mejor fotografía es la de las figuras de elefantes en medio de la plaza, justo al lado de un faro/capilla al que para entrar hay que descalzarse. La 2ª parada es en un templo budista precioso, donde hoy día de San José, no podemos más que recordar la mascletà de Valencia, cuando oímos los petardos que aquí encienden constantemente en una especie de horno de ladrillos, para dar las gracias a su Dios.
De aquí ,este conductor lleva el autobus como un verdadero loco, circulando en dirección contraria, rebasando líneas continuas y a punto de llevarse por delante una moto, a ver el espectáculo de danzas. El show se nos hace larguísimo, suerte que tenía una buena wifi y pude aprovechar la ocasión para acabar mis comentarios de este foro y un poquito de trabajo, que hay que pagar el crucero

Salimos del recinto a mogollón por la salida de servicio, embotellados como corderos y debemos buscar nuestro nº de autocar entre los más de 30 aparcados. Desde aqui, todos en caravana llegamos milagrosamente a un enorme centro comercial, donde todo el mundo se afana para llevarse recuerdos para amigos y familiares, un deporte que nosotros dejamos de practicar hace tiempo, cuando nos dimos cuenta que la familia era demasiado grande, nuestra casa no tenía ningún rincón libre y nuestras maletas después pesaban demasiado.
Al volver nos quedamos en la playa viendo ponerse el sol justo por delante del barco, como una enorme boya a la que estuviera atado.
Cuando llega la noche es la hora de retirarse, algunos pasajeros y miembros de la tripulación se sienten atraídos por la enorme oferta de masajes con final feliz, pero nosotros no podemos más que sentir verguenza por este tipo de turismo, sobre todo cuando se trata de menores.
Consejo para futuros amigos cruceristas: olvidar la excursión prepagada y aprovechad el primer día en Phuket para hacer la excursión a las islas de las películas " La Playa " o James Bond y el segundo para descansar en la playa o ir de compras. Los pasajeros que decidieron ir al espectáculo en Fantasea o a ver las islas quedaron muy contentos.