UN PASEO POR EL MUNDO
COMENTARIO Y AGRADECIMIENTO
Los primeros días hemos tratado de hacer una vida de casa y tan sólo salir a las horas de comer al restaurante, intentando por todos los medios una acomodación lo más llana posible. Hemos de pensar que durante más de 100 días hemos estado navegando por siete mares del mundo y los oceanos, donde la única preocupación era llenar nuestro espíritu de vida y de cosas nuevas. No ha sido fácil.
Estos días hemos salido, pero en realidad no teníamos ganas de hablar con nadie, ya que nuestras conversaciones iban a tratar de temas, que en esos momentos los teníamos casi olvidados y la verdad, era como si volviéramos al pasado rutinario. Sin embargo nos pusimos la penitencia de pasear un poco cada día y recibir ese aire que no estaba impregnado de la brisa del mar. Antes de emprender el viaje teníamos el problema de que nos agobiara el estar tantos tiempo viendo la inmensidad de los mares. Sin embargo, hoy, día no podemos pasar tres días sin irnos a pasear por la orilla de la playa y sentir nuestros rostros acariciados por la brisa marina. Cuando nos levantamos por las mañanas sigue siendo duro no poder ver el mar cuando corremos las cortinas.
La mayor enseñanza que hemos conseguido de este paseo por el mundo, o mejor dicho, continuando con esa frase tan comentada en este tiempo, nuestras vidas es como un libro que si no viajamos es como si no pasáramos de la primera página. Sí, hemos logrado leer algunas páginas extras de nuestro libro y lo mejor de todo hemos disfrutado con ello. Ha sido una gran enseñanza vivir estos días “a tope” y sobre todo hemos intentado aprender, en primer lugar de la gran sabiduría de la naturaleza, del vivir cotidiano de las personas que la habitan y sobre todo sin importar su nivel social o sus riquezas, pues todos tenemos o hemos tenido que luchar y trabajar para la sobrevivencia. Pues este paseo nos ha permitido vivir un día en lugares de gran opulencia y al cabo de muy pocos horas contemplar como moradores conviven con la miseria entre roedores.
Pero lo importante es conocer y ver en situ sus sistemas de vida, ya que en muchos casos no es un problema social sino de cultura ancestral que les obliga a unos determinados sistemas.
No todo han sido flores en este largo viaje ya que también nos hemos encontrado con más de una espina entre las rosas. Fuimos con un viaje en nuestras mentes repletas de ilusiones ya que en nuestra imaginación lo habíamos planeado en unas condiciones fuera de la cruda realidad. Este hecho fue duro de digerir, cuando en la cotidianidad te encontrabas con cosas y personas que no habían tenido presencia en nuestras imaginaciones. Tal vez este ha sido uno de nuestros grandes problemas en la vida diaria del Arca de Noé.
Dado que durante el trayecto no hemos podido contestar a los comentarios escritos en el blog, como ya todos sabéis por motivos técnicos de internet en el barco y también porque el tiempo no se podía estirar más.
Por eso, deseamos dar las gracias a todos los que habéis seguido este periplo y sobre todo a los compañeros de radio Sant Boi, que semanalmente han ido leyendo las crónicas y comentándolas en las ondas cada lunes.
Nonos olvidamos de todos los amantes de los cruceros, conocidos en el Foro, y que nos animaban a escribir sobre el viaje.
Por lo que si alguno de los más de tres mil lectores que durante estos meses han ido siguiendo los relatos y haciéndolos suyos en su memoria ha revivido en su imaginación un poquito de lo mucho que nosotros hemos absorbido de este planeta, nos damos por satisfechos y felices.
Una cosa es cierta, nadie nos puede prohibir ni cobrar por que nuestra imaginación vuele y viaje por los más recónditos parajes de este nuestro planeta.
No olvidéis que todos hemos de leer nuestro libro de la vida.
Todos los relatos anteriores los podéis encontrar en
veugentgran.blogspot.com.es/
María Luisa y Bernardino