Buenas.
He regresado el pasado domingo del Jade y francamente, un poco decepcionado. Ya se que no soy el que más cruceros ha realizado pero son unos cuantos y he podido visitar catorce o quince barcos más.
Ya se que contra gustos no hay nada escrito y que lo que a mi me parece mal o bien, puede gustar o no a otros. Para no volver a escribir otra vez lo que ya he hecho, os pongo casi todo lo que he enviado por correo como comentarios a NCL.
Repito, que nadie se lo tome a mal ni se sienta ofendido, si es que alguien se molesta con su lectura.
Del 12 al 21 del presente mes de diciembre he realizado un crucero con su barco NORWEGIAN JADE.
El recorrido ha sido, saliendo de Barcelona, Casablanca, Agadir, Las Palmas, Funchal Málaga y llegada a Barcelona. Quisiera hacerles unos cometarios a cerca de mis impresiones.
La nave.
Hay que reconocer que es un barco muy bonito, de vistosos colores, decoración de buen gusto y por supuesto en muy buen estado. Está muy bien la zona de agua pero en mi opinión, una de las piscinas tendría que estar en una zona cubierta a modo de solárium. Durante nuestra navegación no hemos podido disfrutar de ellas ni siquiera en plena África. Nuestro camarote (8633) siendo interior no estaba mal. Hay que reconocer que el baño está decorado con mucho gusto, por encima de otras navieras. Una ducha amplia con una mampara muy cómoda. Respecto al resto de la cabina, gran cantidad de lugares para dejar objetos o luz en el interior del armario está muy bien. Pero lo principal para el descanso como es la cama es el punto más débil. Un colchón absolutamente chafado, con una lámina de dos centímetros de gomaespuma y otro colchoncito encima forman un lugar perfecto para levantarse con un buen dolor de espalda. Absolutamente penoso. La persona que se ocupaba de la cabina no se ha esmerado en absoluto. Hacer la cama era simplemente estirar las sábanas y cubierta hasta arriba del todo y poner las almohadas de cualquier forma.
Restauración.
Esto ha sido lo peor con diferencia de todo.
La solución de Freestyle que ustedes proponen no se sustenta. Nada más y nada menos que 13 restaurantes y tan solo 4 de precio incluido en el pasaje, absolutamente vergonzoso. La mayor parte del pasaje hace uso lo que ya ha pagado con lo que el colapso que se produce en estos cuatro restaurantes llega a generar colas con largas esperas, con lo que eso que constantemente dicen los canales de televisión 'puede comer cuando y donde le apetezca' no es cierto.
Los otros restaurantes aunque alguno de ellos no sea de un gran tamaño, sumando los metros que ocupan en conjunto, están haciendo que los restaurantes incluidos en el precio sean de muy poca capacidad y también se pierdan metros para espacios comunes, áreas de descanso u otros. A esto se une los horarios mal calculados. En momentos solo está abierto el restaurante blue lagoon de comida rápida y de servicio 24 horas de muy poca capacidad. Otra nota simpática es el restaurante buffet. Durante los primeros cuatro días de navegación, casi la mitad del crucero, ha sido un buffet libre sin libertad. No te podías coger ni un simple trocito de pan sin esperar a ser atendido por un camarero. La ventaja del buffet libre es que cada uno coge la comida por sí mismo en el orden que quiere y cuanto quiere. Las dos últimas si que eran posible, pero la primera no. Si querías coger un vaso de agua, unas patatas fritas y una pieza de fruta teníamos que hacer ¡tres colas! porque los camareros tenían que atender personalmente a todo el pasaje. Por suerte a partir del quinto día nos dieron el Freestyle de acercarnos a cualquier bandeja y servirte tú mismo.
En definitiva, demasiados restaurantes de pago. Pocos incluidos en el precio, excesivamente pequeños, con horarios poco flexibles y con menús muy poco variados hacen de su Freestyle una aventura diaria de a ver donde acabamos comiendo hoy o donde encontraremos menos tiempo de espera.
Y que conste que íbamos con la esperanza de que podía ser una buena opción.
El personal.
En primer lugar quiero hacer constar que mis comentarios no hacen referencia al 100% del personal. Como en todas partes hay personas de todos los tipos.
Como es habitual casi en todos los barcos, el personal de seguridad parece que tiene que poner cara de bestia o de malo para hacerse valer, así que estos no cuentan. Una vez más digo que en general me he encontrado a un personal poco amable o agradable. Los camareros del buffet incluso diría que casi rozando el mal gusto. En muchísimas ocasiones, al cruzarte con personal por los pasillos ni siquiera un buenos días o un simple hola. Solo pido un mínimo de educación.
Propinas.
Siempre he pagado las propinas con gusto gracias al trato que he recibido. Incluso suelo dar o añadir algo más para esa gente que nos ha dado un trato por encima de lo que era su obligación. En esta ocasión he sentido que los 10$ por día y PAX que he pagado han sido una mala inversión. En ningún otro barco he sentido que muchas de las personas que me han atendido no se han ganado ese dinero. A esto le sumamos el 15% de auto propina que te añaden en todos los bares cuando no están dando un servicio como para dejarles un 1%.
Hay otro detalles que no me han gustado como la falta de higiene en los baño públicos, una zona de tiendas duty free excesivamente grande, es un barco de crucero, no un centro comercial. Pocas zonas donde poder descansar tranquilamente. El atrio del barco es casi la única zona donde poder sentarse tranquilamente sin que sea un bar donde viene el camarero cada diez minutos y por supuesto que encontrar un asiento en ciertas horas es una tarea imposible. También la zona de SPA, otro de los grandes negocios del barco. Entiendo que tiene que haber una zona así porque cierto es que hay demanda, pero no de ese tamaño. Otro espacio que se pierde para zonas comunes. Excursiones que no se hacen en español porque somos la minoría en el pasaje. Deficiente atención en español. Megafonia por parte de una persona que no se le entiende nada en español.
Tampoco ha sido todo malo. Una biblioteca que, aunque no excesivamente grande está abierta 24 horas al día. Las ventanas de la cubierta 11 que permiten ver el puente de mando son una gran idea. También un proceso de desembarco muy bueno. Me sorprendió ver que en el momento de hacernos la llamada de los que desembarcábamos a las 8:00 simplemente no había casi nadie cerca de la recepción y en el momento de abandonar la nave no había nadie en la salida. Tengo que reconocer que es vez que más cómodamente he salido de un barco.
Resumen.
La sensación que me llevo a mi casa es que he estado en un barco que aunque es moderno y está en perfecto estado, el servicio que da no está a la altura de otras compañías con las que se pretende codear.
Incluso compañías más teóricamente modestas como la española PULLMANTUR están por encima en muchas cuestiones.
El estilo libre de NCL no funciona. No puedo comer donde quiero o cuando quiero, en otras navieras puedes empezar desayunando a las 6:30 y hasta las 24 horas siempre tienes un lugar donde tomar un bocado, un postre o directamente comer. Incluso en la discoteca se pasean con bandejas con cosas para picar hasta las 2 de la madrugada. Tampoco puedo utilizar la pista de deporte cuanto quiero, ni puedo hacer uso del caraoke, o la sala de juegos ni muchas otras cosas más. Tampoco el entretenimiento es bueno y la falta de detalles como las figuras con toallas en el camarote le quitan esos puntos a favor que tanto le hacen falta.
Para el futuro me plantearé si estas carencias pueden hacer que me decante por NCL o por otra naviera a la hora de escoger mi siguiente crucero.