Os copio y pego un comentario de un cliente de ibero el cual esta en el apartado de valoraciones y no pertenece a este grupo
evidentemente es su "opinion" la cual dista mucho de los comentarios realizados por muchos de sus "compañeros"
pero CUANDO EL RIO SUENA.................................. y suena bastante jejejejejejejejej
saludos
HISTORIA DE UN CRUCERO.....IRREPETIBLE
Puntuacíon promedio: 2.5
Instalaciones : 2.5
Estado : 2.5
Servicio : 1.5
Entretenimiento : 3.5
Comida: 2.5
Opinión de luev
20 Julio , 2011
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HISTORIA DE UN CRUCERO……….IRREPETIBLE
Después de haberlo aplazado en varias ocasiones, pues no era un destino que nos entusiasmara, mi mujer y yo decidimos que nuestro octavo crucero fuera a Noruega. Elegimos la compañía IBERO CRUCEROS, ya que se anunciaba como una compañía española, donde el idioma principal era el español.
Embarcamos en Copenhage, en el barco Grand Mistral, el 9 de Julio de 2011.
En los siete anteriores cruceros, con diferentes compañías (Costa, Pullmantur, European Visión, etc.) experimentamos algunas cosas negativas, pero con IBERO CRUCEROS tenemos que hacer verdaderos esfuerzos para encontrar las positivas. Posiblemente olvidaremos algunos hechos ocurridos, pero intentaremos recordar lo más importantes y por supuestos ciertos y demostrables:
El barco en líneas generales no está mal, aunque con demasiados camarotes, con el fin pensamos, de embarcar el mayor número de pasajeros, siendo las zonas comunes pequeñas y escasas. Barcos con mayor eslora y manga, llevan menos pasajeros.
Su diseño también deja bastante que desear, habiendo cubiertas que según el ascensor o escalera que tomes puedes ir o no de una zona a otra.
En cuanto a los tripulantes ¿Dónde está aquella amabilidad que caracterizaba al personal de los cruceros?. Los camareros en los restaurantes te atropellan y no te ofrecen la posibilidad de cambiar un plato si no te gusta o de repetir. Conseguir te sirvan una copa (y que además pagas bien) es una odisea. En la sala de espectáculos Ibiza tres de las noches de espectáculo no conseguimos nos sirvieran nada. ¿Puede ser ello motivado porque las propinas son obligatorias y te las cargan quieras o no?. Dicha sala está además saturada con sillas supeltorias, con lo que las personas sentadas en los asientos corridos originales, no pueden ver el espectáculo.
El olor a tabaco es perceptible en casi todo el barco, ya que las zonas habilitadas para fumadores son comunes con las de no fumadores y sin que exista mampara o similar que los separe. Por cierto algunas personas fumaban en zonas no habilitadas para ese fin y nadie les decía nada.
En las tiendas del barco no conseguimos para la noche de disfraces ni un simple antifaz, así como tampoco una camiseta o camisa blanca para la noche “blanca”.
Y hablando de pagar no podemos tampoco entender que durante el crucero y antes del cierre de la factura, se nos hagan cargos parciales de cantidades que no corresponden a nada concreto (tenemos la suerte que nuestro banco nos avisa con un sms cuando se nos hace un cargo en nuestra tarjeta de crédito). Esto lo consultamos en la recepción del barco y aún estamos esperando una explicación lógica. Igualmente, aunque esto queremos creer fue un error, se nos cargó en nuestra cuenta tres copas que no nos correspondían, aunque podemos decir que una vez aclarado se nos hizo el abono correspondiente.
También estamos esperando nos den una explicación porque al regresar de una de las excursiones y al entrar en el barco, el equipo de seguridad nos confisque dos botellas de un licor noruego que habíamos comprado, tal como hacemos siempre en todos los países que visitamos y que traemos como recuerdo. Ante nuestra extrañeza le preguntamos a los trabajadores que nos las confiscaron la razón de que no nos las entregaran, pero poco pudimos aclarar porque no hablaban español. Finalmente intervino una tal señorita Migdalia, que según parecía era la “jefa” de seguridad del barco, a lo que de manera muy desagradable nos dice que era una norma de la compañía y que en algún sitio lo indicaban (totalmente incierto). También esta misma señorita me dijo que el barco era portugués y no tenían porque hablar español, a lo que le dije que yo había contratado ese crucero porque lo anuncian como español. Preguntamos en recepción la razón del decomiso de las botellas y nos dicen que, aunque no saben la razón, es así. Entonces les preguntamos también que si estas mismas botellas las compramos en la tienda del barco las podemos llevar a nuestro camarote y nos dicen que si, pero que compradas fuera no. ¿Pretenden que solo compremos en el barco?.
Pero no queda aquí todo, pues además este hecho es aún más grave.
En la excursión del famoso tren de Flam, con destino a Voss y regreso en autobús, el guía nos indica en Voss que después de la comida nos encontraríamos todos en los autobuses a las 14,00 horas al lado de la Iglesia. Dimos un paseo por el pueblo de Voss y a antes de la hora prevista nos dirigimos al sitio indicado para tomar el autobús. Cuando estábamos a punto de llegar, serían las 13,50 horas, vemos que nuestro autobús, el número 7, pasa delante de nosotros y no para. Llegamos a la parada a las 13,55 horas y allí ya no había ningún autobús ni persona alguna. ¿Cómo un guía puede ordenar salir a su autobús antes de la hora indicada por él mismo, dejando a dos pasajeros en tierra?.
Con el normal nerviosismo nos dirigimos a la estación de ferrocarril y pudimos localizar a la señorita Begoña (responsable de excursiones de Ibero Cruceros), la explicamos lo ocurrido, confirma que tenemos razón y nos dice que buscará una solución. Al cabo de un rato nos dice que la responsable en ese pueblo de estas excusiones (una chica noruega) nos llevará en coche hasta la primera parada de nuestro autobús, al cual han indicado nos espere. Al cabo de un rato se nos acerca la mencionada chica noruega y nos indica por señas (no hablaba nada de español) que la acompañemos. Vamos con ella a un hotel, llama por teléfono desde recepción y logramos entenderla que ha llamado un taxi. Llega el taxi, habla con el conductor y nos indica que subamos (ella se queda), la despedimos muy amablemente. Al llegar al punto donde se encontraba nuestro autobús, nos despedimos del taxista pero este nos indica que tenemos que pagarle el viaje (unas 400 coronas). Avisamos al guía y le decimos que pague el taxi, que nosotros no lo haremos. Ya en el autobús le vuelvo a preguntar si ha pagado el taxi y me dice sonriendo que no, a lo que le decimos que no queremos problemas. (En ningún momento se disculpó por habernos dejados en Voss y antes de la hora de partida). El guía es llama Hernando y es sudamericano.
Una de las noches, poco antes de ir a cenar, nos anuncian por megafonía que debido al estado del mar (estábamos saliendo de un fiordo) se prevé que el barco se va a mover mas de lo habitual, por lo que se nos recomienda que no salgamos a cubierta, cerremos bien las puertas de los armarios y que las señoras no lleven zapatos de tacón, etc.. Total todo el mundo asustado, algunos incluso no fueron ni a cenar. Total el barco no se movió, posiblemente fue la mejor noche de travesía. ¿Cómo es posible se alarme así a los pasajeros, si con los medios de los que disponen saben perfectamente el estado del mar?. O puestos a pensar mal ¿pretendían ahorrarse algunas cenas?.
El último día, 16 de Julio, regresando de nuevo a Copenhage, nos indican por megafonía que debido al tráfico marítimo el barco llegará a puerto con dos horas o mas de retraso. Alguien que no sepa nada del mar se lo puede creer, pero es ridículo argumentar que por “retenciones” del tráfico se retrase ese tiempo. En cambio si puede ocurrir por el mal estado del mar, avería, etc.., pero claro eso sería demostrable y lo del “tráfico” no, (pensamos que se trata de una estrategia para evitar dar de comer ese día a los pasajeros). Es curioso, que este mismo aviso lo recibieron también unos amigos que han hecho este crucero anteriormente ¿no es sospechoso?.
Total llegamos más tarde de lo que incluso decían y una vez en el aeropuerto su avión, que en teoría nos debería estar esperando por tanto retraso, este a su vez también se retrasa. Nosotros teníamos nuestro coche en Madrid y el daño era menor, pero había gente que tenía pagado el Ave de regreso a su localidad y lo perdieron, a lo que tuvieron que sumar el costo de quedarse esa noche en Madrid. Total que, desde que nos hicieron dejar libre el camarote ese día hasta y hasta las 17 horas ya en el avión, nadie pudo comer nada y los bocadillos que nos ofrecieron previo pago, eso sí nos hicieron un descuento del 50 % (todo hay que decirlo).
Conclusión, nuestra experiencia nos indica que no debemos dejarnos “seducir” porque nos ofrezcan un crucero donde se hable español, porque el final ni eso es cierto. Hay compañías que aunque tengan bandera de otro país hablan español y además son bastante mas serios………lo sabemos por experiencia.
Nos duele, sinceramente, que unos españoles tengamos que opinar así de un barco español, aunque actualmente haya sido vendido según dicen a Costa Cruceros