Hola, a todo el mundo y especialmente a los nuevos, Troll, Krhum y Ángel y Mar. Supongo que no me olvido de nadie.
COBE, no sé si te di las gracias por la información sobres las bolsas
Como ya os comenté, inicié el nuevo curso y dispongo de poco tiempo, pero lo prometido es deuda y os paso la información sobre los timos en Estambul.
De entrada, quiero reiterar una vez más, que Estambul y, Turquía en general, me parecen la mar de seguras, más que muchas grandes ciudades españolas. Turquía es un país al que me encanta viajar, y en el que me encuentro cómodo y muy a gusto. Por tanto, nadie debería sacar una imagen equivocada. En muchos lugares turísticos, incluido por supuesto nuestro país, el turista es objeto de estos timos.
El último, nos pasó en febrero de 2007, hace un año. No lo tenía detectado. En otros foros similares a éste, se encuentra entre otras, información sobre los timos. Nos ocurrió en la zona ajardinada que rodea la Mezquita Azul. Íbamos dos parejas, y vimos a dos limpiabotas de unos 18 años que estaban sentados a unos 30 metros de nosotros. En español, nos dijeron, “si me das un cigarro, te limpio los zapatos”. Nos dirigimos hacia ellos con la intención de darles el cigarro, diciéndoles que no hacía falta que nos hicieran el servicio. Cuando estábamos a menos de medio metro, cada uno de los limpiabotas, súbitamente y de forma muy rápida, nos aplicó un pegote de betún del tamaño de un bombón y empezaron a embadurnarnos. Es decir, nos obligaron a tener que dejarnos repartir betún. A mí al llevar zapatos negros, no se me perjudicó, pero a la compañera de la otra pareja, le aplicaron un betún marrón-rojizo sobre unas botas de ante, nobuk o un material similar de color beige, con lo que le desgraciaron las botas, además, sólo le limpiaron hasta la altura del empeine, por lo que la diferencia de color se notaba aún más. Encima, pretendieron cobrarnos 5 euros por cada limpieza, mejor dicho, por cada esparcimiento del pegote de betún por los zapatos y botas.
En resumen, si os dicen lo mismo, sin detener el paso, les arrojáis el cigarro, pero por nada del mundo os debéis acercar o dejar que se os acerquen.
En cuanto a los taxis, el timo de cobrar más de lo normal, creo que es universal. En todos los foros se recomienda negociar el precio y se cuentan mil y una anécdotas. Yo os voy a contar mi experiencia, también en Estambul, en septiembre de 2004, y a pesar de que ya iba advertido, hasta el punto de que en la mochilita llevaba en medio folio, y en letras grandes escrito lo siguiente:
GÜNDÜZ 06:00 / 00:00 Tarifa diurna
GECE 00:00 / 06:00 Tarifa nocturna
POLICE Telf. 155
Policía turística 212 527 45 03 212 528 53 69
Yerebatan Caddesi, 6
Esto lo llevaba escrito como he dicho, y las palabras turcas Gündüz y Gece, significan respectivamente, tarifa diurna y tarifa nocturna (en esta última, recargan un 50% la tarifa diurna). Las horas en que se aplican cada una de las tarifas, y los teléfonos de la policía y de la policía turística con su dirección, que corresponde a un edificio amarillo que está justo enfrente de la Cisterna muy cerca de Santa Sofía.
Pues bien, habíamos llegado al hotel de noche. El hotel estaba a pocos metros de la Plaza de Taksim, una zona también muy conocida, de donde arranca la calle Istlikal. De allí a la zona donde se concentran Santa Sofía, Mezquita Azul, Topkapi, etc, debe haber una distancia de unos 5 Km. Solicitamos en recepción que nos pidieran un taxi. Pues bien, desde el hotel a la entrada de santa Sofía, nos cobró el taxista, incluida la propina, el equivalente a 4 euros. Lo encontramos baratísimo, menos de un euro por Km. Y la cantidad se correspondía con lo que era la tarifa real (más o menos uno 60 céntimos de euro por Km.). Creo que o se trataba de un taxista honrado o bien, que debía tratarse de un taxista al que el hotel recurría con frecuencia y que no debería querer perder esta relación si muchos clientes del hotel se quejaban por considerar que se les había cobrado importes abusivos. Por cierto, no habíamos negociado la carrera. Hago esta introducción para que se entienda mejor lo que nos ocurrió otro día.
Al día siguiente, después de ver Topkapi, quisimos ir a una iglesia bizantina, San Salvador in Chora, que recomiendo vivamente si vais otra vez con más tiempo a Estambul y que los turcos conocen más por museo Kariye. Le dijimos a un taxista, sin negociar, que nos llevara allí. Desde Topkapi a San Salvador, deben haber unos 6,5 Km. Cuando llevábamos medio Km. Recorrido, miré por casualidad el taxímetro y ya marcaba unas cuatrocientas pesetas, unos dos euros y medio. Estuve tentado de hacerle parar o de intentar enseñarle el papelito indicándole, lo de las tarifa diurna y los teléfonos de la policía, pero por comodidad, para no tener que discutir, buscar otro taxi, etc., decidimos continuar. Cuando llegamos a San Salvador, nos cobró unas 1.800 pesetas o 17 euros, es decir, casi había triplicado la tarifa oficial. Lo que suelen hacer es tocar un botoncito o palanquita en el taxímetro cuando no te das cuenta, y cambian el contador pasando de tarifa diurna a nocturna, pero en este caso no sé que truco utilizó porque lo que es cierto, es que no nos dio ningún rodeo (el itinerario que siguió era el apropiado) o sea, que debió, además de cambiar el contador de tarifas, hacer correr de alguna manera el contador. Pero lo más fuerte, es que “con todo el morro”, nos dijo en inglés que se quedaba el cambio, unas 200 pesetas, como propina. Le habíamos pagado con un billete de 20 millones de las antiguas liras, que equivalían a un billete de 2.000 pesetas, y el cambio, era de 2 millones de liras o doscientas pesetas. Aquí sí que me cabreé y le dije que ni hablar, que o me devolvía el cambio o llamaba a la policía. Como me vio resuelto a hacerlo a pesar de que mi pareja prefería no discutir por esa cantidad, accedió a devolverme el cambio. Las 200 pesetas o que nos hubiera cobrado casi el triple por un viaje que hubiera costado como mucho 750 pesetas, era lo de menos, no suponen ninguna fortuna. Lo que me indignó es que encima decía que el cambio era su propina y que se la quedaba, no nos daba la opción de poder elegir entre darle propina o no, era él quine decidía por nosotros. A la vuelta, tomamos otro taxi, y me senté en el centro de la parte trasera, controlando el taxímetro. Hacer el recorrido inverso, nos costó, incluida la propina, 800 pesetas, es decir, lo que era razonable.
Como ya se ha dicho en éste y leeréis en todos los foros que hablen de Estambul, es una ciudad en la que te puedes desplazar perfectamente en tranvía, en lo que llaman Domus, que so taxis colectivos muy baratos, como autobuses pequeños, y andar y callejear si no tienes prisa. La segunda vez que estuve en Estambul me desplacé siempre en transportes públicos.
Bueno, que nadie se quede con una idea negativa de Estambul. Lo que he contado son menudencias, cosas que ocurren incluso en España. Creo que a la mayor parte de quienes vayáis a conocer esta ciudad por primera vez, os creará la necesidad de volver a verla con más tiempo.
Bueno, hasta otra. No dispongo de mucho tiempo, así que por si acaso no vuelvo a contactar antes, deseo a quienes vais a ir el 17 de marzo que disfrutéis al máximo. Un fuerte abrazo.
En otros post, os puse música melancólica. Hoy os pongo una canción más movidita, estilo “pop”, supongo. Es de un cantante turco que se llama Tarkan, una especie de Ricky Martin o de Bisbal. Yo la encuentro muy comercial, pero es lo que se oía por allí.