Navegación día 27: Mi intención este día fue ir al torneo de ping-pong y desquitarme de lo que pasó el anterior día de navegación, pero ...
Como me facilitaron unas etiquetas para el desembarque el primer día, ya que habíamos contratado con Mundomar el transporte al aeropuerto, estábamos confiados en que ese tema estaba bien atado. Estas etiquetas eran de color naranja con el nº 5, y en la hoja donde estaban grapadas, decía que teníamos que estar a las 9:30 en el comedor Michelangelo. Cuando tú ves esto el primer día piensas en que estás en una naviera donde lo tienen todo bien pensado y planificado. Nada más lejos de la realidad, ya que la cosa fue como expongo a continuación.
Vimos que las etiquetas de color naranja nº 5, correspondían a gente que tenía transporte independiente al aeropuerto. Fuimos a preguntar al mostrador de Mundomar, donde nos dijeron que nosotros teníamos contratado el transporte al aeropuerto con Princess. Les enseño los documentos del pago del crucero a ellos, incluido el servicio de transporte. Me insisten en que aún así vaya a recepción porque es Princess quien me da dicho transporte.
Voy a recepción, donde me dicen que es una equivocación, y no me corresponden esas etiquetas, en realidad son las naranjas pero el nº 4. Sólo cambia el sitio de espera: el comedor Explorer’s, y la hora: ¡¡¡6:15 AM!!! En este punto, y después de otras incidencias ocurridas, me planté. Incidencias como los numerosos fallos de atención en los comedores, con el tema de asignación de las mesas (grupos separados incomprensiblemente), y con el idioma (falta de cartas en castellano, y numerosos intentos de que, en su defecto, viniese un camarero a recomendarnos los mejores platos); problemas en el camarote como falta de toallas, gel, champú, litera de mi hijo sin hacer por la noche; la actividad del ping-pong, denegándome la participación del anterior día de navegación; falta a veces del diario de abordo de Princess (en inglés), y de Mundomar (en castellano); y algunas falta de respeto de algún que otro camareros (Aurora de vez en cuando decía: otro que nos está vacilando). Le dije a la señorita que yo contraté mi vuelo a las 4:55 PM porque me exigieron (exigencia de Princess y comunicada por Mundomar), que no tomara el vuelo antes de 7:30 horas posteriores a la llegada del barco a Southampton, y yo, muy estricto, y después de no recibir contestación de Mundomar, dejé la oportunidad de reservar uno que salía de Gatwick a las 11:15 para Málaga. Y si era la naviera quien me hacía el traslado, ¿cómo me ponía la salida a las 6:15?. Su respuesta fue que era el único autobús a ese aeropuerto. Ante esto le dije que me anulara el transporte y me devolviesen el dinero, lo cual hizo rápidamente. A continuación le pido un extracto de mi cuenta y veo que me lo restan. Me marcho y poco después veo que como facilité dos tarjetas y los cargos importantes sólo estaban en la mía, en la otra la cantidad resultante total estaba en negativo. Vuelvo a la cola, más enfadado aún porque ya no llegaba al ping-pong. Le indico a la señorita lo de la cantidad negativa y le comento si eso lo arreglan ellos unificando los cargos y devoluciones. Me dice que sí, que no me preocupe.
Después de comer, en el camarote, tengo un mensaje diciéndome que me pase por recepción para que me den el importe negativo en una de las cuentas. Por supuesto, esto es lo ideal para después de comer. Donde esté un culebrón como este, que se quite una buena siesta. Voy, y me comenta otra chica que no, que es mejor que cancele la tarjeta de mi mujer y así se unifican los cargos. Exactamente me dijo: “Es mucho más fácil ¿no?”. Yo le indiqué que de acuerdo, con cara de pocos amigos. Me dice: “Bien, caballero, ¡hecho!”, así, en tono jovial, como de ¡enjoy!, palabra muy manida en todo el crucero. Hasta el director del crucero, al ver mi cara al llegar al teatro, cuando estaban dando una película en inglés en vez del espectáculo de cada noche, me dijo: “you are enjoy?”. A lo que le contesté: “Si, si, enjoyísimo”. Con las “cositas” que nos pasaron esta palabrita nos sonaba a cuerno quemado. En fin, termino pidiendo otro extracto de cuenta para verificarlo todo (al menos que gasten papel y tinta por los errores), y quedo conforme.
Ya el resto del día de navegación pude relajarme. No fui yo sólo el que tuvo problemas, a muchos que tenían vuelos muy tarde, o que se quedaban en Londres a pasar unos días, les dieron etiquetas para salir los primeros, perdón, quise decir a muchos españoles. Personalmente pienso que el motivo de que el único autobús a Gatwick saliese del barco a las 6:15 AM era que mucha gente tomó los vuelos cuando les dio la gana, quizás en su mayoría americanos, y digo esto porque eran mayoría y porque sus deseos eran siempre atendidos de inmediato, por las dos cosas. ¿Qué lo hicieron mal reservando avión antes de las 7:30 horas que Princess establecía?, pues se pone el autobús antes y que se joroben los españoles. ¡Enjoy!
Un saludo: Francis.