Hola a todos y todas:
Ya estoy en casa, he visto por encima que francis ha comenzado su relato de las escalas, mejor que él, nadie.
Aurora, sí, ya se me ha quitado el sueño, pero no creas, que me ha durado bastante, no hemos visto todas las fotos del viaje, pero algunas sí, y si me vieras en el museo de los Beatles, en un sillón que parecía un trozo de avión, con los cascos puestos y dormida, estoy de chiste, ya le he dicho a mi hija que haga el favor de borrarla porque está horrorosa de verdad,

Da recuerdos a tus hijas y a tu marido de nuestra parte.
Francis en cuanto a Londres, te diré, que después de los días de escala del crucero, de la llegada al barco, el chocolatito, los pasteles, los paseos, la ducha y luego a la cena, el teatro( que no nos enterábamos, sino de las muecas y me quedaba dormida junto con mi amiga,

) lo de Londres fué un maraton, porque a mi amigo Salva le entró una euforia que me recordaba a los primeros viajes que hicimos juntos, lo que pasa que más mayores, claro
Al madrugar, el día de la salida, llegamos temprano y tuvimos suerte en el hotel, nos dejaron una habitación para dejar todo el equipaje, como ya ibámos preparados, nos pusimos en marcha.El hotel estaba muy bien situado, en la misma calle de una de las salidas de la estación Victoria, por lo que fuimos andando con nuestras maletas desde donde nos dejó la guagua hasta el hotel.
Da, recuerdos a Maribel y a tu hijo Francisco, de nuestra parte, ya te seguiré contando como nos fué el maraton.
Un saludo, Delia