Voy a ir contando algo de cada escala: St. Peter Port, Guernsey.
Aquí bajamos en tenders (gratis, no como le pasó a Luís en su crucero). Lo organizan muy bien, ya que primero se va a por los tickets cuando se está listo y tienes un salón para esperar sentado a que te llamen. Si uno va con gente, lo ideal es quedar para recogerlos y esperar juntos (no mucho, pero depende de la hora).
Tal como ya conté, cogimos el autobús que da la vuelta a la isla. Está bien, pero al ser un autobús de línea y mucha la gente del crucero que lo toma, muchos van de pie, y resulta incómodo pues tarda una hora en volver. Además hacía un día de sol espléndido, y no tiene aire acondicionado. (Aquí hubo un poquito de cachondeo con el pavo al horno de Aurora, quien quiera la receta que me la pida). El recorrido está bien, pero no es como un bus turístico, con lo que si no se sabe qué se está viendo resulta pesado. Está bien para bajar en una parada que interese. Nosotros no bajamos, y al finalizar dimos un paseo por las calles céntricas de Guernsey y hacia el faro y el puerto deportivo. Vimos la iglesia The Parish por dentro, y el mercadillo. Además estaban de fiesta y preparaban comida en la calle.
Volvimos en tenders casi todos para comer en el barco un poco tarde, con lo que esperamos cola para el tender de vuelta, pero avanzaba rápido ya que tenían mucha capacidad.
Recomiendo ir arriba en el tender si no hay oleaje. Es divertido y se hacen unas fotos estupendas, tanto del barco como del puerto y la ciudad.
Por la noche, después del espectáculo, que como dice Aurora para antes de ir a la cama está muy bien, nos pasamos por la discoteca. Estaba vacía y creímos que la gente aún no había llegado

. Tras varios bailecitos, y con toda la pista para nosotros, al darnos cuenta que no vendría nadie nos fuimos a dormir. En el Karaoke había una chica cantando sola (solo estaba ella, y a los camareros no los dejan cantar).
Un saludo: Francis.