Bueno, sigo con Estambul. Pues una vez en el barco, al camarote (para mí lo peor del barco, un poco pequeño y cutrecillo, y el baño muy pequeño, no caben dos personas), dejamos el equipaje de mano allí y rápido al barco a comer algo para irnos a visitar Santa Sofía. Por el horario del restaurante no os preocupeis pq ese día no cierran a las tres como los demás días pues la gente va llegando a distintas horas y tienen que comer, así que está abierto casi toda la tarde.
Después de comer, nos dirigimos rápido a Sultanamed, si veis q no escribo alguna calle o monumento bien me perdonais pq no tengo ahora ninguna documentación delante. Como queríamos ver Santa Sofía a toda costa no quisimos demorarnos en buscar el tranvía por si tardaba y como íbamos ocho pues cogimos dos taxis justo al salir del puerto a la derecha. De primeras nos pedían una barbaridad, creo recordar que 30 euros, dijimos q no y seguimos andando (esto siempre es recomendable hacerlo pq si están interesados en bajar el precio te llamarán). Entre los dos taxistas hablaron y lo dejamos en 6 euros, lo vimos bien, aunque supongo que más de lo q costaba en realidad pero por 1,5 euros que salía por barba no merecía la pena dejar de ver Santa Sofía (en el metro te salía por la mitad pero hay veces q no merece la pena mirarse en uno o dos euros cuando el tiempo o el cansancio apremian). Los muy listos quisieron engañarnos, se ve que hablaron entre ellos de darnos un precio y una vez q estuviesemos dentro del taxi cambiar para q así ya no dijésemos que no. A los cuatro del otro taxi les dijo el taxista nada más montarse que era más dinero y se bajaron y cogieron otro taxi, de esto nos enteramos después pq habíamos quedado con ellos en q una vez en Santa Sofía si no nos veíamos q cada uno fuese por su cuenta pues ellos tenían que estar en el barco a las siete y pico pq habían contratado la excursión de la noche (que según ellos estuvo genial, yo no fui).
A nosotros cuatro el taxista nos llevó justo al lado de Santa Sofía, pero al bajarnos decía q no eran seis euros, y el muy ..... lo decía en turco para q no pudiesemos comunicarnos con él en inglés, yo y la otra chica nos bajamos y mi marido y su marido seguían dentro del taxi intentando aclararse con él, en esto que veo que sigue andando el taxi con ellos dentro y digo ¡qué se los lleva! En esto que me voy para él y empiezo a decir ¡police, police! en voz alta (siempre q tengáis un problema gritad esto, vereis como se soluciona) y entonces paró el taxi y en inglés nos explicó que lo que no quería era el euro suelto pq a ellos no se los cambian en los bancos, que quería el billete de cinco euros y una moneda de dos liras, salimos perdiendo un poco pero se lo dimos para no perder más tiempo.
Empezamos por Santa Sofía q me encantó por dentro y me desilusionó por fuera. No hagais casa a eso de que cierran a las 5 y el último pase es a las 4:30 pq nosotros llegamos a las cinco menos cuarto y estaba abierta y cuando salimos q eran ya casi las cinco y media seguía abierta, no sé si es pq era domingo o pq le han puesto horario de verano pero cierra más tarde.
Después de Santa Sofía justo enfrente está la maravilla de las maravillas, la Mezquita Azul, por fuera es impresionante, no te cansas de hacerle fotos. Justo cuando entramos aún quedaba mucha gente orando, los llamaron a la oración a las cinco, y no hubo problemas en entrar, incluso es curioso verlos orando y ver como las mujeres y los niños rezan aparte en una esquina. Aquí os tenéis que tapar las cabezas las mujeres y las piernas y los brazos si vais muy escotadas, aunque se veía de todo, y tanto hombres como mujeres se tenían que descalzar, cogías a la entrada una bolsita de plástico y metías tus zapatos y los llevabas en la mano hasta la salida.
Voy a hacer una cosilla y luego más tarde sigo, aunque creo q no os lo debería de contar todo para dejar algo a la improvisación y a la sorpresa.
Sky Wonder 15 de junio de 2008