Y ahora.... info que he encontrado en un blog sobre Agadir. Espero que os sirva:
A la salida del hotel, había varios taxistas esperando a clientes. Uno de ellos, Abdalah, se acercó y nos ofreció llevarnos a ver la ciudad, lo que incluía las 4 zonas del puerto de Agadir, la Kasbah -lugar al que sólo se puede subir en coche-, el Zoco y la Medina, sin límite de tiempo por 200Drhm., que al cambio son unos 20€.
El Puerto
La primera parada, la hicimos en el puerto pesquero, donde encontramos a muchos trabajadores hilando las extensísimas redes con las que salen a pescar cada día.
La Kasbah
.De allí nos dirigimos a la Kasbah, la antigua fortaleza de la ciudad, pasando por el puerto militar y comercial. La Kasbah es un lugar al que no se puede dejar de ir por varios motivos. Uno de ellos es que es allí donde estaba la antigua ciudad antes del terremoto, ya que actualmente no hay nada dentro, sólo se conserva la muralla, que tuvo que ser restaurada tras el seísmo. Una vez arriba, podemos contemplar la preciosa bahía de Agadir.
Consejo: Al llegar arriba de la Kasbah, como principal sitio turístico de Agadir, os encontraréis con varios marroquíes intentando haceros una foto con sus camellos o que os llevéis alguna de las alhajas que vende. Si no estais interesados es mejor seguir sin mirarles. Parece descortés y quizá os cueste hacerlo pero de lo contrario podeis pasar gran parte de vuestra visita intentando deshaceros de ellos.
Visto el Kasbah, Abdalah nos llevó a la Casa del Argan Oil. Es un lugar donde se producen gran variedad de productos hechos con este aceite que proviene del fruto del argan, que a su vez nace de un árbol que sólo se puede encontrar en Marruecos. Allí vimos como una mujer molía este fruto e iba almacenando el aceite con el que más tarde hacen jabones, cremas, aceite para cocinar y para masajes, esmaltes de uñas, etc.
El Zoco
.La siguiente parada fue en el Zoco, pero no en el artesano al que iríamos más tarde, si no a uno que hay donde sólo van los turistas. De hecho, los precios que allí se encuentran se acercan más a los europeos que a los marroquíes. Este zoco se compone de un edificio de seis plantas donde puedes encontrar cualquier cosa: alfombras, muebles, ropa, complementos, joyería,… Así que lo justo es decir, que aunque más caro, es un lugar donde puedes encontrar calidad y donde nadie te va a acosar con el regateo. Aunque es un lugar de precios fijos, si te llevas varios productos “te hacemos un buen precio” como nos dijo el simpático vendedor que nos acompañó durante la visita. Así que este lugar es recomendable para gente que prefiere pagar un precio fijo, no excesivamente caro, aunque sí superior al que podemos encontrar en puestos artesanos, que para mi gusto, son los que tienen la esencia del lugar.
El ZOCO, siguiente parada. Ahora sí que nos encontramos en el auténtico zoco de Agadir. 3 kilómetros de callejuelas con un encanto infinito.