EL CAIRO
La capital egipcia es conocida por los habitantes del país como Um al Dunya, la "Madre del Mundo", ya que en ella se encuentran muestras de una de las principales culturas del mundo. El recorrido puede iniciarse por las maravillosas pirámides, símbolo del país.
PIRÁMIDES Y OTROS RESTOS FARAÓNICOS
De las Siete Maravillas del Mundo las Pirámides de Egipto son las únicas que han conseguido sobrevivir al paso del tiempo.
Gizeh
El conjunto más representativo y quizá más famoso en todo el mundo es el de Gizeh en el que se pueden contemplar:
* La Pirámide de Keops. Tenía una altura original de 150 metros lo que la convierte en la más alta del mundo. Estaba compuesta por más de dos millones de bloques de piedra de 2 toneladas y media de peso cada una. Está prohibido escalar hasta la cima (además de ser francamente peligroso), por lo que aunque se lo ofrezcan no acepte. Sin embargo no dude en penetrar en su interior, siempre acompañado de un guía, para admirar las galerías y el techo saledizo. Muy cerca de la pirámide se encuentran el Templo Mortuorio de Keops, el Museo del Barco Solar y la única tumba del Imperio Antiguo que no ha sido profanada, la Tumba de la Reina Hetepheres.
* La Pirámide de Kefrén. Es la mejor conservada de este complejo, conservando aún la capa caliza del exterior que recubre el granito rosado. Se pueden visitar las dos cámaras mortuorias y el sarcófago vacío.
* La Pirámide de Micerinos. Es la más pequeña de las tres y la que ha sufrido mayores saqueos. Junto a estas pirámides se levanta imponente la Esfinge de cabeza humana y cuerpo de león que se construyó teniendo como base formaciones rocosas naturales a las que se añadió piedra pulida.
* Las Pirámides de Dashur, con la Pirámide Negra, denominada así porque al desprenderse la piedra caliza dejó al descubierto un color oscuro, la Pirámide Inclinada cuya inclinación varia de 54 a 43 grados y la Pirámide Roja en cuya construcción se emplearon vigas de cedro que aún pueden contemplarse ya que es la mejor conservada.
* La Necrópolis de Saqqara. En ella se erige la Pirámide Escalonada de Zoser, la más antigua de todas. También se encuentran en esta necrópolis la Pirámide de Unas, la Pirámide de Teti con bellos grabados de la vida egipcia de aquella época tallados en su interior, Serapeum, catacumba dedicada a Apis, la Pirámide Escalonada de Sejmhet.
EL BARRIO ANTIGUO
El recorrido por la ciudad de El Cairo se puede iniciar por la Babilonia Cristiana, que no hay que confundir con la Babilonia de Mesopotamia, también conocido como el Barrio Copto. En la actualidad es uno de los centros de reunión de los egipcios y una de las zonas más antiguas de la ciudad. Aún se conservan una fortaleza grecorromana y persa, dos monasterios aún habitados, el de San Mercurio y el de San Jorge, hermosas iglesias como las de San Sergio, San Baco, Santa Bárbara con reliquias de varios santos, San Cirilo y Santa María, maravillosa iglesia colgante. Todas estas iglesias son de culto copto aunque durante las celebraciones de Semana Santa acogen a numerosos católicos.
El Museo Copto es otro punto de interés esencial en esta parte de la ciudad. La pieza estrella son los Códices de Nag Hamadi, 1.200 papiros encuadernados del siglo VI.
Cercanas se levantan dos mezquitas de gran interés, la Mezquita de Amr Ben al As, del 641, la más antigua de la ciudad y la primera de todo el continente africano y la de Ben Tulum, construida entre el 876 y el 879, destacando por sus alminares en forma de espiral que revelan las influencias del Califato de Bagdad.
El Nilómetro, ubicado en el extremo sur de la isla de Rawda, fue construido en 861. Consiste en una columna de piedra graduada que se alza sobre un foso rodeado por una escalera. Destacan los arcos ojivales y los azulejos turcos del interior.
Para acabar el recorrido por el casco antiguo es aconsejable pasear por el calle Qasaba. Durante este recorrido se pueden admirar la Escuela-Fuente, Sabil kutab, de estilo otomano, la Medrasa de Shayju, modelo arquitectónico cairota, el Qaramaydan, plaza en la que estaba situado el hipódromo y el campo de polo, la Mezquita de Rifai, donde reposan los reyes Faruk y Fuad y el último Sha de Irán, Reza Pahlevi, la Mezquita del Sultán Hasán, del siglo XIV, con muros de 38 metros de altura que han servido de fortificación en varias ocasiones y un alminar de 80 metros de alto, de estilo mameluco.
La Ciudadela construida por orden de Saladino a partir de 1176 fue finalizada en 1182. A partir del 1218 hasta el siglo XIX ha sido la sede oficial del gobierno egipcio. Algunos edificios representativos son la Mezquita de Muhamad Alí, también conocida como la Mezquita de Alabastro, construida siguiendo el modelo de Santa Sofía de Estambul, el Palacio Gawhara, destruido por un incendio en 1972 y reconstruido minuciosamente por la Organización de Antigüedades Egipcias (en la actualidad acoge un museo) y la Mezquita de An Nasir Muhamad, de influencia mongol-persa con elementos faraónicos, griegos, romanos y coptos.
Para conocer bien La Ciudadela se debe pasear por ella. Callejeando se apreciarán lugares tan encantadores como el Sabil-kutab del Emir Tarabay as Sharifi, el Palacio Alin Aq, bloques de apartamentos construidos en 1522, la Mezquita del Emir Aqsunqur conocida como la Mezquita Azul, gracias a los mosaicos de ese color que se le añadieron en una restauración de 1652 y la Mezquita El-Maridani con una hermosa celosía de mashrabiya y un mihrab y mimbar considerados como los más bellos de El Cairo.
El barrio de Bab Zuwayla construido en 1902 fue originalmente un recinto palaciego que pasó a ser el centro comercial de la ciudad con Saladino y en la actualidad lo sigue siendo. El enorme bazar, rico en artículos de todo tipo, une dos puertas fatimíes realmente impresionantes. El resto de estas puertas, las de Bab el-Nasr, cercana a la Mezquita de El-Hakim y las de Babv el-Zuweila, al sur de la ciudad, también son dignas de visitarse.
En la parte más elevada de la muralla, los dos alminares de la Mezquita del Sultán Mu Ayad Shij han sido durante mucho tiempo el símbolo de la capital cairota.
No deje de pasear por la Qasaba y sus alrededores, donde encontrará comercios de todo tipo, vendedores callejeros, el bazar de los artesanos del cobre y numerosos edificios antiguos. Caminando hacia el norte se llega a la Mezquita El Aqmar o de la Luna debido al resplandor que despedía la piedra caliza blanca de su fachada. El edificio más representativo de este barrio y uno de los emblemáticos de El Cairo es la Mezquita Al Hakin, con un aire hindú muy peculiar.
También merece la pena visitar el barrio residencial de Azbakiya, con casas del siglo XV restauradas.
Bab al Bahr es otro barrio tradicional de El Cairo donde se agrupan modestos negocios con casas restauradas por los mismos propietarios.
El Museo Egipcio recoge una de las muestras arqueológicas más importantes e impresionantes del mundo. La joya de esta exposición es el tesoro de Tutankamon que ocupa la totalidad de la planta superior. Recuerde que para recorrerlo entero se necesita, por lo menos, una semana (Horario: todos los días de 9:00 a 17: 00 h.).
LA CIUDAD NUEVA
La parte más moderna de la ciudad se encuentra en los alrededores de Maydan at Tahrir. En este lugar destacan los dos edificios administrativos de la Corniche, el Nile Hilton, construido en 1910 y el Mugama que acoge en bloques de hormigón los departamentos administrativos de la capital.
Zamalek, situado en la isla de Al Gazira, ofrece numerosos puntos de interés como el Recinto Ferial que acoge un complejo cultural con un teatro y una sala de conciertos, el Museo de Arte Moderno con obras de artistas contemporáneos, el Museo de la Civilización Egipcia que completa el museo de Egipto, el Museo Mujtar en donde se exponen obras del gran escultor del siglo XX, la Torre de El Cairo, construida en 1957, con 153 metros de altura, la Casa de Amr Ibrahim con la exposición Jalil y el Palacio Gazira con el Jardín de los Peces con un acuario en forma de gruta y el Jardín del Hotel Marriot como máximos atractivos.