Se aproxima la mejor lluvia de estrellas del año: las Gemínidas
Os salis con vuestros hij@s al campo y......
¡A PASAR MUCHO FRÍO!
Durante la noche del 13 al 14 de diciembre tendrá lugar la lluvia de estrellas fugaces Gemínidas, una de las más espectaculares y que siempre crece de intensidad año tras año. Se trata de una lluvia un tanto especial, pues a diferencia de otras -como las Oriónidas, Perseidas o Leónidas- sus meteoros están asociados a los restos de un asteroide en vez de un cometa.
Las Gemínidas fueron observadas por primera vez hace sólo 150 años, lo cual ya atrajo el interés de los científicos en su momento, que deseaban averiguar el origen de las partículas que provocan dicha lluvia. En octubre de 1983, tras una búsqueda en los datos obtenidos por el satélite IRAS (Infrared Astronomical Satellite), dos investigadores hallaron un asteroide -3200 Phaeton- cuya órbita se ajustaba a la de estos meteoros, siendo esa la primera vez que un asteroide era asociado a una lluvia de este tipo
Phaeton se considera realmente un cometa ya inactivo; este objeto presenta una órbita extremadamente elíptica que recorre en 1.4 años y se halla recubierto por una gruesa capa de polvo que posiblemente se ha originado a consecuencia de un impacto con otro cuerpo en el cinturón principal de asteroides. Una de sus peculiaridades es que los meteoros procedentes de este cuerpo son mucho más densos que los que crean los cometas, aunque no tanto como los procedentes de los asteroides típicos. Phaeton cuenta con una superficie sólida, no habiéndose hallado ningún indicio de cola como la que pueda presentar un cometa.
El máximo de la lluvia de meteoros de la corriente de las Gemínidas -denominados de este modo debido a que los trazos de éstos parecen confluir en la constelación de Géminis- tendrá lugar durante la noche del 13 al 14 de diciembre de 2004 y en principio podría constituir la mejor lluvia de estrellas del año, incluso más espectacular que las Perseidas (propias de mediados de agosto). Por otro lado, otra ventaja importante a la hora de observar es que la Luna apenas se hallará visible, pues presentará fase prácticamente nueva, de sólo dos días. De esta forma, las estimaciones indican que al menos se podrían llegar a observar hasta 75 meteoros cada hora en condiciones de buen cielo (radiante situado a bastante altura sobre el horizonte y siendo visibles a simple vista las estrellas de magnitud próxima a 6).
De todas formas, la tasa de meteoros/hora se irá incrementando durante los días anteriores al máximo, para caer rápidamente después de éste. También hay que señalar el hecho de que los meteoros visibles durante la noche del máximo suelen ser especialmente brillantes. De cara a la ver este interesante fenómeno es recomendable iniciar la observación en torno a las 22 horas (hora local), pues a esa hora ya se encontrará alto en el cielo el punto del radiante (ligeramente apartado de la posición en la que se encuentra la estrella Castor y casualmente, este año, relativamente cercano a Saturno). La culminación de dicho punto tiene lugar en torno a las 02 horas (a.m., hora local) y cuánto más alto se sitúe, mayor será el número de meteoros visibles en el cielo.
Tanto para la observación de Gemínidas como de cualquier otra lluvia de estrellas fugaces conviene buscar un lugar muy oscuro -alejado de cualquier foco de luz molesta- y llevar una tumbona, de tal modo que podamos observar con comodidad, sin "maltratar" nuestro cuello. Además debemos de ir provistos de ropa de abrigo, una manta o un saco de dormir, para soportar el frío de la noche, algo que además se hará más evidente al estar en posición tumbada. Un termo con café o bebida caliente puede resultar también de gran utilidad.