DÍA 4 - SAN PETERSBURGO - 07.07.09
Llegamos a la ciudad más esperada e intrigante de las que nos quedaban. Por el tema del visado tuvimos que coger una excursión de Costa y a su vez elegir bien que queríamos ver, pues el Mediterránea sólo estaba 1 día en San Petersburgo, aunque creo que para ver esta ciudad bien hace falta mínimo 4 o 5 días... Cogimos la excursión que se llama "San Petersburgo, Catedral de Kazan y Petrodvorets", 114€/pax. comida incluida. Aquí sólo podré hablar de estos sitios, elegimos no ver el Hermitage por dentro porque no nos llamaba mucho eso de ver cuadros aunque seguro que serían preciosos. Me hubiera gustado también ver el Palacio de Catalania y la Fortaleza de Pedro y Pablo pero todo no puede ser...
El barco llegaba a las 7.00h. a SP y la excursión salía a las 07.45 así que fuimos a desayunar al Restaurante Argenteri en el puente 2, que siempre había menos gente aunque el servicio era prácticamente igual al buffet. Una vez reunidos los de la excursión (éramos todos españoles menos un grupo de brasileños que siempre cogían la excursión en castellano por no haber en portugués) bajamos del barco hacia la aduana donde una "amable" rusa nos esperaba para inspeccionarnos bien el pasaporte, ticket de excursión costa y demás... a lo tonto se tiraba casi 10 minutos por familia/grupito que ibamos así que imaginaros las colas tanto para entra como para salir...
Ya en el autobús empezamos nuestro recorrido hacia la ciudad, mi primera impresión fue como viajar al pasado y estar en una ciudad de contrastes, no conseguimos ver ningún ruso reír, todo parecía muy triste y gris (aparte del día que hacía), me dió la impresión de una sociedad muy reprimida y con ganas de salir para fuera... aunque nose, quizás me equivoque.
Quitando de esto la ciudad es espectacular en si, nuestra primera parada fue la Catedral de San Isaac.
Es una enorme plaza donde por una parte está la Catedral y justo enfrente un palacio que uno de los zares (el que hay representado en la estatua a caballo, no recuerdo el nombre con todos los que eran...) hizo construír para su hija, pero ésta terminó rechazándolo porque no quería estar "siempre viendo el trasero de su papá", en referencia a que la estatua del caballo estaba de espaldas a la entrada al palacio... de caprichos iba la cosa...
Aquí ya nos intentaron vender (y lo consiguieron) las típicas Matrioskas a menor precio... nosotros compramos 6 por 12€ pero mirarlas allí mismo, ya que después nos dimos cuenta de que una de ellas no se abría (menos mal que al abrirla con un cuchillo vimos que estaba bien por dentro...). La próxima parada fue la tienda concertada que tiene Costa con la agencia que hace las excursiones... bueno Costa y todas las demás, porque en la pared había cartelitos que ponía algo así como MSC, Royal Caribbean, Costa,... Passengers Shop... Después de haber cargado todo el mundo y dejarse unos eurillos por ahí seguimos hacia el exterior del Palacio de Invierno, por el camino vimos la Universidad de San Petersburgo en unos edificios muy bonitos:
El Palacio de Invierno sólo lo vimos por fuera, pues nuestra excursión no lo incluía, aquí tuvimos un ratito para tomar fotos y demás, muy bonito como todo...
La siguiente parada era en el Acorazado Aurora, con tanta historia tras de si, en el primer cañón hay una plaquita que simboliza que fue el primero en disparar en la Revolución de Octubre pero realmente nunca se supo cual fue el que disparó primero, se puso en este por casualidad.
Siguiente parada la Catedral de la Sangre Derramada, simplemente preciosa (aún con los andamios y todo)... no pudimos entrar a verla por el poco tiempo que teníamos, pero con sólo verla por fuera ya quedamos prendados. Su nombre se debe al atentado que allí ocurrió contra el Zar Alejandro II y los revestimientos que tiene están hechos de ladrillos, cerámica, marmol y granito.
La siguiente parada era la Catedral de Kazan, una de las mejores sorpresas que me llevé de San Petersburgo, dentro no se podían hacer fotos ni vídeos (había vigilantes) y justo cuando llegamos estaban haciendo misa (era ortodoxa creo), fue muy curioso verlo en directo, las mujeres van con un pañuelo en la cabeza y los hombres deben ir sin sombrero. Al terminar el rito los niños toman primero la comunión, se ponen de rodillas y besan el suelo y luego ya los mayores. Nunca había visto una ceremonia ortodoxa y me llamo mucho la atención. La Catedral por fuera:
Luego nos llevaron a comer a una especie de salón de bodas, cerca del Palacio de Peterhof, dónde estábamos unas cuantas excursiones de Costa. El sitio era una reproducción de un Palacio que había allí, no el original pero muy bonito también. La comida fue un poco... extraña podríamos decirle. Consistió en una ensalada escasa con salsa tártara (o algo por el estilo), sopa de remolacha, y una especie de carne empanada con puré de patatas... No estaba mala aunque tampoco para tirar cohetes, pero ya podemos decir que probamos comida rusa servida por un camarero ruso que no entendía ni papa de español, inglés o lo que fuera...