DÍA 7 - NAVEGACIÓN - 10.07.09
Se acercaba el final del crucero y la tristeza se respiraba en el ambiente... Estos días de navegación vinieron genial para descansar y aprovechar a tope el barco, creo que todo viaje debería tener almenos 1 día navegando, así parece que saques buen provecho del barco por completo jejeje. En este día había muchas actividades organizadas de todo tipo, mis padres fueron a un seminario dónde la azafata española enseñaba fotos de la parte que no se ve del barco (el "otro barco" como dicen ellos) y luego también a ver las cocinas, impresionantes según contaban, la visita fue a las 10.30 creo.
Mientras yo aproveché para dar mis últimas clases de baile, gimnasia y juegos varios... Por la mañana empezaban a las 10.30 también hasta la 1 más o menos y por la tarde de 3 a 6.30, así que tuvimos día completo en la piscina cubierta. A las 2 volvimos a intentar subir al tobogán (el horario era de 10 a 11 y de 2 a 3), pero aunque parezca que hiciera buen día corría un aire que daba gusto así que ese día tampoco lo abrieron y no pudimos probarlo...
Con el tiempo tan poco apacible que hacía la gente debía estar toda por los salones interiores y la piscina cubierta, pero he de decir que en ningún momento se notaba masificación. Hay muchos salones, sala de cartas, de juegos y demás dónde estar, y en todo caso aveces costaba un poco encontrar una tumbona vacía pero en no más de 2 vueltas a la piscina tenías una libre. El día pasó entre actividades y muchas fotos de despedida, como esta al simpático osito que compró una chica por el "módico precio" de 27 €uro-hachazos...
O tomando los últimos San Franciscos (riquísimos por cierto):
Esta última noche como despedida hicieron un Karaoke Vikingo en el Salón Isolabella (Puente 1), no había mucha gente pero eran todos italianos menos nuestro pequeño grupito de españolas... he de decir que fuímos un éxito redondo:D pues todos los italianos cogían canciones lentísimas y aburridas y nosotras entre La Flaca, el Corazón Partío y algunas más animamos a los sosos italianos jejeje.
Y después del karaoke y un buen rato de discoteca vuelta al camarote por última vez... cuando bajé esperaba verme la típica estampa de las maletas en la puerta pero por el contrario me encontré a los mozos cargándolas en los ascensores de la tripulación, a saber donde las llevarían...

Así que pude hacer una foto de nuestro pasillo impensable unos días atrás, sin nadie por medio...
Y al día siguiente desembarco en Copenhague... en el siguiente post explico el porque tuvimos que coger la excursión de Copenhague Express en vez de hacerlo por libre como queríamos.