DIA 3
Lo primero que hice nada mas levantarme fue beber agua, la habitacion tiene frigorifico pero no tiene bebidas lo mejor es que os busqueis alguna barra y pidais una botella grande de agua para tener en el frigo no os la cobraran por supuesto, y quitar el bendito cuadro de la ventana del camarote. Eran casi las 8:00 de la mañana y "oliamos" a tierra. Estabamos deseosos de disfrutar de nuestra primera excursion contratada (Snorkel en Isla Martinica).
En esta isla se tienen 3 opciones de excursiones a contratar, ruta en 4x4, Mar y tierra y Snorkel en primer y segundo turno; y la opcion de hacerla por libre (nuestra primera idea).
Atracamos por la banda de babor con casi treinta minutos de adelanto sobre la hora prevista (lo que se convirtio en habitual en todo el trayecto) el 1 de Noviembre miercoles. Y como os habian informado el dia de antes era FIESTA NACIONAL en Martinica (igual que en España) por lo que optamos por hacer snorkel ya que nos comentaban que al ser una isla volcanica la practica del buceo en esta isla era mas bonita que en las demas. Por los comentarios escogimos la opcion menos mala, ya que nos permitio ver las profundidades de esta isla y sus corales de fuego y una especie de volcanes que se veian submarinos, asi como una variedad de peces y montañas rocosas creadas por la lava volcanica de la isla. La excursion no estuvo mal, vimos la "famosa" cueva de los murcielagos y en 3 horas aproximadamente nos llevaron desde el muelle del barco a la zona de buceo y vuelta. Lo mejor el ponche de ron y el bizcocho que te dan a la vuelta, y que a las 12:30 estas de vuelta en el muelle.
Aprovechamos el cambio de ritmo para comer a las 13:00 (como casi todos los dias) y en apenas una hora y cuarto estabamos de nuevo en tierra. Agiles cual subitas gacelas, negociamos un precio aceptable, creo recordar que 10 dolares por persona, para un paseo de 2 horas por la isla. Nuestras negociadoras fueron inicialmente de conocimientos franceses, pero al final terminamos hablando en ingles pero con la mitad de los vocablos en un inglespañolfrances, por lo que la mitad de la excursion (si, excursion porque el guia/taxista no paro de hablar) la entendimos y la otra mitad la supusimos.
Martinica es una isla invadida por la selva, las raices llegan a los limites del mar, y todas sus plantas tienen un tamaño descomunal en comparacion con sus homonimas españolas. Un tipico poto martinico ocuparia el salon, la cocina y parte del dormitorio principal de la casa media española. No puedo recordar el nombre de todo lo que vimos, e incluso no me atreveria a pronunciarlo, pero al igual que la ciudad no me impresiono (mas bien depresiva), nada mas subir a una iglesia que creo recordar que era la imitacion del Sagrado Corazon de Montmatre, una famosa iglesia francesa, la selva paso a ser la protagonista del paisaje.
Una agradable, y por instantes intensa, lluvia nos despidio cuesta abajo de nuestra incursion por la isla "de los cementerios", ya que el hombre se empeño en enseñarnoslos todos por tan señalada fecha.
El paseo por la ciudad, se puede ir a pie desde el barco, fue corto ya que todas las tiendas estaban cerradas, pero el teson femenino descubrio un pequeño mercadillo donde nos dejo el taxi.
Un par de recuerdos mas tarde, camisa hawaiana incluida por 15 dolares, nos encontrabamos en el muelle, despidiendonos de nuestra primera isla.
Una vez en el barco, nuestro cocruceristas nos dijeron que la excursion de Tierra y Mar no merecio la pena, y los de 4x4 tuvieron la desgracia de encontrarse cerrada, por fiesta nacional, la destileria de ron.
Primera conclusion en base a mi experiencia (cada cual tendra la suya), Martinica se puede hacer por libre, y el tiempo en esta isla es suficiente para visitarla.
Una preciosa maniobra nos saco del puerto y nos dirigio, con la complicidad del comienzo de la noche, rumbo a nuestra siguiente escala, la isla de Antigua.